Cada verano reaparece el mismo dilema. Mientras unos recurren al aire acondicionado para combatir las altas temperaturas, otros prefieren seguir confiando en el ventilador por su menor consumo eléctrico y su facilidad de instalación. Entre ambas opciones ha comenzado a surgir una nueva categoría de dispositivos que busca ofrecer una experiencia más cercana a la climatización sin necesidad de realizar obras ni asumir el elevado consumo energético de un equipo de aire acondicionado.
El Dreo TurboCool 765S pertenece precisamente a ese nuevo grupo, ya que sobre el papel combina ventilador de torre, nebulizador ultrasónico y humidificador inteligente en un único dispositivo. A ello suma conectividad WiFi, compatibilidad con Alexa y Google Assistant, doce niveles de velocidad, un depósito de agua de seis litros y un sistema de atomización capaz de generar partículas de apenas 17 micras para incrementar la sensación de frescor. Todo ello con una promesa especialmente llamativa: reducir la sensación térmica hasta seis grados en determinadas condiciones.
Tras varias semanas de uso diario, tanto durante jornadas de trabajo como en las horas de descanso y por la noche, la conclusión es bastante clara: no sustituye a un aire acondicionado, pero tampoco pretende hacerlo.
Diseño: mucho más que un ventilador de torre
A simple vista, el Dreo TurboCool 765S mantiene el diseño estilizado típico de los ventiladores de torre, aunque sus dimensiones dejan claro que estamos ante un equipo más ambicioso. Con una altura cercana a los 110 centímetros y un peso próximo a los ocho kilos en vacío, no es un dispositivo especialmente cómodo de mover de una habitación a otra. Esto no es un problema si va a permanecer instalado de forma habitual en un salón o un dormitorio, pero quienes busquen un ventilador ligero para transportar continuamente por toda la casa probablemente notarán esa diferencia desde el primer día.
Dreo ha cuidado también pequeños detalles, como la integración del panel táctil superior o la discreta pantalla LED frontal
La calidad de construcción está claramente por encima de la media del segmento. Los plásticos presentan un buen nivel de acabado, la base ofrece una estabilidad excelente incluso a máxima velocidad y no se aprecian vibraciones ni crujidos, algo que suele ser habitual en modelos más económicos. Dreo ha cuidado también pequeños detalles, como la integración del panel táctil superior o la discreta pantalla LED frontal, que únicamente muestra la información imprescindible y evita recargar visualmente el conjunto.
Uno de los elementos que más condiciona el diseño es el depósito de agua de seis litros situado en la parte inferior que se extrae con bastante facilidad para rellenarlo directamente bajo el grifo, una operación que apenas lleva unos segundos. Su capacidad también marca diferencias en el uso diario: incluso utilizando con frecuencia la función de nebulización, permite olvidarse durante bastante tiempo de tener que rellenarlo constantemente, algo que se agradece especialmente en jornadas de mucho calor.
La aplicación aporta un valor añadido gracias a la posibilidad de programar horarios, crear automatizaciones o ajustar parámetros avanzados
Otro aspecto bien resuelto es la distribución de los controles. El panel táctil responde con rapidez y el mando a distancia incluido permite acceder a prácticamente todas las funciones sin levantarse del sofá o de la cama. A ello se suma la conectividad WiFi, que abre la puerta al control mediante la aplicación de Dreo o a través de asistentes como Alexa y Google Assistant. La aplicación aporta un valor añadido gracias a la posibilidad de programar horarios, crear automatizaciones o ajustar parámetros avanzados del equipo desde el móvil. Para las acciones más habituales, sin embargo, el mando a distancia sigue siendo la opción más rápida y cómoda.
Estéticamente, el TurboCool 765S encaja con facilidad en un salón, un dormitorio o un despacho. Su diseño es moderno sin resultar llamativo y evita esa apariencia excesivamente tecnológica que tienen algunos climatizadores evaporativos. La única concesión estética discutible es la iluminación ambiental RGB integrada en la base, que aunque puede personalizarse o desactivarse por completo, aporta poco al conjunto y da la sensación de responder más a una cuestión estética que a una necesidad real.
La nebulización marca la diferencia
La principal virtud del Dreo TurboCool 765S no es la potencia de su ventilador ni la cantidad de aire que es capaz de mover. Lo que realmente cambia la experiencia de uso es el sistema de nebulización ultrasónica integrado en la base. Mientras un ventilador convencional únicamente desplaza el aire existente en la habitación, este modelo incorpora dos atomizadores que generan una niebla extremadamente fina, formada por partículas de apenas 17 micras, que se evaporan casi de inmediato al mezclarse con el flujo de aire.
En la práctica, esto se traduce en una sensación de frescor claramente superior a la de un ventilador tradicional. Lo más llamativo es que durante las pruebas no se han apreciado gotas sobre la piel ni humedad en el suelo o en los muebles cercanos, algo que suele generar dudas cuando se habla de este tipo de sistemas. La nebulización es prácticamente imperceptible a simple vista y el aire mantiene una sensación limpia y agradable incluso después de varias horas de funcionamiento.
