Así lo refleja un análisis elaborado por Learning Heroes, basado en una encuesta realizada a más de 12.600 personas, que confirma un aumento del 51% en el interés formativo en estas áreas durante 2025 respecto al año anterior. Los datos apuntan a un cambio claro en la mentalidad de los profesionales, que ya no perciben estas tecnologías como una opción complementaria, sino como un requisito para adaptarse al nuevo entorno laboral.
Entre todas las disciplinas analizadas, la Inteligencia Artificial destaca como la tecnología con mayor demanda. El 77% de los encuestados muestra interés en formarse en IA, lo que consolida su papel como una de las competencias más influyentes en la agenda profesional actual. Además, este interés va más allá del aprendizaje teórico: casi dos de cada diez personas interesadas en IA afirma que su objetivo es crear su propio negocio o emprendimiento, mientras que más del 15% busca mejorar su productividad y eficiencia en el trabajo.
La percepción de la IA como herramienta clave para el desarrollo profesional se ve reforzada por una creciente preocupación. Más del 18% de los encuestados teme perder competitividad si no adopta esta tecnología, lo que refleja que la IA empieza a entenderse como un factor determinante para la empleabilidad, la generación de ingresos y la continuidad profesional. En este sentido, las ventas y la captación de clientes aparecen como el ámbito donde un mayor número de profesionales identifica el mayor impacto potencial de la inteligencia artificial, con más de un 19% de las respuestas.
Junto a la IA, las criptomonedas concentran también una parte relevante del interés formativo. Cerca del 24% de los participantes manifiesta interés por este ámbito, aunque con un enfoque distinto al de años anteriores. El análisis revela que la motivación principal ya no es comprender el funcionamiento técnico del blockchain, sino aprender a invertir con criterio, reducir riesgos y tomar decisiones financieras más informadas. La formación se orienta, así, hacia la aplicación práctica en inversión y finanzas descentralizadas, dejando en segundo plano los aspectos más técnicos.
En conjunto, los datos reflejan un cambio de paradigma en la forma de aprender. Cada vez más personas buscan adquirir conocimientos con una aplicación directa en problemas reales, tanto en el ámbito profesional como personal. Desde Learning Heroes subrayan que este fenómeno responde a una necesidad estructural de adaptación al nuevo escenario tecnológico, más que a una tendencia coyuntural.
En un mercado laboral cada vez más condicionado por la automatización, la inteligencia artificial y los nuevos modelos económicos digitales, la formación en tecnologías disruptivas se consolida como uno de los principales activos profesionales. Lejos de ser una moda pasajera, estas competencias empiezan a perfilarse como el nuevo lenguaje común de los profesionales que quieren seguir siendo relevantes en los próximos años.