Telefónica Alemania ha puesto en marcha una de las mayores reestructuraciones de su historia reciente para reducir hasta 1.100 puestos de trabajo equivalentes a jornada completa antes de que finalice el año y cerrar 60 de sus 800 tiendas en el país.
La decisión responde, según la compañía, a la saturación del mercado de las telecomunicaciones, al aumento de la competencia y a la necesidad de adaptar su organización a un entorno marcado por la inteligencia artificial y la transformación digital.
El ajuste afectará al 16,2% de una plantilla formada por más de 6.800 empleados
El ajuste afectará al 16,2% de una plantilla formada por más de 6.800 empleados. La mayor parte de las salidas se producirá mediante un programa de bajas voluntarias acordado con los representantes de los trabajadores, que tendrá en cuenta criterios sociales para determinar las adhesiones. La empresa estima que el coste de esta primera fase ascenderá a 265 millones de euros, cantidad para la que ya ha dotado provisiones durante el segundo trimestre del ejercicio.
"Estamos simplificando la organización, consolidando actividades e intensificando el uso de la inteligencia artificial en procesos clave"
El plan forma parte de una estrategia más amplia impulsada por el consejero delegado de Telefónica Alemania, Santiago Argelich Hesse, que asumió el cargo el pasado 1 de enero con el objetivo de reforzar la productividad y garantizar un crecimiento sostenible. "Queremos consolidar aún más a Telefónica Alemania como el proveedor líder de infraestructura y servicios digitales para personas y empresas en este país. Para ello, estamos reorganizando nuestro equipo y nuestros procesos. Estamos simplificando la organización, consolidando actividades e intensificando el uso de la inteligencia artificial en procesos clave", ha explicado Argelich Hesse.
La compañía considera que el mercado alemán de las telecomunicaciones atraviesa una etapa de fuerte presión competitiva en la que las necesidades de los clientes han evolucionado más allá de la simple conectividad. Asimismo, la empresa sostiene que el incremento de la complejidad interna y la irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial obligan a revisar su estructura organizativa para mantener la competitividad a largo plazo.
"De esta forma, salvaguardamos la competitividad y la viabilidad futura de Telefónica. Queremos ser la mejor puerta de entrada a las tecnologías digitales para ciudadanos, empresas e instituciones", ha añadido el directivo.
El ajuste continuará hasta 2028
Aunque el grueso de las medidas se ejecutará durante este año, Telefónica Alemania ya ha confirmado que el proceso de optimización continuará durante los próximos ejercicios. El plan se extenderá hasta 2028 y afectará especialmente a las áreas de atención al cliente y ventas, donde la compañía prevé reorganizar recursos y adaptar capacidades a las futuras necesidades del negocio.
Sin embargo, el operador no ha detallado todavía el alcance de esas nuevas actuaciones, aunque ha señalado que los planes específicos para cada área continúan en fase de elaboración y que su implantación se desarrollará por etapas conforme se adopten las decisiones correspondientes.
Además de los 265 millones de euros destinados al actual programa de salidas voluntarias, la compañía prevé registrar provisiones adicionales por valor de 155 millones de euros durante la segunda mitad del año para afrontar las siguientes fases del proceso. Una vez completada toda la reorganización, Telefónica Alemania estima que obtendrá un ahorro estructural de costes de aproximadamente 185 millones de euros anuales a partir de 2028.