17/02/2026@09:00:00
El silencio que precede a la salida en una prueba de descenso apenas dura unos segundos. En ese instante, mientras el esquiador fija la mirada en la pendiente, una red invisible ya ha comenzado a trabajar. Sensores distribuidos a lo largo del trazado registran condiciones de temperatura y humedad, sistemas de cronometraje sincronizan cada milésima y una infraestructura de datos envía información en tiempo real a centros de producción y pantallas repartidas por todo el mundo. Milano Cortina 2026 se vive sobre nieve y hielo, pero se sostiene sobre fibra, servidores e inteligencia artificial.