Las firmas acordaron ceder los negocios de prepago de Sprint, incluido Boost Mobile, a la firma de televisión satelital Dish Network para crear un cuarto proveedor de servicios inalámbricos en Estados Unidos.
Desde el Departamento de Justicia aseguran que este acuerdo mejoraría la competencia y el despliegue de redes 5G más rápidas al combinar jugadores más débiles y crear un nuevo y sólido número 4 en Dish, que tiene espectro no utilizado, que se puede activar.
John Legere, director ejecutivo de T-Mobile, quien será el CEO de la compañía combinada, ha celebrado la autorización por parte de los reguladores y ha rechazado las críticas que apuntan a que este acuerdo creará un mercado más concentrado y que acabará con precios más altos.
Aún queda camino para cerrar la compra
El acuerdo se enfrenta aún a un desafío importante. Un grupo de procuradores estatales generales del país, incluidos Nueva York y California, presentaron una demanda para bloquear la fusión por motivos antimonopolio, argumentando que el acuerdo costaría a los consumidores más de 4.500 millones anuales.
Por su parte, Ajit Pai, presidente de la Comisión Federal de Comunicación, ha señalado que pronto distribuirá una orden formal para respaldar el acuerdo. Según funcionarios, la FCC votará la aprobación final en agosto o septiembre.