El fabricante tecnológico MOVA, submarca del gigante de la limpieza doméstica Dreame, ha iniciado la distribución en España de su nuevo modelo premium LiDAX Ultra 1000; un dispositivo que irrumpe en el mercado de la domótica exterior con un precio que ronda los 1.000 euros y una propuesta tecnológica diferencial: la eliminación completa del cable perimetral —el método tradicional y complejo de delimitación física de parcelas— en favor de un sistema de navegación inteligente basado en sensores LiDAR 3D, cámaras y algoritmos de visión artificial.
Lo probamos en un terreno abrupto y demasiado abierto y comprobamos en apenas un rato que cada producto se concibe para una función concreta y que, en este caso, principalmente por la velocidad de ejecución, nos debemos limitar a jardines que queramos que luzcan bonitos sin que nos cueste horas de trabajo mantenerlo. Es decir el producto está claramente pensado para quien dispone de un jardín amplio, de hasta 1.000 metros cuadrados, y busca delegar por completo el mantenimiento del césped. Sobre todo si ya se ha robotizado la limpieza del hogar y la experiencia te lleva a dar el salto al exterior.
El lanzamiento de MOVA LiDAX Ultra 1000 llega al mundo tecnológico del hogar en plena ebullición de la robótica para exteriores. Según datos de mercado de 2025, la distribución global de cortacéspedes robóticos creció un 63,8% interanual (alcanzando los 1,99 millones de unidades), un ritmo de adopción que triplica al de los robots aspiradores de interior (20,1%). No obstante, el producto aterriza en España ante un techo estructural claro: con un 65% de la población residiendo en pisos —según el último censo de Eurostat—, la viabilidad comercial de este equipo de alta gama se concentra exclusivamente en viviendas unifamiliares, segundas residencias de clase media-alta, alojamientos rurales y urbanizaciones privadas…suficiente.
Navegación espacial y corte de precisión milimétrica
El núcleo tecnológico del LiDAX Ultra 1000 radica en el ecosistema UltraView 2.0., el cual combina un escáner LiDAR 3D de 360 grados con una cámara de visión adaptativa, el robot es capaz de detectar y esquivar más de 300 tipos de obstáculos —desde juguetes y mascotas hasta desniveles críticos—, incluso en condiciones de visibilidad reducida o nocturnas. No hace falta explicar que no hemos probado su reacción ante los 300 obstáculos diferentes de los que habla el fabricante, pero sí de diversos objetos y, sobre todos de perros y gatos asombrados.
A esto se suman tracción trasera, ruedas todoterreno, protección IPX6 y un sistema de bordes denominado UltraTrim 1.0 que en términos de eficiencia operativa, significa que el robot planifica patrones de corte en franjas paralelas de ida y vuelta (trayectoria en U) con un ancho de trabajo de 20 centímetros y alturas regulables de entre 3 y 10 centímetros (práctico y eficaz). Asimismo, integra un chasis diseñado para desplazar el disco de corte lateralmente y apurar los bordes de muros o parterres a menos de 5 centímetros de distancia, minimizando la necesidad de repasar el perímetro de forma manual, aunque no evitándola. Es decir, nuestro trabajo en el jardín se queda reducido a repasar los bordes que, con más o menos fortuna, el MOVA nos deja claramente diferenciado.
Desafíos de configuración y dependencia de WiFi
Pese a cumplir la promesa de evitar la instalación física bajo el césped, el dispositivo no se comporta estrictamente como un equipo ‘plug and play’, ya que el proceso inicial de mapeo de la parcela requiere que el usuario guíe manualmente el robot a través de la aplicación del smartphone por única vez. Lo cual nos lleva a entender que cada vez que lo cambiamos de localización hay que hacer un mapeo nuevo y que éste debe ser un espacio delimitado y abarcable en pocos minutos. Eso sí, el trabajo se realiza una vez y ya está preparado para siempre.
