Entrevista con Jorge Zafra, director de marketing de SAS para hablar de Tech4Good

Jorge Zafra, director de marketing de SAS y director de Marketing Sciences para South West Europe
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Jorge Zafra, director de marketing de SAS y director de Marketing Sciences para South West Europe

Zafra (Tech4Good): “La tecnología es clave para proteger la sociedad y construir un mundo mejor para las futuras generaciones”

viernes 25 de septiembre de 2020, 12:00h

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La tecnología ha provocado cambios radicales en nuestra forma de vivir. Las nuevas herramientas que se han ido desarrollando a lo largo de los años permiten no sólo la conexión entre las personas, sino también aspectos fundamentales como pueden ser el trabajo, la educación o el entretenimiento.

Pero la realidad es que la tecnología se desarrolla, generalmente, con un fin concreto: mejorar la vida de las personas. Para analizar esta capacidad de la tecnología de hacer el bien y de mejorar la sociedad, entrevistamos en Zonamovilidad.es a Jorge Zafra, director de marketing de SAS y director de Marketing Sciences para South West Europe. SAS es además una de las compañías que está detrás del programa Tech4Good, tecnología orientada al bienestar.

Qué es Tech4Good

Zonamovilidad.es: Me gustaría empezar por una pregunta sencilla, ¿qué es Tech4Good (o Data4Good)?

Jorge Zafra: Antes de adentrarme en ello, me gustaría invitaros a reflexionar sobre algunos datos: como sabéis somos ya más 7.500 millones de personas en el planeta, y este número está aumentando. En tan solo 70 años, desde los años cincuenta hasta hoy, la población mundial ha incrementado en más de 5.000 millones.

El aumento demográfico exponencial está poniendo en jaque a nuestras instituciones, a la vez que produce un impacto medio ambiental tremendo. Solo este año ya se han producido más toneladas de emisiones de CO2 que entre 1960 y 1975. Apenas un año de contaminación hoy equivale a quince del pasado, no tan lejano.

La polución, la destrucción de la biodiversidad, y de los hábitats naturales de las especies animales, es caldo de cultivo para la proliferación de pandemias y enfermedades infecciosas como, por ejemplo, el coronavirus. Esto es algo que los científicos llevan advirtiendo bastante tiempo, pero dada la magnitud del problema, las propias instituciones carecen de recursos para abordar las necesidades latentes en una agenda global. Tech4Good es la respuesta de las empresas a este llamamiento mundial.

Consiste, por tanto, en la aplicación de la tecnología a la resolución de problemas sociales, medioambientales y humanitarios de diversa índole. La tecnología, en particular la inteligencia artificial, y su capacidad de utilizarse a gran escala tiene potencial para promover la inclusión social, mejorar el acceso a la salud y a la educación, incrementar la consciencia medioambiental de las personas e incluso salvar nuestro planeta y la vida que habita en él.

"Tech4Good es además un movimiento colaborativo donde los agentes del cambio somos todos"

Me gustaría también destacar que Tech4Good es además un movimiento colaborativo donde los agentes del cambio somos todos, empresas, organismos públicos, innovadores sociales, mentes académicas, científicos y ciudadanos.

En SAS organizamos hackáthones en todo el mundo para generar ideas para proyectos de gran impacto social, donde participan todo tipo de personas y perfiles profesionales. Aquí en España, por ejemplo, hicimos uno con Correos, donde el proyecto ganador ha optimizado las rutas de distribución de paquetes de manera a garantizar la entrega a la primera, y así ahorrar millones en emisiones de carbono. Y esto es, Tech4Good, o como nos gusta decir en SAS, Data4Good, poner la tecnología, la analítica avanzada en este caso, al servicio de las personas y del planeta.

La vida para mejorar el mundo

ZM: ¿La tecnología tiene sentido si no es para facilitar el bien de las personas y la mejora de la sociedad? Es decir, ¿hay una tecnología buena y una mala?

J.Z.: La tecnología sirve a un propósito más grande como la resolución de problemas o hacer la vida más fácil y mejor. Su aplicación en nuestras vidas ha hecho que podamos evolucionar y adaptarnos al entorno, y ser lo que somos hoy en día.

Gracias a ella, nuestro nivel de vida ha mejorado y hemos podido satisfacer muchas de nuestras necesidades. Sin embargo, el uso de la tecnología es ilimitado, seguirá cambiando y como la utilizamos determina si es buena, mala, útil o perjudicial.

"El uso de la tecnología es ilimitado, seguirá cambiando y como la utilizamos determina si es buena, mala, útil o perjudicial"

Y aquí me gustaría resaltar la brecha de género en la tecnología, porque creo que tiene mucha influencia en la forma como se crea, se distribuye y pone al servicio del bien social y ambiental. Es amplia la evidencia científica que demuestra que las mujeres tienen una preocupación ulterior por cuidar al prójimo y proteger el entorno. ¿Y por qué esto es importante en el contexto del uso y la aplicación la tecnología? Porque la diversidad en el desarrollo tecnológico trae una perspectiva más solidaria y humana, busca un propósito para el bien común.

