Meta ha iniciado un proceso de transformación en su modelo de moderación de contenidos con la introducción de sistemas avanzados de inteligencia artificial que prevé desplegar de forma progresiva durante los próximos años con el objetivo de mejorar la detección de infracciones y reducir su dependencia de proveedores externos.
El nuevo enfoque se centra en automatizar tareas de revisión que hasta ahora recaían en equipos humanos o en empresas subcontratadas. Estas funciones incluyen la detección de fraudes, la eliminación de contenido ilegal y la identificación de actividades relacionadas con terrorismo, explotación infantil o tráfico de drogas. Según explica la compañía, los nuevos sistemas permitirán “encontrar y eliminar infracciones graves con mayor precisión, detener más estafas y responder más rápido a eventos del mundo real con menos errores”.
Asimismo, Meta prevé reducir progresivamente su dependencia de proveedores externos como Accenture, Concentrix o Teleperformance, en línea con su estrategia de optimización operativa basada en inteligencia artificial.
Resultados iniciales y capacidades técnicas
Los primeros ensayos de estos sistemas muestran, según el gigante que lidera Mark Zuckerberg, mejoras significativas en rendimiento. Meta asegura que la inteligencia artificial ha logrado detectar el doble de contenido relacionado con solicitudes sexuales indebidas en comparación con los equipos humanos, al tiempo que ha reducido los errores en más de un 60%.
Además, los sistemas han permitido identificar hasta 5.000 intentos de estafa diarios que anteriormente pasaban desapercibidos, así como reducir en más de un 80% los reportes relacionados con suplantaciones de identidad de perfiles públicos. En este sentido, la IA también analiza patrones complejos de comportamiento, como accesos desde ubicaciones inusuales o cambios simultáneos en credenciales, lo que facilita la detección de posibles secuestros de cuentas.
Asimismo, la tecnología amplía su capacidad lingüística y cultural, con cobertura en idiomas hablados por el 98% de los usuarios en internet, lo que mejora la detección de contenido en contextos locales y en códigos emergentes.
Pese al avance de la automatización, Meta mantendrá un modelo híbrido en el que la intervención humana sigue siendo clave. La compañía subraya que los expertos continuarán diseñando, entrenando y supervisando los sistemas, además de asumir las decisiones más sensibles.
“Las personas seguirán desempeñando un papel clave en las decisiones más complejas y de mayor impacto”
“Las personas seguirán desempeñando un papel clave en las decisiones más complejas y de mayor impacto”, se excusa Meta, especialmente en procesos como apelaciones de cuentas o colaboraciones con fuerzas de seguridad. De este modo, la compañía busca equilibrar la escalabilidad de la inteligencia artificial con el criterio humano, especialmente en casos donde el contexto y la interpretación resultan determinantes.
Nuevo asistente de soporte con IA
En paralelo, Meta ha lanzado un asistente de soporte basado en inteligencia artificial que ofrece atención continua en Facebook e Instagram. Esta herramienta permite resolver incidencias relacionadas con cuentas, desde la recuperación de contraseñas hasta la gestión de configuraciones de privacidad.
El asistente responde en cuestión de segundos y se integra directamente en las aplicaciones, lo que reduce la dependencia de centros de ayuda tradicionales. Según la compañía, el sistema permite “proporcionar ayuda fiable y orientada a la acción cuando se necesita”.
El despliegue de estas tecnologías se produce en un contexto de creciente presión regulatoria sobre la moderación de contenidos, especialmente en lo relativo a la protección de menores y la seguridad en plataformas digitales.