El Gobierno ha actualizado el Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias (CNAF), el marco regulatorio que determina el uso del espectro radioeléctrico en España, con una reorganización que refuerza el despliegue de servicios de comunicaciones críticas y amplía las posibilidades de desarrollo de redes 5G privadas.
La nueva Orden Ministerial adapta el uso de distintas bandas de frecuencia a las nuevas necesidades tecnológicas e incorpora cambios derivados de acuerdos internacionales y de la evolución del sector de las radiocomunicaciones. Entre las modificaciones más relevantes destacan la reasignación de parte de la banda de 1.900 MHz para el futuro sistema europeo de comunicaciones ferroviarias y la habilitación de nuevas frecuencias que permitirán a industrias, hospitales, puertos o centros logísticos desplegar sus propias redes 5G sin depender exclusivamente de los operadores de telecomunicaciones.
El sistema ferroviario europeo gana espacio en el espectro
Uno de los principales cambios afecta a la banda comprendida entre 1.900 y 1.920 MHz, hasta ahora atribuida a la telefonía móvil, aunque con un uso muy limitado por parte de los operadores. La actualización del CNAF destina ahora este espectro a nuevos servicios considerados estratégicos.
En este sentido, el rango de 1.900 a 1.910 MHz se reserva para el Future Railway Mobile Communications System (FRMCS), el futuro sistema europeo de comunicaciones ferroviarias basado en tecnología 5G. Esta infraestructura permitirá gestionar las comunicaciones operativas entre trenes, maquinistas y centros de control, con el objetivo de modernizar la red ferroviaria y sustituir progresivamente los sistemas actuales.
Asimismo, el tramo comprendido entre 1.910 y 1.920 MHz se asignará a las operaciones de drones gubernamentales, lo que garantizará frecuencias específicas para misiones relacionadas con la seguridad pública, las emergencias y la protección civil, reforzando la disponibilidad de recursos radioeléctricos para servicios críticos.
Más capacidad para redes privadas 5G
La actualización también introduce cambios relevantes en la banda de 3.800 a 4.200 MHz, utilizada hasta ahora para servicios fijos por satélite. El incremento de la demanda de comunicaciones móviles de nueva generación ha llevado al Gobierno a destinar estas frecuencias a nuevos usos vinculados al ecosistema 5G.
Las frecuencias entre 3.800 y 3.920 MHz podrán emplearse para proporcionar conectividad local de banda ancha mediante sistemas de baja y media potencia, tanto bajo concesión como en régimen de autoprestación. Esto permitirá desplegar redes 5G empresariales, tanto gestionadas por operadores como completamente privadas.
Además, el rango entre 3.920 y 4.020 MHz quedará reservado al Ministerio de Defensa para servicios de conectividad local. Por su parte, las frecuencias comprendidas entre 4.020 y 4.120 MHz estarán destinadas a redes privadas en modalidad de autoprestación. Asimismo, el segmento entre 3.920 y 4.120 MHz también podrá utilizarse para aplicaciones de periodismo electrónico, facilitando la conectividad de banda ancha necesaria para retransmisiones y coberturas informativas de eventos.
En la práctica, estas modificaciones permitirán que industrias, puertos, hospitales, centros logísticos o instalaciones de investigación puedan desplegar sus propias infraestructuras 5G sin depender exclusivamente de las redes públicas de los operadores de telefonía.
Adaptación a la normativa internacional
La revisión del CNAF incorpora, además, diversas modificaciones derivadas de la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de 2023 (CMR-23), así como nuevas decisiones adoptadas por la Comisión Europea y la Conferencia Europea de Administraciones de Correos y Telecomunicaciones (CEPT).
Entre los cambios introducidos figura la habilitación de determinados rangos de frecuencia para satélites de observación de la Tierra destinados a aplicaciones científicas, meteorológicas y medioambientales. Asimismo, se amplía el uso de las bandas de 18,1-18,6 GHz, 18,8-20,2 GHz y 27,5-30 GHz para permitir comunicaciones entre satélites, una posibilidad que anteriormente estaba limitada a los enlaces entre satélites y estaciones terrestres. Con estas modificaciones, el Gobierno busca adaptar la planificación del espectro a la evolución tecnológica y responder al creciente aumento de la demanda de servicios avanzados de comunicaciones.