Los datos proceden del Estudio ALADINO 2023 de la AESAN, que además apunta a que esta situación es más acusada en familias con menos recursos. En paralelo, distintas investigaciones científicas refuerzan esa relación entre exposición digital y calidad de la dieta. Un estudio publicado en la revista Nutrients concluye que los menores que pasan más tiempo ante pantallas consumen más productos ultraprocesados y menos frutas, hortalizas, pescado o cereales integrales.
Manuel Moñino, presidente del comité científico de 5 al Día, ha explicado que “el tiempo de pantalla actúa como un factor que desequilibra la alimentación infantil porque distrae de las señales naturales de hambre y saciedad, lo que puede conducir a comer más y peor”.
El fenómeno del “mindless eating”
Comer frente a una televisión, una tableta o un móvil provoca lo que los expertos denominan mindless eating, es decir, comer sin atención plena. Esta distracción dificulta que el cerebro identifique cuándo se tiene hambre o cuándo ya se está saciado, lo que incrementa la ingesta inconsciente de alimentos.
Moñino ha añadido que “la distracción que producen las pantallas durante las comidas impide a los niños y niñas escuchar su cuerpo y disfrutar de la experiencia alimentaria”. Además, ha recordado que “las comidas deberían ser un momento para compartir, conversar y reconectar en familia, no para aislarse frente a un dispositivo”.
A esta realidad se suma la presión de la publicidad digital. El Informe sobre Nutrición Infantil 2025 de UNICEF advierte de que la exposición constante a contenidos sobre productos ultraprocesados condiciona las preferencias alimentarias de los menores y desplaza alimentos frescos y saludables de su dieta. Moñino ha señalado que este fenómeno responde al llamado “efecto de sustitución dietética”, en el que frutas y hortalizas pierden terreno frente a opciones rápidas y calóricas.
El ejemplo familiar como punto de partida
Desde 5 al Día han subrayado que el comportamiento digital de los adultos influye directamente en el de los menores. La organización ha defendido que cuando las familias toman conciencia del impacto del uso abusivo de pantallas, tienden a establecer normas más claras tanto en el ámbito digital como en el alimentario.
En este sentido, proponen convertir el comedor en un espacio libre de dispositivos, fomentar la conversación durante las comidas y aplicar cambios progresivos que ayuden a recuperar la atención plena en el acto de comer.
La Copa COVAP lleva el debate a Huércal de Almería
Estas reflexiones han protagonizado la tercera jornada de la 13ª edición de la Copa COVAP, celebrada en Huércal de Almería ante más de 1.000 asistentes. Desde su creación en 2013, la iniciativa ha recorrido más de 40 localidades y ha sensibilizado a más de 40.000 niños y niñas y 80.000 espectadores en torno a la importancia del deporte y los hábitos saludables.
Además de los partidos de fútbol y baloncesto, especialistas en nutrición han impartido sesiones formativas bajo el título “Familias digitales, hábitos saludables”, mientras que psicólogos han trabajado con los menores en dinámicas como “Descubriendo tu superpoder digital”, orientadas a promover un uso responsable de la tecnología.
La edición de este año incorpora como embajador a Jesús Navas, que representa los valores de compromiso y superación que impulsa la iniciativa. Con el apoyo de nuevos patrocinadores como Fundación Unicaja, Junta de Andalucía, Volvo, Culligan y John Smith, la Copa COVAP refuerza su mensaje: el equilibrio entre tecnología, alimentación y actividad física empieza en casa.