Aunque como tal el hardware funcionará, es decir, todos aquellos dispositivos que van a perder su soporte van a poder seguir usándose, el soporte para estos desaparece por completo al cerrar la biblioteca y no permitir adquirir nada nuevo que no haya sido comprado o adquirido con anterioridad; aunque aquellos libros que estén descargados previamente sí se podrán acceder.
Fin al servicio
Esto pone sobre la mesa algo importante, por un lado la dependencia de los servicios que ofrece Amazon que al quitar soporte limita por completo el uso de este dispositivo, de hecho, si lo restablecemos de fábrica no podremos registrar el dispositivo de nuevo, sino también el hecho de que la empresa en cierta medida esté forzando a los usuarios a evolucionar y cambiar su dispositivo a una generación más nueva que sí pueda garantizar un soporte.
Entre los modelos afectados se encuentran desde el Kindle original hasta el Kindle 5, pasando por el Kindle 2, Kindle DX, Kindle Keyboard, Kindle 4, Kindle Touch y la primera versión del Kindle Paperwhite. También en las tablets con la primera y segunda generación del Kindle Fire, junto con los Fire HD de 7 y 8,9 pulgadas de 2012, también perderán acceso.
Según anuncia Amazon, esta medida solo afectará a un 3% de los usuarios activos de Kindle, una cifra que a nivel porcentual puede parecer baja pero que a nivel de usuarios puede suponer un número bastante grande. De hecho, no es la primera vez que Amazon “fuerza” cambios de este tipo, ya en 2016 obligó a actualizar ciertos dispositivos para mantener la conectividad.
Aunque 14 años son muchos años de soporte para un dispositivo, hay que tener en cuenta que no se trata de un teléfono con nuevas actualizaciones, funciones y aplicaciones que requieren mejoras, un Kindle de 2011 puede funcionar perfectamente y mantenerse compatible a día de hoy. Asimismo, Amazon ofrece hasta un 20% de descuento en nuevos modelos a aquellos usuarios que quieran cambiar e incluso incentivos adicionales nen forma de crédito para libros digitales.