El TurboCool 765S no reduce la temperatura de una habitación como lo haría un aire acondicionado, pero reduce hasta 6 grados la temperatura
Ahora bien, conviene dejar algo claro para evitar expectativas poco realistas. El TurboCool 765S no reduce la temperatura de una habitación como lo haría un aire acondicionado. Su funcionamiento se basa en la refrigeración por evaporación, por lo que el efecto se percibe sobre las personas y sobre la sensación térmica, y no tanto sobre el termómetro de la estancia.
En concreto, Dreo habla de una reducción de hasta seis grados en determinadas condiciones ambientales. Durante las pruebas, la mejora percibida se situó más cerca de los tres o cuatro grados, una cifra que coincide además con escenarios habituales de uso.
Precisamente ahí está el mayor acierto del TurboCool 765S, ya que no intenta competir con un sistema de aire acondicionado, sino ofrecer una solución intermedia para quienes buscan un mayor confort sin afrontar una instalación fija, un elevado consumo eléctrico o las limitaciones de un equipo portátil con tubo de evacuación. Desde ese punto de vista, el resultado supera claramente al de un ventilador convencional y justifica buena parte de la diferencia de precio frente a otros modelos del mercado.

Potencia, autonomía y ruido
Una vez entendido cómo funciona el sistema de nebulización, llega la pregunta realmente importante: ¿es capaz de mantener una sensación de frescor durante varias horas? En un salón o un dormitorio de dimensiones normales, el TurboCool 765S demuestra que sí. Sus doce niveles de velocidad y cuatro modos de funcionamiento permiten adaptar fácilmente el caudal de aire a cada situación, aunque durante la mayor parte de las pruebas los niveles intermedios son suficientes para mantener una temperatura agradable sin necesidad de recurrir al modo Turbo.
Otro de sus puntos fuertes es la autonomía ya que gracias al depósito de seis litros te evitas tener que rellenarlo constantemente, incluso utilizando la nebulización de forma habitual. Dependiendo de la intensidad seleccionada, puede funcionar durante varios días con un uso moderado, un detalle que marca diferencias frente a otros climatizadores evaporativos con depósitos mucho más pequeños.
El nivel sonoro también deja buenas sensaciones porque en las velocidades más bajas es lo suficientemente discreto como para utilizarlo mientras se trabaja o durante la noche sin que el ruido llegue a molestar para dormir. Como es lógico, el sonido aumenta al seleccionar las velocidades más altas, aunque nunca transmite esa sensación de estridencia habitual en algunos ventiladores de gran potencia.
El modo Sueño es probablemente el apartado menos convincente, puesto que la diferencia respecto al modo Normal no es lo suficientemente evidente
El modo Sueño es probablemente el apartado menos convincente, puesto que reduce ligeramente la intensidad y adapta el funcionamiento para favorecer el descanso, pero la diferencia respecto al modo Normal no es lo suficientemente evidente.
También conviene tener presente que el rendimiento del TurboCool 765S depende en buena medida de las condiciones ambientales. Como ocurre con cualquier climatizador evaporativo, la nebulización ofrece un mejor resultado en climas secos que en ambientes con una humedad elevada.
El Dreo TurboCool 765S demuestra que todavía existe margen para innovar en una categoría tan consolidada como la de los ventiladores. Su sistema de nebulización consigue ofrecer una sensación de frescor claramente superior a la de un modelo convencional sin llegar a las complicaciones de un aire acondicionado, lo que lo convierte en una solución muy interesante para quienes buscan un punto intermedio entre ambos mundos.
Conclusión
El Dreo TurboCool 765S demuestra que todavía existe margen para innovar en una categoría tan consolidada como la de los ventiladores. Su sistema de nebulización consigue ofrecer una sensación de frescor claramente superior a la de un modelo convencional sin llegar a las complicaciones de un aire acondicionado, lo que lo convierte en una solución muy interesante para quienes buscan un punto intermedio entre ambos mundos.
No es un producto exento de inconvenientes, puesto que sus dimensiones y su peso dificultan trasladarlo con frecuencia entre habitaciones, el modo Sueño apenas introduce diferencias frente al funcionamiento normal y la iluminación RGB es completamente prescindible.
Pese a ello, el balance después de varias semanas de uso es claramente positivo. La autonomía que proporciona el depósito de seis litros, la potencia del flujo de aire, el funcionamiento silencioso en los niveles bajos y una aplicación bien resuelta completan una experiencia muy superior a la de un ventilador tradicional. No sustituye al aire acondicionado ni enfría una estancia de la misma forma, pero cumple con solvencia su principal promesa: mejorar de manera perceptible el confort durante los días más calurosos sin instalaciones y con un consumo mucho más contenido.
Lo mejor: La nebulización mejora claramente la sensación de frescor
Lo peor: Es pesado y voluminoso
Nota: 8,5