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Cuando los coches hablen entre sí y nos permitan hablar entre nosotros

Cuando los coches hablen entre sí y nos permitan hablar entre nosotros

miércoles 22 de octubre de 2014, 13:04h

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Situémonos: año 2020. Supongamos que vamos conduciendo por una carretera nacional; es invierno, circulamos a 100 km/h, llevamos un coche detrás a unos 100 metros y al superar un cruce, vemos que un camión está a punto de incorporarse a la vía principal. Una placa de hielo en la calzada nos hace pegar un frenazo. ¡Vaya susto! Nuestra mente piensa automáticamente en los vehículos que vienen detrás y en si podrán frenar a tiempo... pero, como hemos dicho, estamos en 2020.

La situación planteada, que se puede dar con cierta regularidad en cualquier país de las zonas templadas, donde los inviernos superan los cero grados, entraña un peligro de tipo regional. Pero si donde decimos hielo, decimos accidente, parón, animal o charco... el escenario pasa a ser universal.

Fueron Jan Peter Dietz, responsable de conectividad (EE) de Volkswagen en China y Muthanna Abdulhussein, máximo responsable de desarrollo de tecnología celular, en Volvo, durante el GAS 14 de Huawei, celebrado a principios de mayo en Shenzhen, quienes nos abrieron los ojos a un nuevo mundo que, lejos de pertenecer al ámbito de la ciencia ficción, está a punto de llegar: la comunicación coche a coche y la integración del mismo como parte activa en la infraestructura de red.

La próximo reto: la automoción
El reto actual para el mundo de las telecomunicaciones es la integración de las comunicaciones móviles, de forma paulatina, en todos los ámbitos de la humanidad.

Actualmente, las personas hemos asumido que comunicación, entretenimiento, navegación (geolocalización) y, sobre todo el vídeo, son conceptos vinculados a nuestros terminales inteligentes, sea cual sea el formato de pantalla, y nos gusta disfrutar de nuestros servicios allá donde estemos. Por eso, el próximo gran paso es la integración del coche en nuestro ciber-universo.

Tal y como hemos ido viendo en las pruebas de sistemas embarcados que publicamos, regularmente, en 'Telefonía y Comunicaciones', la vinculación entre el móvil y el coche hace años que fue un hito alcanzado y que ha continuado su propio desarrollo.

Más allá de lo que fue un primer paso, un Bluetooth que permitía enlazar nuestro celular al sistema car-audio, hoy se comercializan sistemas de comunicación, conectividad y navegación embarcados que nos aportan desde información de Internet, hasta música en streaming pasando por la situaciónde tráfico, navegación, etc
De hecho, y, a pesar de los retrasos por la falta de acuerdo en los protocolos, la llamada eCall, es ya un recurso de obligada inserción en la industria automovilística; ya que el fabricante de semiconductores americano, Qualcomm, desarrolló una solución que, finalmente y tras años de discusiones, ha sido admitido por todas las partes. Sensores y MODEM de comunicación permitirán que, en en caso de accidente, se dispare una llamada de emergencia que transmita de forma automática la posición exacta del incidente. Los acuerdos entre operadores y fabricantes están en proceso.

El siguiente paso, el CCC
Pero, dejando atrás lo que ya utilizamos, la CCC (Consorcio de Conectividad en los Coches), trabaja, actualmente, en el proyecto Mirror Link, una arquitectura que facilita la total integración del smartphone en el llamado sistema 'infotaintment'. Así mediante USB, Bluetooth, WiFi, UPnP, Real Time Audio  y VNC (Virtual Network Computing), se replica la pantalla de nuestro móvil en el display del coche y la funcionalidad del mismo se traslada íntegramente al vehículo, de forma que no hará falta quitar las manos del volante ni la vista de la carretera, para nada. Las aplicaciones que se redundan deben estar certificadas y enmarcadas dentro de los denominados estándares de distracción.

La CCC tiene hoy en día, 94 miembros entre fabricantes de coches y Telecos; pero, al frente del proyecto se encuentran, por orden alfabético, Alpine, Daimler, General Motors, Honda R&D, HTC, Hyundai Motor Company, Huawei, LG Electronics, Nokia, Panasonic, PSA Automotive Peugeot / Citroen), Samsung, Toyota y Volkswagen.  Nombres, todos ellos, que nos dan idea de la fuerza del proyecto.

En este sentido, el próximo escalón determinante llegará, según los expertos, con la quinta generación (5G), la cual no sólo traerá nuevas oportunidades al sector 'telcomotor' sino que proporcionará a los usuarios conexiones estables, cobertura del 100%, tasas de transmisión altas y una latencia muy baja. El coche se convertirá en nuestra central de comunicaciones y se mantendrá conectado con nuestros terminales personales, con nuestras aplicaciones y servicios, con otros vehículos, con los sistemas de señalización de tráfico, con los de geoposicionamiento e incluso con otros medios de transporte, de forma directa.

Car to X, el multi hop
Es mas, dentro del universo Big Data al que estamos abocados, el propio auto será un sensor integrado en la ciber-civización y recogerá y transmitirá información instantánea al ecosistema. De hecho, la 5G facilitará la comunicación directa (D2D) entre vehículos sin necesidad de puntos intermedios o despliegue de infraestructura y siempre tendremos una buena conexión, incluso si la cobertura celular es baja, a través de un sistema multisalto (multi-hop), por llevar cada medio de transporte módulos 5G integrados.

La tecnología MIMO (multiple in, multiple out) permite que los smartphones utilicen la arquitectura del coche para este fin.

Objetivos
Así, los enlaces 5G D2D serán el eje del desarrollo y la actualización de muchas aplicaciones, incluidas aquellas que colaboran con la seguridad vial o una circulación más eficiente.

Pero para llegar a su plena integración, hace falta definir aspectos básicos de las técnicas D2D (terminal a terminal); estudiar la compativilidad de los equipos de radio de quinta generación con los coches y encontrar arquitecturas definidas por software adecuadas para los vehículos.

Es decir, entre otras cosas, es necesario controlar las interferencias, ya que las transmisiones D2D utilizan los canales de subida a la red celular (uplink); permitir un acceso rápido a los canales de radio para este tipo de transmisiones; aumentar la seguridad y reducir la latencia (dos términos que podrían ser, en este caso, contradictorios); además de conseguir la integración del hardware con efectividad de costes.

Por tanto, no pasará mucho tiempo hasta que las redes móviles lo sean físicamente y vayan embarcadas. Los coches serán estaciones base en movimiento y llegaremos a sueños que parecen inalcanzables como la conducción autónoma, la comunicación integral con sistemas de navegación robustos y servicios que nos siguen no sólo allá donde vayamos, sino mientras vamos.

Por eso, cuando nuestro coche detecte una placa de hielo, reducirá la velocidad, avisará al que tenemos detrás que haga lo propio y al vehículo que estaba en el cruce que tome las medidas adecuadas para enfrentarse a esta situación anómala cuando realice una maniobra que requiere girar el volante y acelerar.

Requisitos

Equipo
• Certificación AEC100
• Antenas de 'huella pequeña'
• Equipos de bajo consumo
• Proveedores de chips

Infraestructura
• Armonización de frecuencias
• IP NW
•Compatibilidad con 4G y anteriores
• D2D a V2V

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