El Ministerio de Hacienda ha decidido retrasar el sistema de verificación de facturas hasta octubre de 2028 para coordinar su aplicación con la factura electrónica obligatoria, lo que concede más tiempo a pymes, autónomos y proveedores tecnológicos para adaptar sus sistemas de facturación.
La decisión supone un nuevo cambio en el calendario después de que Verifactu ya hubiera retrasado sus plazos hasta 2027. Hacienda plantea ahora una implantación coordinada de ambos sistemas con el objetivo de evitar que empresas y profesionales tengan que afrontar diferentes procesos de adaptación tecnológica en un periodo reducido.
“Con el objetivo de favorecer la máxima convergencia posible entre los sistemas de facturación electrónica y el Verifactu, tanto desde el punto de vista normativo como técnico, se ha considerado conveniente alinear los calendarios de implantación”, explican desde Hacienda.
La factura electrónica obligatoria para empresarios y profesionales cuya facturación no supere los ocho millones de euros tiene prevista su aplicación desde el 1 de octubre de 2028
La factura electrónica obligatoria para empresarios y profesionales cuya facturación no supere los ocho millones de euros tiene prevista su aplicación desde el 1 de octubre de 2028. El calendario normativo ya situaba en esa fecha la aplicación efectiva para este colectivo, dos años después de la entrada en vigor de la correspondiente orden ministerial.
La decisión responde también a las peticiones realizadas desde colectivos profesionales. La Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf) presentó en junio una propuesta para coordinar la transición hacia la factura electrónica con la Directiva ViDA y evitar diferentes modificaciones consecutivas de los sistemas utilizados por empresas y autónomos.
La asociación defendía una transición hacia un modelo armonizado que “redujera costes, evitara duplicidades y reforzara la eficiencia del sistema tributario”. Además, considera que el nuevo calendario permitirá aproximar progresivamente el sistema español al modelo europeo de información digital previsto a partir de 2030.
Hacienda también prevé modificar algunos aspectos técnicos y los ámbitos de aplicación de las normas para avanzar hacia esa convergencia con el futuro reporte digital establecido por ViDA. El cambio tiene un componente tecnológico especialmente relevante para las empresas que utilizan programas de facturación. Verifactu establece requisitos específicos para estos sistemas, entre ellos la creación automática de registros de cada factura y mecanismos que aseguren su integridad y trazabilidad. La normativa también contempla la incorporación de códigos QR en las facturas y la posibilidad de remitir los registros a la Agencia Tributaria.
Verifactu busca impedir la alteración de las facturas
El sistema forma parte de las medidas destinadas a combatir el fraude tributario asociado al denominado software de doble uso. Su funcionamiento exige que los sistemas informáticos creen un registro de facturación que no pueda alterarse o eliminarse posteriormente.
Existen, además, dos modalidades. En Verifactu, los registros generados se remiten automáticamente a la Agencia Tributaria. La modalidad no Verifactu permite conservarlos dentro del propio sistema informático, aunque debe garantizar que permanezcan inalterados.
La Agencia Tributaria dispone también de una aplicación gratuita destinada principalmente a autónomos, profesionales y empresas con un volumen reducido de facturas o procesos de facturación sencillos. La herramienta permite generar la factura electrónica con su correspondiente código QR y enviar simultáneamente el registro a la Administración tributaria.
El nuevo aplazamiento concede, por tanto, un margen adicional para adaptar software, procesos administrativos y sistemas de intercambio de información. Al mismo tiempo, la decisión busca que la transición hacia Verifactu y la factura electrónica se produzca bajo un calendario común, en lugar de obligar a pymes y autónomos a realizar sucesivas modificaciones tecnológicas antes de la llegada del modelo europeo de información digital.