La comodidad durante largas sesiones de juego ha pasado de ser un detalle secundario a convertirse en un elemento central del diseño de productos gaming. En CES 2026, Razer ha querido responder a esa demanda con una serie de propuestas que combinan ergonomía, gestión térmica e inmersión, y que apuntan a una experiencia más sostenible en el tiempo para los jugadores.
Uno de los anuncios más destacados ha sido la Iskur V2 Newgen, una evolución de su conocida línea de sillas gaming que introduce mejoras pensadas para reducir la acumulación de calor y aumentar la transpirabilidad. Para ello, el fabricante ha apostado por cuero sintético EPU, un poliuretano de origen sostenible, junto con la tecnología CoolTouch, diseñada para mantener una superficie fresca incluso tras un uso prolongado. A esto se suma un respaldo transpirable y un cojín perforado que favorecen la circulación del aire, un aspecto especialmente valorado por los usuarios intensivos.
Además de los materiales, el diseño mantiene el énfasis en la ergonomía. El soporte lumbar ofrece libertad de movimiento gracias a un sistema giratorio de 360 grados, mientras que los reposabrazos ajustables y un respaldo con inclinación de hasta 152 grados amplían las posibilidades de postura. El conjunto busca adaptarse a diferentes estilos de juego y momentos de descanso, sin comprometer la estabilidad ni el soporte corporal.
Junto a esta propuesta más tangible, Razer también ha mostrado Project Madison, un concepto de silla inmersiva que explora nuevas formas de interacción entre el jugador y el entorno digital. Este prototipo integra iluminación dinámica personalizable, sistemas de audio y motores hápticos que reaccionan en tiempo real a lo que ocurre en pantalla. La combinación de efectos luminosos, sonido envolvente y vibraciones localizadas pretende reforzar la sensación de inmersión, ajustando automáticamente la intensidad y el punto de impacto según la acción del juego.
La firma aprovechó también su paso por la feria para presentar otros dispositivos orientados al ecosistema gaming. Entre ellos destaca el Wolverine V3 Bluetooth, un mando optimizado para televisores LG que mejora el tiempo de respuesta hasta situar la latencia por debajo de los 3 milisegundos en juegos en la nube. El controlador incorpora micrófono integrado, controles específicos para el televisor y botones traseros programables, además de conectividad Bluetooth para ampliar su uso a consolas y dispositivos portátiles.
En el ámbito del software, Razer introdujo Project AVA, un asistente virtual basado en inteligencia artificial pensado para acompañar al jugador durante las partidas. Más allá de ofrecer ayuda en puzles o estrategias, el sistema también proporciona información contextual sobre personajes y escenarios, y añade una dimensión de acompañamiento emocional, celebrando logros o ayudando a gestionar derrotas. Fuera del entorno puramente lúdico, el asistente amplía su alcance a tareas cotidianas como la organización personal, la traducción en tiempo real o el análisis de documentos.
Por último, en colaboración con Qualcomm, la compañía presentó Project Motoko, unos auriculares con cámaras laterales que incorporan funciones de visión asistida por inteligencia artificial. Este dispositivo permite identificar textos, calcular distancias y ofrecer indicaciones guiadas, convirtiéndose en una plataforma portátil que va más allá del audio tradicional. El control por voz y la integración con distintos asistentes digitales refuerzan su planteamiento como herramienta híbrida entre entretenimiento y asistencia contextual.
Con este conjunto de anuncios, Razer mostró en CES 2026 una estrategia centrada no solo en el rendimiento, sino también en la comodidad, la inmersión y la integración de nuevas capas de interacción. Una aproximación que refleja cómo el gaming evoluciona hacia experiencias más completas, donde el hardware, el software y el bienestar del usuario empiezan a tener un peso cada vez más equilibrado.