La compañía subraya que la medida se produce tras dos ejercicios consecutivos sin revisiones de precios, a pesar de que dicha posibilidad figura en las cláusulas contractuales, y se enmarca en un contexto sectorial en el que los principales operadores ya han anunciado incrementos de hasta el 4% a partir de enero del próximo año.
La revisión tarifaria llega en un momento de presión creciente sobre los costes operativos del sector, marcado por la inflación acumulada, el encarecimiento energético y la necesidad de mantener inversiones sostenidas en infraestructuras de red.
En este escenario, Avatel ha optado por retrasar la aplicación del ajuste hasta febrero, diferenciándose del calendario seguido por otros actores del mercado y buscando minimizar el impacto inmediato en sus clientes.
Un ajuste condicionado por el entorno económico
Desde la compañía explican que la actualización responde exclusivamente a variables económicas externas y no a un cambio en su estrategia comercial. En este sentido, el objetivo declarado pasa por garantizar la continuidad de un modelo de servicio que prioriza la atención presencial, especialmente en entornos rurales y semiurbanos, así como la calidad y estabilidad de la red. Además, el operador apunta a la necesidad de sostener inversiones estratégicas en tecnologías de última generación en un contexto de costes al alza.
La revisión de precios permitirá a Avatel reforzar varias líneas de actuación consideradas clave para su posicionamiento. Por un lado, la compañía prevé seguir fortaleciendo su infraestructura de fibra hasta el hogar, con el objetivo de ofrecer mayores velocidades y una mayor fiabilidad del servicio. Asimismo, el operador insiste en la importancia de mantener un modelo de atención al cliente cercano, ágil y adaptado a las necesidades específicas de cada usuario, un elemento diferencial en zonas donde la presencia física de los operadores resulta limitada.