Prueba Surface Book 3, elegancia y estética de cara al trabajo diario
Ampliar

Prueba Surface Book 3, elegancia y estética de cara al trabajo diario

domingo 13 de septiembre de 2020, 16:36h

google+

linkedin

Comentar

WhatsApp

Hace unas semanas que recibimos el nuevo Surface Book 3 con el objetivo de probar todas las mejoras internas que Microsoft había incluido en este ordenador portátil convertible que, parece no haber cambiado en exceso su apariencia manteniendo una estética muy elegante y adaptable al hogar, pero que, sin embargo, si ha obtenido mejoras en cuanto a sus prestaciones se refiere y ha logrado incrementar su rendimiento general hasta un 50% respecto a los modelos anteriores de esta gama. Vamos a realizar un análisis en detalle del nuevo Microsoft Surface Book 3, un equipo que ofrece diseño y potencia, pero de cara al trabajo.

Hablemos de diseño

Realmente, en cuanto a la apariencia del nuevo Surface Book 3, no hay demasiado que añadir, dado que su estética se ha mantenido prácticamente igual a la de su modelo anterior. Pesa 1,9 kilos y es un dispositivo convertible del que puedes desprender su pantalla y convertirla en una tableta sin teclado. Al tener las dos partes del dispositivo unidas, puede abrirse en un ángulo de unos 130 grados, suficiente cómo para que resulte cómodo mientras trabajas en cualquier lugar que no sea una mesa, al fin y al cabo es un dispositivo pensado para cambiar rápidamente entre trabajo y ocio, de ahí la opción de separar la pantalla, para consumir contenido multimedia de forma más cómoda.

Tiene una altura total de unos 23 cm, los cuales se traducen en una pantalla de hasta 15 pulgadas de ancho en su modelo más grande, la cual ofrece una resolución de 3240 x 2160, algo que tampoco ha variado respecto al modelo anterior. Su cuerpo está fabricado con una aleación de magnesio que le da un aspecto gris muy minimalista que se adapta a cualquier entorno mientras que el logo de Microsoft en la parte trasera de la pantalla tiene un efecto espejo que resulta ideal. Su pantalla y los bordes de la misma son de vidrio; y lo más destacable en cuanto al diseño podría ser su bisagra de fulcro, que se adapta perfectamente a las necesidades del dispositivo, dado que la parte superior de este pesa más que la mayoría de ordenadores portátiles, por que se trata de un convertible.

Lo importante está el interior

Cómo ya hemos mencionado, el exterior del nuevo Surface Book 3 resulta realmente atractivo, pero no ha sufrido grandes cambios respecto a generaciones anteriores. Esto se debe a que Microsoft ha preferido realizar mejoras internas para que el dispositivo pueda ofrecer más a pesar de no cambiar su aspecto. Estas nuevas mejoras pueden observarse tanto en el exterior cómo en el interior dado que el nuevo Surface cuenta con dos puertos USB-A, un único puerto USB-C, además de un lector de tarjetas SD y no se han complicado en cuanto al puerto de carga dado que sigue siendo el Surface Connect, algo que puede resultar curioso, dado que prescindir de este podría suponer la llegada de Thunderbolt 3, algo de lo que este dispositivo no puede presumir por el momento.

Si nos fijamos en su interior más profundo, este equipo dispone de un procesador Intel Core de décima generación, con un diseño térmico de 15W, algo que limita sus prestaciones y su potencia ligeramente frente a otros equipos de la misma gama, pero ayuda a reducir la temperatura del Surface. Sin embargo, ofrece múltiples opciones de configuración que varían hasta alcanzar los 32 GB de RAM, por lo que usuarios que requieran de una mayor capacidad de cara a su trabajo pueden obtenerla, acompañada de hasta 2 TB de almacenamiento.

A pesar de todo eso, el Surface Book 3, ofrece una gráfica GTX 1660 Ti o una gráfica más centrada al entorno laboral profesional cómo la Quadro RTX 3000 en su versión de 15 pulgadas, algo que puede llegar a decepcionar a los gamers, dado que están más bien orientadas a entornos creativos en los que el diseño y el modelado 3D toman el protagonismo del dispositivo. Esto no quiere decir que el Surface Book 3 no permita en ningún caso los juegos, lo hemos probado y por supuesto que es capaz de llevar a cabo dicha actividad, pero no de la forma más eficiente y sería recomendable optar por otro equipo si este es el principal objetivo del comprador.

Tras un mes de prueba

Las primeras impresiones del nuevo Surface Book 3 nada más abrir la caja, fueron buenas, incluye el manual de usuarios, así cómo la garantía y demás documentación, y justo después encontramos el dispositivo. Con su característico tono gris y su icono de Microsoft en un material que refleja a modo de espejo, transmite elegancia y minimalismo. Bajo el dispositivo se encuentra su cargador, muy ligero, y rápidamente podemos empezar a darle uso.

A pesar de encontrar el equipo totalmente reseteado, el asistente virtual es de gran ayuda y gracias a contar con una cuenta de Microsoft resulta increíblemente sencillo adaptar las preferencias de nuestro anterior equipo al Surface, incluyendo las aplicaciones y programas que se encuentran en el escritorio, así cómo las preferencias respecto a la ayuda del asistente de voz o las notificaciones, entre otros.

Un detalle que no nos resultó agradable a primera vista es la iluminación de las teclas, la opción predeterminada de estas no se adapta bien dependiendo de las condiciones lumínicas y puede resultar complicado fijarse en ellas cuando baja ligeramente la luz, el ajuste automático del brillo de la pantalla, tampoco nos pareció el más óptimo; sin embargo estas dos opciones se pueden modificar con gran facilidad por lo que optamos por mantener un brillo de pantalla estable al 75% y una iluminación de las teclas al máximo, para poder apreciar con más claridad los caracteres que se muestran en ellas.

Por su parte, el propio rendimiento del dispositivo ya sea con tareas habituales de redacción, cómo a la hora de jugar o disfrutar de contenido multimedia o streaming, así cómo a la hora de hacer uso de programas de edición que requieren de un mayor rendimiento, en todo caso ha sido óptimo, y no ha presentado ningún problema de carga o retardo.

Conclusión final

Tras probarlo durante unas semanas, el nuevo Surface Book 3 ha resultado ser un dispositivo muy cómodo de usar en todos sus sentidos, da la oportunidad de trabajar con un rendimiento increíble, gracias a sus prestaciones de software y su gran pantalla; detalle que se convierte en esencial a la hora de pasar del horario de trabajo al ocio. Cuando llega ese momento es tan sencillo cómo pulsar un botón y separar su enorme pantalla de 15 pulgadas del teclado y disfrutar de cualquier contenido multimedia en ella con las ventajas que ofrece una tableta en una pantalla a la altura de una pequeña televisión plana.

Es por eso que el precio, ligeramente elevado, del Surface Book 3, que ronda los 3.000€ dependiendo de las prestaciones del modelo, puede llegar a ser completamente amortizado si se convierte en nuestro dispositivo para todo; y esto es posible dado que cuenta con la potencia y las características ideales para adoptar este papel multiusos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios