El consejero delegado de Deutsche Telekom, Tim Höttges, ha aprovechado la junta general de accionistas celebrada en Bonn para lanzar una dura crítica contra el exceso de normativa en Europa, asegurando que supone una amenaza a la competitividad del sector y dificulta el desarrollo de una soberanía digital real en el continente.
“Ya tenemos cientos de autoridades supervisando la industria digital europea. Y, aun así, Bruselas planea más regulación”, advierte Höttges. A su juicio, este enfoque genera una carga administrativa creciente que limita la capacidad de los operadores para escalar y competir en igualdad de condiciones frente a los grandes actores globales.
El eje de la intervención se ha centrado en una idea clave: sin escala, Europa no puede aspirar a liderar la economía digital. Según el máximo ejecutivo de Deutsche Telekom, el mayor operador de telecomunicaciones en Europa, la fragmentación regulatoria impide que las compañías alcancen el tamaño necesario para sostener grandes inversiones en redes, inteligencia artificial y nuevos servicios digitales.
“Creo que Europa quiere lo correcto. Pero no puede haber soberanía europea sin economías de escala"
“Creo que Europa quiere lo correcto. Pero no puede haber soberanía europea sin economías de escala. Por eso no debemos continuar por el camino de la microregulación”, defiende Höttges, en un mensaje directo a los legisladores europeos.
Además, el directivo ha reclamado un marco normativo basado en la neutralidad competitiva. En este sentido, ha subrayado que los servicios equivalentes deberían someterse a las mismas reglas, independientemente de si proceden de operadores tradicionales o de plataformas digitales. Esta reivindicación conecta con uno de los debates históricos del sector: la asimetría regulatoria entre telecos y grandes tecnológicas.
La futura Ley de Redes Digitales
Estas declaraciones llegan en un momento especialmente sensible, marcado por el desarrollo de la futura Ley de Redes Digitales (Digital Networks Act), con la que la Comisión Europea pretende actualizar el marco regulatorio vigente desde 2018.
Sin embargo, distintos actores del ecosistema han expresado dudas sobre el impacto real de esta iniciativa. Organizaciones como la GSMA o el organismo de reguladores europeos BEREC han advertido de que el nuevo marco podría incrementar la complejidad normativa en lugar de simplificarla.
En este sentido, la crítica de Deutsche Telekom se alinea con una preocupación creciente en la industria: la acumulación de normas específicas, obligaciones de reporte y nuevas estructuras administrativas puede ralentizar la innovación y encarecer el despliegue de infraestructuras críticas.
Asimismo, Höttges ha vinculado el debate regulatorio con la necesidad de acelerar la inversión en tecnologías clave. El ejecutivo ha recordado que el desarrollo de inteligencia artificial, redes 5G avanzadas y conectividad ubicua requiere grandes volúmenes de capital y una planificación a largo plazo.
“Estamos construyendo la mejor red. Sin nuestra infraestructura, la inteligencia artificial no tendría voz ni una economía potente en Europa”
“Estamos construyendo la mejor red. Sin nuestra infraestructura, la inteligencia artificial no tendría voz ni una economía potente en Europa”, advierte. Además, ha definido la IA como “el mayor regalo que ha recibido nuestra economía”, al tiempo que ha destacado su impacto en la eficiencia operativa, desde la detección de fallos en red hasta la automatización de procesos.
En paralelo, la compañía trabaja en nuevas capacidades que integran inteligencia artificial directamente en la red, lo que apunta a un cambio de paradigma en el sector. Según ha explicado, el objetivo consiste en trasladar la inteligencia desde los dispositivos hacia la infraestructura, con servicios como asistentes que operan de forma nativa sobre la red.