La Junta de Castilla y León ha adjudicado a Telefónica el proyecto de digitalización integral del ciclo del agua impulsado a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL), una iniciativa que prevé la implantación de 175.000 contadores inteligentes conectados mediante tecnología NB-IoT para modernizar la gestión de este recurso esencial.
El contrato, que contempla tanto la implantación como la operación y el mantenimiento durante más de una década, supone la sustitución progresiva del modelo tradicional de lectura manual por un sistema automatizado capaz de recopilar información de consumo en tiempo real y trasladarla a plataformas de análisis avanzadas.
La iniciativa se apoya en la unidad Telefónica Tech, responsable del suministro de los dispositivos y de la infraestructura tecnológica necesaria para gestionar los datos obtenidos. El objetivo pasa por mejorar la eficiencia operativa, aumentar la precisión de las mediciones y facilitar la detección temprana de incidencias o consumos anómalos.
“Nuestra conectividad IoT gestionada nos está permitiendo ofrecer más y mejores servicios a los clientes para que puedan, en este caso, optimizar la gestión de los recursos hídricos de una forma más eficiente, segura y sostenible a través de la telelectura de los contadores de agua”, destaca Darío Cesena, director de IoT de Telefónica Tech.
NB-IoT como base de la infraestructura
Uno de los elementos tecnológicos más relevantes del proyecto es el uso de conectividad NB-IoT (Narrowband Internet of Things), una tecnología diseñada específicamente para dispositivos de bajo consumo energético y comunicaciones masivas. La red NB-IoT de Telefónica estará gestionada desde su plataforma Kite, encargada de centralizar las comunicaciones de los contadores inteligentes.
Este tipo de conectividad ofrece ventajas especialmente relevantes para despliegues de gran escala, entre ellas una elevada penetración en interiores, buena cobertura en ubicaciones complejas y una larga vida útil de los dispositivos gracias a su reducido consumo energético. Asimismo, la compañía desplegará una plataforma modular capaz de integrar información procedente de diferentes fabricantes y tecnologías. Este sistema permitirá supervisar el funcionamiento de la red de contadores, gestionar incidencias, analizar patrones de consumo y garantizar la trazabilidad completa de los equipos instalados.
La combinación de conectividad IoT y analítica avanzada convierte el proyecto en una infraestructura orientada a la explotación del dato, uno de los pilares de los nuevos modelos de gestión de servicios públicos.
Más allá de la automatización de la lectura, el proyecto busca sentar las bases para una gestión predictiva de los recursos hídricos. Los nuevos contadores inteligentes enviarán información horaria sobre los consumos, lo que permitirá detectar fugas, pérdidas de agua o comportamientos anómalos con una mayor rapidez que los sistemas tradicionales. Además, el acceso continuo a los datos facilitará la planificación de las redes de abastecimiento y permitirá optimizar la operación de los servicios asociados al ciclo integral del agua. También ofrecerá una mayor transparencia a los usuarios, que podrán disponer de información más precisa sobre sus consumos.