La reordenación de la red de empresas colaboradoras de Telefónica para el despliegue y mantenimiento de fibra óptica ha provocado una de las mayores crisis recientes entre sus contratistas.
Atelco Soluciones, una de las principales subcontratas del operador, ha solicitado el concurso voluntario de acreedores después de perder la adjudicación del denominado contrato bucle, un cambio que ha dejado a la compañía sin la actividad suficiente para mantener su viabilidad financiera. La situación afecta a cerca de 800 trabajadores, que tienen pendientes el cobro de la nómina de junio, la paga extraordinaria y otras cantidades salariales, mientras sindicatos y administración concursal buscan una solución para garantizar tanto los pagos como la continuidad del empleo.
El concurso llega en un momento de reorganización de la red de proveedores de Telefónica, que ya ha iniciado la recolocación de buena parte de la plantilla en otras empresas adjudicatarias con el objetivo de garantizar el mantenimiento del servicio.
La situación se desencadenó después de que el Juzgado de lo Mercantil de Sevilla declarara la insolvencia de Atelco Field Factory, filial de Atelco Soluciones
La situación se desencadenó después de que el Juzgado de lo Mercantil de Sevilla declarara la insolvencia de Atelco Field Factory, filial de Atelco Soluciones. Tras este proceso, Telefónica decidió redistribuir los trabajos de mantenimiento y despliegue de su red de fibra entre otras cinco compañías especializadas, dejando fuera a Atelco del nuevo esquema de adjudicaciones.
El denominado contrato bucle constituye uno de los principales acuerdos de prestación de servicios dentro del sector de las telecomunicaciones. Bajo este modelo, el operador remunera a la empresa colaboradora mediante un precio fijo por cada alta, instalación o avería resuelta, con un sistema de puntuación y penalizaciones vinculado a la calidad del servicio. La pérdida de este contrato eliminó la principal fuente de ingresos de Atelco y aceleró su deterioro económico.
La empresa procedía de la escisión del negocio de telecomunicaciones de Ezentis tras el plan de reestructuración aprobado en 2023. Como resultado de aquella operación, los acreedores financieros pasaron a controlar el perímetro de actividad relacionado con redes de telecomunicaciones, un negocio que gestionaba más de 100 millones de euros anuales.
Trabajadores pendientes de salarios y recolocaciones
La principal preocupación se centra ahora en la situación de la plantilla, y los sindicatos UGT-FICA y CCOO de Industria han iniciado contactos con la dirección de la empresa, la administración concursal y Telefónica para exigir el abono de las cantidades pendientes y garantizar la estabilidad laboral de los afectados.
Según los sindicatos, una parte importante de los cerca de 800 trabajadores ya ha sido absorbida por las nuevas empresas adjudicatarias de Telefónica mediante procesos de subrogación que varían en función de la normativa aplicable en cada territorio. UGT ha confirmado la incorporación de 214 empleados en Andalucía, incluidos medio centenar de profesionales en la Bahía de Cádiz.
No obstante, alrededor de un centenar de trabajadores continúa vinculado a Atelco sin conocer todavía cuál será su futuro laboral. Los representantes sindicales denuncian la falta de información y aseguran que tanto la empresa como la administración concursal ofrecen versiones diferentes sobre la disponibilidad de fondos para atender los pagos más inmediatos.
Asimismo, reclaman que las compañías que asuman la actividad respeten la antigüedad, las condiciones salariales y los derechos laborales adquiridos por los empleados, mientras continúan las negociaciones para definir el calendario de liquidación de activos y la posible intervención del Fondo de Garantía Salarial en caso de insolvencia definitiva.
Atelco ya atravesaba una situación económica delicada antes de perder el contrato con Telefónica: cerró 2024 con 4 millones en pérdidas
Las últimas cuentas disponibles reflejan que Atelco ya atravesaba una situación económica delicada antes de perder el contrato con Telefónica. En 2024 la compañía registró un fondo de maniobra negativo de 40,4 millones de euros y un patrimonio neto de -20,9 millones tras acumular pérdidas por valor de 55 millones de euros. Aunque la facturación alcanzó los 100 millones de euros, nueve millones más que el ejercicio anterior, la empresa cerró el año con unas pérdidas netas de cuatro millones. Además, soportaba una deuda financiera a corto plazo de 34,6 millones de euros, de los cuales 8,5 millones correspondían a financiación bancaria.
La compañía había renegociado con sus acreedores el aplazamiento de los pagos hasta 2029, después de alcanzar un acuerdo en marzo de 2025. Sin embargo, KPMG ya había advertido en la auditoría de las cuentas de la existencia de incertidumbres relevantes sobre la capacidad de Atelco para continuar como empresa en funcionamiento.
La sociedad mantiene vínculos con la reestructuración de Ezentis, grupo que evitó el concurso de acreedores tras lograr una quita del 80% de su deuda financiera y reorganizar su actividad en dos divisiones independientes. Mientras Ezentis conservó el negocio tecnológico, Atelco Soluciones pasó a concentrar la actividad relacionada con las telecomunicaciones, una apuesta que ahora queda comprometida tras perder uno de los contratos más relevantes para su actividad.