SpaceX ha seleccionado a Qualcomm para suministrar tecnología a la futura red terrestre 5G de Starlink Mobile en Estados Unidos. El proyecto utilizará las plataformas Dragonwing QRU100 y QDU100, junto con software comercial de capa física, para desarrollar las estaciones base.
Michael Nicolls, vicepresidente sénior de Starlink, sitúa la colaboración dentro del objetivo de integrar las redes terrestre y satelital y reducir las interrupciones de las llamadas. El apoyo de Qualcomm busca acelerar el desarrollo de la arquitectura de las estaciones.
Antenas para aumentar la capacidad
La red incorporará unidades de radio Massive MIMO con 64 vías de transmisión y 64 de recepción, una configuración denominada 64T64R. El objetivo es mejorar la cobertura, la capacidad y el aprovechamiento del espectro.

La plataforma QRU100 está diseñada para unidades de radio de redes abiertas y admite configuraciones de 64T64R y 32T32R, entre sus capacidades figura la formación digital de haces, una técnica que permite orientar las señales de radio hacia los usuarios. Este tipo de procesamiento ayuda a aprovechar los recursos disponibles cuando aumenta la demanda de datos.
Su diseño también contempla la compartición de infraestructura entre operadores y el uso dinámico del espectro, son capacidades de la plataforma, cuya aplicación concreta depende de cómo se configure cada red. La compatibilidad con distintas funciones de división de O-RAN aporta flexibilidad para distribuir el procesamiento entre los componentes de la infraestructura.
Además de incrementar la capacidad, el diseño de estas soluciones persigue reducir el consumo y el coste de operación. En una red con numerosos emplazamientos, la eficiencia de los equipos influye en los recursos necesarios para mantener el servicio.
Una base para evolucionar hacia el 6G
Dentro del acuerdo, QDU100 se encargará del procesamiento de capa física sensible a la latencia, el despliegue se organizará en varias fases y utilizará una arquitectura preparada para operar en múltiples bandas.
La colaboración también encaja en la visión de Qualcomm para el 6G, que propone integrar conectividad, computación y detección del entorno. En ese planteamiento, la inteligencia artificial forma parte del diseño de la red, desde los dispositivos hasta los sistemas que gestionan las comunicaciones.
El propósito es adaptar el funcionamiento de la infraestructura a las necesidades de las aplicaciones, con especial atención a la cobertura, el enlace de subida y la eficiencia energética. La compañía sitúa las primeras implantaciones de esa generación alrededor de 2030, se trata de un horizonte de evolución tecnológica, el despliegue anunciado para Starlink Mobile corresponde al 5G.