El ciberbullying en España
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El ciberbullying en España

martes 18 de septiembre de 2018, 21:15h

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En el último año se han reducido los casos de acoso escolar, pero los que se mantienen son los más duros y más longevos en el tiempo, además, sube el número de casos de ciberacoso.

El ‘III Estudio sobre el acoso escolar y el ciberbullying según los afectados’ presentado por la Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña ha desvelado que el número de casos de acoso escolar en España se ha reducido, aunque crece la violencia y la frecuencia del acoso.

Ante la mejoría en la bajada de casos se opone que los que se mantienen son más violentos y duran más en el tiempo que antes, y además destaca que alrededor del 90% de los menores que sufren acoso escolar terminan desarrollando problemas psicológicos del tipo de ansiedad, depresión o medio permanente.

La sociedad, el gran escudo con su sensibilidad ante los acosadores

Según se desprende del estudio que analiza el desarrollo del 2017 al completo, el número de casos que ha gestionado el Teléfono ANAR (900 20 20 10), gratuito y confidencial para niños y adolescentes, se ha reducido a casi la mitad frente a los registrados en 2016, algo que hachan a la actitud “más decidida” de las administraciones públicas y colegios en “activar los protocolos antiacoso”, así como a la “mayor sensibilidad social y la diversidad de agentes involucrados”.

El estudio, que toma como muestra para sus datos los testimonios reales de chicos y chicas que sufren el acoso escolar, ha analizado las 36.616 llamadas recibidas durante el 2017, de las cuales 590 son casos contrastados y gestionados.

“La mayor sensibilización permite una actitud más proactiva de padres, colegios y profesores para actuar y reducir estos casos”, ha asegurado durante la presentación del informe Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña, con la que se ha hermanado la Fundación ANAR para luchar contra esta lacra.

Más crueldad y más perseverancia

Pese que hay menos casos en el año pasado que en el anterior, los datos apuntan a un aumento en la frecuencia y la intensidad del acoso con el paso del tiempo de casi la mitad (49,2%), cifras superiores a las registradas en 2016 (43,1%) y mucho más si nos fijamos en los 35,1 puntos porcentuales de 2015.

97%

de los casos son de intensidad media o grave

Además, el 97% de los casos se corresponden con situaciones consideradas de intensidad media o grave, pero desciende el acoso de baja intensidad. Sin embargo, el acoso más grave, que es el que permanece, es también el “más difícil de erradicar”.

Pedir ayuda, la asignatura suspensa

Lo más grave quizá que señala el informe es que las víctimas de ciberbullying tardan una media de 15 meses en pedir ayuda. Además, el 40,6% de los casos tienen una duración superior al año y el 64,4% tienen una frecuencia diaria.

Los casos de ciberbullying comienzan de media a los 12,2 años

Durante la presentación del informe, Cooklin ha ejemplificado este sufrimiento señalando que “cuando a nosotros alguien nos levanta la voz o nos insulta nos puede amargar el día, imaginad como es que esto se produzca día tras día durante más de un año y a una edad tan temprana”. Y es que los casos de ciberbullying comienzan de media a los 12,2 años (9,8 años en el caso de acoso escolar ‘tradicional’).

1 de cada 4 casos son de ciberbullying

El 24,7% de los casos de acoso escolar registrados se corresponden con acoso en la red, un acoso que afecta más a las chicas con un 65,6% de los casos frente al 34,4% en los chicos.

Las chicas sufren más el ciberacoso que ellos

Según explica la Fundación ANAR, “los insultos y las amenazas son las formas más habituales, mediante el envío de WhatsApp a través del smartphone”. En 2017 se ha disparado los casos de insultos u ofensas indirectas, pasando del 3,2% al 28,6%, pero también se dispara el asilamiento en las redes sociales, pasando del 6,4% al 17,9%. Por otro lado, crecen también los casos de insultos u ofensas directas (del 52,1% en 2016 al 67,9% en 2017) y las amenazas que suben algo más de 13 puntos porcentuales, alcanzando el 35,7%.

Benjamín Ballesteros, director de Programas de la Fundación ANAR, ha explicado que “el perfil típico de acosado es el que es diferente”, algo que se confirma con los datos del informe sobre ciberbullying que señala que los motivos principales son las características diferenciadoras. El 31,1% son casos en los que “le tienen manía”, ya sea por sacar mejores calificaciones, ser mejor en algún deporte o cualquier otro motivo (esta cifra ha crecido desde el 3,3% registrado en 2016). Además, la agresividad de los agresores se sitúa como segundo motivo con un 19,7% frente al 11,7% del año anterior. El hecho de que la victima sea diferente ya supone un 19,7%, casi 10 puntos más que en 2016 (10,0%). Por el contrario, las características físicas de las víctimas ya no son tan destacadas y se sitúa en el 18% frente al 35% del anterior año.

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Cómo es la victima de ciberbullying

La mayoría de víctimas de ciberbullying son chicas de 13 años de edad. El 65,5% de los casos de ciberacoso tienen a una niña como víctima, frente al 34,4% que tienen a los niños en el punto de mira. De media, el acoso comienza a los 12,2 años, aunque se han registrado casos de menores de 10 años. El punto más alto está a los 13 años con un 28% de los casos, aunque desciende a los 14 y vuelve a subir hasta los 19,7 puntos porcentuales a los 15 años.

Un 61,7% de las víctimas de ciberacoso reaccionaron ante el ciberbullying enfrentándose a los acosadores

Además, las victimas de ciberacoso tardan de media unos 15 meses en pedir ayuda.

