Samsung Galaxy Watch3, un reloj para ir sin teléfono
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Samsung Galaxy Watch3, un reloj para ir sin teléfono

domingo 27 de septiembre de 2020, 23:34h

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Correa de cuero, esfera de 41 mm (o 45 mm), colores a juego con los móviles de la gama 2020 e incluso con los auriculares inalámbricos; gestión de las aplicaciones desde un bisel esférico que adapta su función a cada pantalla, carga inalámbrica y reversible, potente resistencia al agua, y, por encima de todo, se pueden mantener conversaciones telefónicas con claridad ¡no está nada mal! Se trata del Samsung Galaxy Watch3 y concretamente del Watch3 41mm BT (el modelo que hemos probado)

De diseño esférico, tradicional, el nuevo reloj digital de Samsung resulta más compacto y ligero (48,2 g) que los modelos anteriores de la marca. Con dos tamaños de esfera, el comprador puede elegir no sólo cual se le ajusta mejor a su muñeca, sino cual combina mejor con el resto de los dispositivos que usa a diario. Así, además de en negro, el Watch3 se vente en color acero y en color bronce, los tres con correas en armonía (el fabricante comercializa varios tipos de correas que vende en su catálogo de accesorios).

Entrando en detalle

La pantalla, de 1,2” y 30,2 mm de diámetro, presume de tecnología Super AMOLED -la utilizada hasta hace un par de años en los teléfonos móviles-, con una resolución de 360x360 px y de interpretar 16 millones de colores.

El display va enmarcado por una esfera giratoria que nos facilita la navegación a través de las funciones y apps cargadas en el reloj y de dos pulsadores físicos y claramente reconocibles: uno para ir al menú de aplicaciones, retroceder o, si lo mantenemos pulsado, recurrir al asistente virtual Bixby; el otro, con una pulsación larga, activa Samsung Pay (pago inalámbrico similar a las tarjetas de crédito: una vez encendido, giramos el bisel para elegir la tarjeta, pulsamos pagar y acercamos la muñeca al lector). Para apagar el terminal hay que apretar los dos botones a la vez.

Hay que tener en cuenta la pantalla del Watch3 es táctil y que tanto los movimientos laterales como los verticales nos llevan a diferentes puntos del sistema operativo. De arriba hacia abajo, por ejemplo, podemos encender el modo noche, silenciar, apagar, activar o desactivar la función de no molestar, ir a ajustes, poner en marcha el ‘modo cine’ para no molestar a la gente que hay en la sala cuando miramos la hora, controlar el rendimiento de la batería, encender la linterna, buscar el teléfono, activar WiFi, conectar/desconectar el audio Bluetooth, poner el modo avión y lo que es más curioso, realizar el desalojo de agua que haya entrado siguiendo los pasos que se indican en la pantalla (esta función es la primera vez que la vemos).

En el movimiento lateral van surgiendo las pantallas que hayamos seleccionado (presionar el display y elegir +-); por ejemplo, leer los mensajes de WhatsApp, ver el calendario, controlar la música, monitorizar el ejercicio (detecta varias modalidades de entrenamiento), o consultar el tiempo: nos ofrece el parte meteorológico con localización, temperatura actual, máxima y mínima, humedad y le nivel de rayos UVA. Si además pulsamos, nos ofrecerá la predicción por horas y por días.

Otras de las bondades del teléfono es su capacidad para controlar el ritmo cardiaco y el nivel de oxigeno en sangre mediante rayos

El procesador

En el apartado tecnológico hay que señalar que todo esto ocurre gracias a un procesador de doble núcleo, con una velocidad de reloj de 1,15 GHz, que se combina con una memoria RAM de 1 GB, memoria interna de 8 GB (disponible 4,3 GB según el fabricante). El sistema operativo es Tizen y tiene capacidad de conexión Bluetooth, WiFi (802.11 b/g/n), GPS universal, NFZ y ANT+.

En el apartado de sensores, hay que destacar el acelerómetro, el barómetro, giroscopio, sensor de luminosidad y sensor óptico de frecuencia cardiaca.

El problema: la batería

En esta ocasión, Samsung ha optado por una batería no extraíble de 247 mAh, que teóricamente, da servicio 43 horas con un uso normal. Pero lo cierto es que resulta escasa. Los usuarios no estás acostumbrados a tenerse que quitar el reloj por la noche para recargarlo y le molesta quedarse sin reloj a media mañana. Además, si nos lo quitamos por la noche para enchufarlo, se pierde su capacidad de monitorización del sueño. Esa asignatura, queda pendiente.

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