Qualcomm y Apple han renovado su acuerdo global de licencias de patentes, que entrará en vigor el 1 de abril de 2027.
El pacto garantiza la continuidad de una relación clave en materia de propiedad intelectual para las tecnologías de conectividad móvil, incluso ante el avance de Apple en el desarrollo de sus propios módems móviles.
“Nos complace extender el acuerdo de licencia con Apple”, ha señalado John Han, vicepresidente ejecutivo y director general de Qualcomm Technology Licensing (QTL), la división responsable del negocio de licencias de la compañía. El acuerdo despeja la continuidad de los ingresos procedentes de uno de sus acuerdos de propiedad intelectual más relevantes.
La renovación tiene su origen en el acuerdo alcanzado por Qualcomm y Apple en abril de 2019, con el que ambas compañías pusieron fin a una disputa judicial internacional de dos años relacionada con los royalties sobre patentes inalámbricas y el suministro de módems.
El conflicto había comenzado en 2017, cuando Apple demandó a Qualcomm por lo que consideraba unos royalties excesivos. La confrontación se extendió posteriormente a diferentes jurisdicciones hasta que las dos compañías alcanzaron un pacto justo cuando comenzaba un juicio ante un jurado estadounidense en San Diego.
Como parte de aquel acuerdo, Apple efectuó un pago a Qualcomm cuyo importe no se hizo público y ambas compañías retiraron los litigios abiertos en todo el mundo. Asimismo, firmaron un acuerdo global de licencias de patentes con una duración inicial de seis años y efectos desde el 1 de abril de 2019.
El pacto incluía una opción para prolongar la licencia durante otros dos años y ahora Qualcomm ha anunciado la renovación con efectos desde abril de 2027, aunque ninguna de las dos compañías ha detallado las condiciones económicas ni otros términos del nuevo acuerdo.
Las patentes sobreviven al módem de Qualcomm
La extensión gana una especial relevancia por la estrategia de Apple para reducir su dependencia tecnológica de Qualcomm. Tras adquirir el negocio de módems de Intel, el fabricante del iPhone ha avanzado en el desarrollo de sus propios chips móviles y ha iniciado la transición hacia sus módems internos C1, que permite a Apple sustituir progresivamente parte del hardware de Qualcomm por silicio propio. Sin embargo, el desarrollo de un módem independiente no elimina la necesidad de acceder a determinadas tecnologías patentadas por Qualcomm que resultan fundamentales para las comunicaciones móviles.
De este modo, conviene diferenciar el suministro de chips de la licencia de propiedad intelectual. Apple puede incorporar módems diseñados internamente en futuros dispositivos y, al mismo tiempo, mantener un acuerdo con Qualcomm para utilizar tecnologías cubiertas por su cartera de patentes.
Precisamente el pacto permite que la relación entre ambas compañías continúe en el terreno de las licencias incluso a medida que Apple gane autonomía en el diseño del hardware de conectividad de sus dispositivos. Para Qualcomm, además, el acuerdo aporta continuidad a su negocio de licencias, basado en el cobro de royalties por el uso de propiedad intelectual relacionada con las comunicaciones móviles. La renovación garantiza así la permanencia de Apple dentro de este modelo más allá de la transición hacia módems propios.