Positivamente hay que destacar que un 61,7% de las víctimas de ciberacoso reaccionaron ante el ciberbullying enfrentándose a los acosadores, y es que según explica Cooklin, “los que se enfrentan a sus agresores lo hacen porque ya no se sienten aislados, sino empoderados socialmente porque hay una mayor concienciación sobre el acoso escolar”. Ballesteros apuntilla que “la concienciación hace que el agresor se sienta más solo”.

Cómo son los ciberacosadores

Los ciberacosadores son más hombres y se hace en grupos de entre 2 y 5 personas

El informe evidencia un aumento en los agresores varones, que pasa del 31,2% al 46,7%, frente al descenso en las mujeres que pasa de un 39% a un 23,3%. Además, el ciberacoso se hace cada vez más en grupos de entre 2 y 5 personas con un 55,5% de los casos, frente al 25,9% de casos donde sólo hay un acosador (desciende del 31,6% de 2016). Descienden también los casos donde los grupos grandes son acosadores (13%) y cae a la mitad los casos en los que está implicada toda la clase (5,6%).

En cuanto a las edades, la media de edad del acosador es de casi 14 años (13,9) con un 23,3% de casos donde los acosadores tienen 15 años y un 20% que tienen 13.

Consecuencias del ciberbullying

Conociendo la situación y el panorama en España actual, es importante saber qué consecuencias puede tener el ciberacoso. Según han destacado ambos directivos, el 88,5% de las víctimas de ciberacoso desarrollan problemas psicológicos tales como la ansiedad (73,8%), síntomas depresivos (70,5%), miedo constante y permanente (59%). También pueden desarrollar sentimientos de soledad (29,5%) o de asilamiento (29,5%), que todos ellos desembocan en una baja autoestima (27,9%).

El 88,5% de las víctimas de ciberacoso desarrollan probelmas psicológicos

Cooklin ha señalado que las consecuencias del asilamiento “pueden ser más demoledoras que las agresiones físicas” según la personalidad de la victima. Y es que según destaca el informe hasta un 8,2% de las víctimas reaccionaron ante el acoso con autolesiones o ideas e incluso intentos de suicidio.

Cómo pueden evitar los adultos el ciberbullying

La relación entre padres e hijos es fundamental, por ello un 75% de las víctimas contaron a sus padres el caso de ciberbullying, frente al 25% que no se lo cuenta. Sin embargo, los casos contrastados han mejorado mucho la valoración positiva de los profesores, que ya se sitúa en el 70,3%, frente al 57,5% del año anterior, algo que desde la Fundación ANAR apuntan que se debe a las campañas de concienciación y a la sensibilización de la sociedad gracias al trabajo de la administración, las ONGs y los medios de comunicación.

"Cuando éramos pequeños, el acoso lo vivíamos como algo que nos había tocado sufrir, pero cuando llegabas a casa estabas a salvo, ahora ya no es así"

Sin embargo, queda mucho trabajo por recorrer. El ciberacoso que se realiza en las instalaciones del colegio o relacionadas, ya sea en el aula, en el autobús, en el comedor, en los lavabos o vestuarios, en el recreo o en los cambios de clase son cada vez más altos, algo que se podría frenar con la “prohibición de los smartphones en los centros escolares”, aconseja Ballesteros.

Sin embargo, en un 86,9% de los casos el ciberacoso se produjo también fuera del colegio, por lo que es importante que se “retrase al máximo el dar el smartphone a los niños”, porque cada vez se acosa desde edades más tempranas.

“Antes, cuando éramos pequeños, el acoso lo vivíamos como algo que nos había tocado sufrir, pero cuando llegabas a casa estabas a salvo, ahora ya no es así, el ciberacoso lleva el sufrimiento hasta el último rincón de la habitación de nuestra casa”, advierte Cooklin. Llevar el acoso hasta el último punto del hogar y la duración y frecuencia del acoso termina marcar la vida de los más jóvenes porque “te roban la infancia”, lamenta el directivo de la Fundación Mutua Madrileña.

Para acabar con el ciberacoso, desde la Fundación ANAR apuesta por la detección precoz, la evaluación de los casos por profesionales formados y sobre todo ala prevención, mediante la formación de padres y profesores y sobre todo la concienciación de los niños y niñas desde edades aún más tempranas. Para ello, ANAR cuenta con distintas campañas de formación y prevención en centros escolares y las campañas de concienciación y sensibilización en redes sociales con el uso de influencers para aumentar el impacto y llegar más a los y las jóvenes.

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La legislación

Por otro lado, Ballesteros apunta a la necesidad de crear un protocolo a nivel estatal consensuado con expertos a nivel nacional e internacional. “Es importantísimo que se cree una ley para la protección de las víctimas de violencia”, ha asegurado el director de Programas de la Fundación ANAR.

"Es importantísimo que se cree una ley para la protección de las víctimas de violencia"

En junio de 2017, la Fundación ANAR acudió al Congreso de los Diputados para exponer su visión y pedir que se implantase una ley para proteger a los menores y a las víctimas de violencia. Pero también destacan la importancia de adoptar la propuesta de la UNESCO de que haya un orientador por cada 250 alumnos, un ratio muy lejos del actual que se sitúa, de media, en un orientador por cada 800 alumnos. Y es que, según destaca Ballesteros, el papel del profesorado es fundamental, por eso ponen a disposición una guía para identificar los casos, que puedes consultar en la web acabemosconelbullying.com.

Finalmente, la Fundación ANAR aconseja impulsar la sensibilización y la concienciación, tanto en las aulas como en el hogar. “Debemos potenciar la sensibilización y toma de conciencia de todos los padres contra el acoso escolar promoviendo actitudes como el respeto a los demás y valores humanos que fortalezcan el trato solidario”, destacan.

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