Así mismo, conviene tener claro que el rendimiento inteligente del equipo está directamente supeditado a la cobertura de red. El emparejamiento exige frecuencias WiFi de 2,4 GHz y estabilidad de onda en el jardín. ¿Por qué? Porque ante la falta de señal inalámbrica de largo alcance, el robot pierde sus funcionalidades de control remoto y transmisión de vídeo en directo, lo cual obliga a los interesados a adquirir un módulo LTE/4G (que puede ser un móvil conectado), para garantizar la geolocalización permanente; sobre todo ante posibles robos (protección TrueGuard).
Aplicación, zonas y conectividad
La aplicación es el centro de control del equipo y resulta bastante completa. Permite modificar la altura del césped, ajustar la sensibilidad de la detección de obstáculos, programar los días y horarios de corte, seleccionar zonas concretas y consultar en directo la imagen de la cámara desde el móvil. La posibilidad de ver lo que ve el robot añade una capa de seguridad y tranquilidad cuando se está fuera de casa.
La gestión de zonas es otra de sus bazas, porque LiDAX Ultra 1000 admite varias zonas, mapas diferentes, áreas prohibidas y canales de tránsito, por los que se desplaza de una superficie a otra sin ponerse a cortar, lo cual le suma un plus de efectividad en jardines con varias zonas de césped separados por caminos o senderos de tierra.
Límites de tracción en la topografía irregular
Aunque el chasis del LiDAX Ultra 1000 cuenta con tracción trasera específicamente optimizada para superar pendientes de hasta el 45% (24°) y salvar desniveles de 4 cms, su talón de Aquiles radica en los terrenos irregulares (nuestro gozo en un pozo). Y aún en el jardín, pequeñas depresiones o baches ocultos en el suelo pueden bloquear el chasis del equipo de 15,8 kilos. Claro que si el problema se repite, cabe igualar el terreno para dejarlo preparado.
En cuanto a la protección frente al robo, el sistema TrueGuard activa una alarma inmediata ante un movimiento no autorizado, y el equipo exige un código PIN para desactivarse.
La máquina se completa con la protección IPX6, que lo blinda frente a los chorros de riego, y con un nivel sonoro de 60 dB, un valor discreto que le permite trabajar sin molestar a los vecinos.
Qué es el MOVA LiDAX Ultra 1000
FAQ (preguntas habituales)
El MOVA LiDAX Ultra 1000 es un cortacésped robótico diseñado para jardines amplios de hasta 1.000 metros cuadrados, ideal para quienes desean delegar el mantenimiento del césped.
¿Cuáles son las características tecnológicas del LiDAX Ultra 1000?
Este robot utiliza el ecosistema UltraView 2.0, que incluye un escáner LiDAR 3D y una cámara de visión adaptativa, permitiéndole detectar y esquivar más de 300 tipos de obstáculos.
¿Cómo se configura el LiDAX Ultra 1000?
La configuración inicial requiere guiar manualmente al robot a través de la aplicación, creando un mapa de la parcela que debe realizarse cada vez que se cambie de ubicación.
¿Qué tipo de conectividad necesita el dispositivo?
El robot depende de una conexión WiFi estable en la frecuencia de 2,4 GHz para funcionar correctamente; sin esta señal, pierde funcionalidades como el control remoto y transmisión de vídeo.
¿Qué funciones ofrece la aplicación del LiDAX Ultra 1000?
La aplicación permite ajustar la altura del corte, programar horarios, seleccionar zonas específicas y ver en directo lo que capta la cámara del robot.
¿Puede trabajar en terrenos irregulares?
A pesar de su tracción trasera optimizada para pendientes del 45%, el LiDAX Ultra 1000 puede tener dificultades en terrenos con baches o depresiones ocultas.
¿Cómo protege el robot contra robos?
Incluye un sistema TrueGuard que activa una alarma ante movimientos no autorizados y requiere un código PIN para desactivarse.
¿Cuál es el nivel sonoro del LiDAX Ultra 1000?
El cortacésped opera a un nivel sonoro de 60 dB, lo que permite su funcionamiento sin causar molestias a los vecinos.