Los últimos datos disponibles reflejan que el volumen de negocio del comercio electrónico alcanzó los 29.296 millones de euros en el tercer trimestre de 2025, lo que supone un incremento interanual del 19,3 %, según datos de la CNMC.
El aumento del comercio electrónico responde a una combinación de actividades que concentran gran parte de la facturación. En concreto, las agencias de viajes y los operadores turísticos lideraron el ranking con el 10,8% del total, seguidos por el transporte aéreo, que alcanzó el 6,6%.
Asimismo, otros sectores como la moda, los servicios financieros o el ocio digital también aportaron un volumen relevante, lo que refleja una diversificación progresiva del ecosistema digital. Este comportamiento evidencia que el comercio electrónico ha dejado de ser un canal complementario para convertirse en una infraestructura transversal que impacta en múltiples industrias.
Más de 500 millones de transacciones
El dinamismo del sector también se observa en el número de operaciones realizadas. Durante el tercer trimestre de 2025 se registraron más de 508 millones de transacciones, lo que representa un crecimiento del 14,8% respecto al mismo periodo del año anterior.
Por volumen de operaciones, los juegos de azar y las apuestas encabezaron la clasificación con un 8,8% del total, lo que demuestra el peso de determinados servicios digitales en el tráfico online, aunque no siempre coincidan con los sectores de mayor facturación. En este contexto, el incremento del número de transacciones confirma una mayor frecuencia de uso por parte de los usuarios, lo que refuerza la madurez del mercado digital español.

Un mercado con un fuerte componente internacional
Uno de los rasgos más relevantes del comercio electrónico en España es su marcada dimensión internacional. Solo el 46,5% de los ingresos generados en el tercer trimestre tuvo como destino el mercado nacional, mientras que el 53,4% correspondió a compras realizadas desde España hacia el exterior.
El 94,4 % de estas compras internacionales se dirigieron a comercios ubicados dentro de la Unión Europea
Este desequilibrio se traduce en un saldo neto exterior negativo de 11.304 millones de euros, lo que indica que el gasto de los consumidores españoles en plataformas extranjeras supera ampliamente las ventas de empresas nacionales fuera del país. Además, el 94,4 % de estas compras internacionales se dirigieron a comercios ubicados dentro de la Unión Europea, lo que refleja la integración del mercado digital europeo y la facilidad de acceso a plataformas comunitarias.
Por su parte, las compras desde el exterior hacia España generaron 4.346 millones de euros, con un crecimiento interanual del 29,9%. En este caso, el turismo volvió a desempeñar un papel clave, ya que las actividades relacionadas con viajes, transporte y alojamiento concentraron el 65% de estas operaciones.
El peso del mercado interno
Aunque el componente internacional es dominante, el comercio electrónico dentro de España también experimentó un crecimiento significativo. Los ingresos generados en operaciones nacionales alcanzaron los 9.300 millones de euros, con un aumento del 29,8% interanual.
En este segmento, la administración pública, los impuestos y la seguridad social lideraron la facturación con un 9,3%, lo que evidencia el avance de la digitalización en los servicios públicos y su impacto en el volumen de negocio online. Asimismo, el análisis por número de transacciones muestra que el 36,9% de las operaciones tuvo como destino España, frente al 63,1% que se dirigió al extranjero.