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Casi 4 de cada 10 usuarios de smartphones utilizarán IA agéntica en 2030 y cambiarán el tráfico de las redes
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Casi 4 de cada 10 usuarios de smartphones utilizarán IA agéntica en 2030 y cambiarán el tráfico de las redes

domingo 20 de septiembre de 2026, 17:00h

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La inteligencia artificial agéntica podría convertirse en uno de los grandes factores de transformación de las redes móviles durante los próximos años, mientras que actualmente solo el 4% de los usuarios de smartphones aprovecha capacidades de este tipo, Ericsson ConsumerLab prevé que la cifra alcance el 38% en 2030.

Las previsiones proceden del informe Una vida agéntica: Cómo el uso de la IA por parte de los consumidores está moldeando las futuras necesidades de la red, elaborado por Ericsson ConsumerLab a partir de una encuesta a más de 43.000 usuarios de smartphones de entre 15 y 69 años en 27 mercados. Según Ericsson, la muestra representa aproximadamente a 1.700 millones de usuarios de teléfonos inteligentes en todo el mundo.

La compañía plantea así un escenario en el que los agentes de inteligencia artificial podrían convertirse en un nuevo tipo de usuario de las redes móviles, no necesariamente porque una persona esté mirando constantemente una pantalla, sino porque serán estos sistemas los que realicen búsquedas, comparaciones, consultas y otras acciones de manera automática en nombre del usuario.

De utilizar aplicaciones a delegar tareas completas a la IA

La principal diferencia entre la IA generativa convencional y la IA agéntica está precisamente en el nivel de autonomía, en lugar de limitarse a responder a una petición concreta, un agente puede encargarse de completar una tarea compuesta por diferentes pasos. Según el estudio de Ericsson, los consumidores esperan delegar actividades como la programación y coordinación de agendas, la comparación de productos, la supervisión de compras habituales o el monitoreo de la salud.

En este escenario, el usuario podría dejar de realizar personalmente cada una de las búsquedas necesarias para completar una tarea, el agente sería quien consultase diferentes servicios, recopilase información y ejecutase determinadas acciones, siempre dependiendo de las capacidades y permisos que tenga. Los encuestados calculan que esta delegación podría ahorrarles hasta una hora diaria de navegación. Se produciría así un cambio relevante en la relación entre el usuario y la red, menos interacción directa con aplicaciones y páginas web, pero potencialmente más actividad generada por los sistemas de IA que trabajan en segundo plano.

Ericsson ConsumerLab también identifica un grupo de usuarios que ya está adoptando este tipo de tecnologías a un ritmo más elevado, actualmente, alrededor del 10% de los propietarios de smartphones son considerados superusuarios de IA, definidos en el estudio como aquellas personas que interactúan continuamente con sistemas de inteligencia artificial multimodal.

Estos usuarios también presentan patrones de utilización diferentes. En la actualidad dedican aproximadamente 2,5 veces más tiempo a utilizar aplicaciones y servicios de IA que el usuario medio de smartphones, para 2030, Ericsson espera que ese tiempo se multiplique por cuatro.

La compañía considera que el comportamiento de estos primeros usuarios puede servir como indicador de cómo podría evolucionar posteriormente la adopción entre el conjunto del mercado, el argumento parte de una tendencia observada anteriormente en otras tecnologías, determinados comportamientos aparecen primero entre los usuarios más avanzados y posteriormente se extienden a segmentos más amplios.

La red tendrá que gestionar más acciones en segundo plano

El impacto de esta evolución no se limitará a los smartphones, también tendrá consecuencias para los operadores y proveedores de servicios de comunicaciones, ya que una mayor presencia de agentes podría modificar la naturaleza del tráfico que circula por las redes. En el modelo actual, buena parte del tráfico está directamente relacionado con acciones realizadas por los usuario, abrir una aplicación, reproducir un vídeo, realizar una búsqueda o cargar una página web. Con la expansión de los agentes, algunas de esas acciones podrían ejecutarse sin una interacción constante con la pantalla.

Un agente podría consultar información, actualizar datos, realizar comprobaciones o comunicarse con diferentes servicios mientras el usuario continúa realizando otras actividades. Esto generaría un volumen creciente de acciones en segundo plano, que Ericsson considera necesario gestionar de forma segura y eficiente, la cuestión no sería únicamente disponer de suficiente capacidad de red. También entran en juego la latencia, la fiabilidad de la conexión y la capacidad de los operadores para identificar y gestionar este nuevo tipo de tráfico.

El propio Sethi señala que la expansión de la IA multimodal y agéntica elevará las expectativas de los consumidores respecto a la calidad de la conectividad, al mismo tiempo que aumentará el número de acciones que se producen en segundo plano.

El informe también analiza las expectativas de los usuarios respecto al papel que deberían desempeñar los proveedores de servicios de comunicaciones en aspectos como la verificación de identidad de los agentes de IA, la seguridad de las redes móviles y las capacidades que deberían proporcionar. Esta cuestión adquiere relevancia porque los agentes podrían actuar en nombre de una persona y acceder a distintos servicios, a medida que aumente su autonomía, será necesario determinar de forma fiable quién está detrás de una determinada acción, qué permisos tiene el agente y qué operaciones está autorizado a realizar.

La conectividad se convierte así en una parte de un ecosistema más amplio en el que participan el smartphone, las aplicaciones, los servicios en la nube y los propios agentes de IA. Para los operadores, esto puede traducirse en la necesidad de adaptar sus estrategias de red a un escenario en el que una parte creciente del tráfico no será consecuencia de interacciones humanas directas, sino de sistemas automatizados que trabajan para los usuarios.

De un 4% a un 38% en cuatro años

La magnitud del cambio previsto por Ericsson queda reflejada en la evolución de la adopción, si actualmente solo el 4% de los usuarios de smartphones utiliza capacidades de IA agéntica, la previsión del estudio sitúa esa cifra en el 38% en 2030.

Esto supone multiplicar por más de nueve la proporción de usuarios en apenas cuatro años, al mismo tiempo, la proporción de superusuarios pasaría del 10% actual al 30%. La evolución prevista apunta, por tanto, a un cambio que no se limita a introducir una nueva función en los teléfonos, la IA agéntica podría modificar la manera en la que los consumidores acceden a Internet y, como consecuencia, la forma en la que las redes tienen que gestionar ese tráfico.

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