Son varios los ejemplos de inteligencias artificiales que han cometido sesgos raciales, o han adoptado formas de expresarse basadas en el odio, y esto ocurre porque sus propios desarrolladores tienen ese tipo de perjuicios y así los trasladan a su creación. Una tecnología por sí sola no “decide” hacer el mal.

ZM: ¿Qué capacidad real tiene la tecnología para hacer mejor la vida de las personas?

J.Z.: En SAS estamos convencidos de que el uso de la analítica avanzada de datos contribuye de manera significativa a resolver problemas humanitarios de distinta naturaleza. Ser capaces de aprovechar las innumerables capacidades que nos ofrecen la ciencia y la tecnología es clave para proteger la sociedad y construir un mundo mejor para las futuras generaciones.

Si pensamos en el concepto de una ciudad, son innúmeras las posibilidades donde la tecnología puede tener un impacto positivo, desde la gestión eficiente de los transportes públicos, al uso óptimo de la energía, la mejora de nuestros servicios de salud, o la calidad del aire que respiramos.

Si analizamos el contexto industrial, la capacidad de que las líneas de producción y suministro sean capaces de responder a la demanda, la mejora en la entrega de los productos que necesitamos, o la energía que consumimos en nuestros hogares.

A nivel individual, disfrutamos de que todos estos servicios funcionen bien, de que aún estando en casa podemos seguir trabajando o formándonos, no nos faltan bienes de primera necesidad, podemos disfrutar de entretenimiento customizado a nuestros intereses, en fin, podemos mantener pilares importantes de nuestra calidad de vida que sin la tecnología no seríamos capaces de conservar.

Los restos: brecha digital y sostenibilidad

ZM: Muchas veces hablamos de la tecnología y de sus avances, pero no siempre llega a todo el mundo. La brecha digital es todavía palpable en la sociedad, sobre todo en los países menos desarrollados, ¿qué se puede hacer para afrontar este gran reto del siglo XXI?

J.Z.: Según un informe elaborado por Cisco, la previsión es que la brecha digital existente vaya disminuyendo a medida que pasan los años, y se espera que en el año 2023, dos de cada tres personas en el mundo puedan conectarse a internet.

"El avance hacia la digitalización va a un ritmo frenético y es necesario que impulsemos iniciativas educativas para recuperar este desfase"

Desde luego creo que la tecnología Cloud va a ser la facilitadora de la equidad en el acceso a la tecnología a nivel global. El potencial que tiene de reducción de costes es brutal, empezando por el hecho de que disminuye la necesidad de inversiones abultadas en hardware. Ahora podemos tener tecnología muy compleja al alcance de nuestros teléfonos móviles y acceder a ella en cualquier momento, desde prácticamente cualquier lugar. Y esa es la gran promesa y avance de la nube.

Otro punto importante, quizás el que más, es la educación y la necesidad de impulsar la capacitación y las competencias digitales de las personas. Actualmente, en los países desarrollados, y en los países en desarrollo más aún, existe un gap importante entre el desarrollo tecnológico y la formación en este ámbito. Los perfiles analíticos en campos como la ciencia de datos, la inteligencia de negocio, entre otros, son muy demandados y no hay aún mercado para responder a esa necesidad. Naturalmente, el avance hacia la digitalización va a un ritmo frenético y es necesario que impulsemos iniciativas educativas para recuperar este desfase.

ZM: Otro gran reto es la sostenibilidad. Tradicionalmente se ha acusado a la industria tecnológica de ser un gran contaminador del planeta, pero son muchas las propuestas para apoyar la lucha contra el cambio climático apoyándonos en la tecnología, ¿qué capacidad real tenemos?

J.Z.: Durante los últimos años, hemos podido ver como la tecnología se ha convertido en una gran aliada para evitar los grandes impactos del cambio climático. Aunque es un avance lento, las compañías tecnológicas pueden ayudar a la humanidad en este sentido. Las herramientas analíticas modernas, los sistemas predictivos o la tecnología de Big Data juegan un importante papel en el futuro del cambio climático, ya que mediante la recopilación continua de información y de datos, podemos extraer conocimiento e ideas que de ser procesadas podrían favorecer al planeta.

"Mediante la recopilación continua de información y de datos, podemos extraer conocimiento e ideas que de ser procesadas podrían favorecer al planeta"

En SAS llevamos bastante camino recorrido en el sentido de demostrar el valor que la tecnología aporta. Recientemente hemos lanzado una iniciativa global con el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), que consiste en el desarrollo de una solución de inteligencia artificial colaborativa diseñada para monitorizar la deforestación y proteger a los bosques. Las dos entidades lanzamos un llamamiento global pidiendo voluntarios, citizen scientists, desde estudiantes de secundaria hasta artistas, ingenieros o data scientists profesionales, para que a través de una plataforma online nos ayudarán a reconocer imágenes de la selva que muestran paisajes intactos y zonas afectadas por el desarrollo humano.

Esto que parece muy obvio, en realidad no lo es y te pongo un ejemplo: entre una imagen de satélite de un rio y una de una carretera, para nosotros, es clara la diferencia, pero la IA necesita entrenamiento para ser capaz de identificar estas diferencias. La cantidad de imágenes de satélite de zonas en peligro es tan grande, que solo a través de iniciativas colaborativas como esta somos capaces de mapear la deforestación total en la Tierra. Con este proyecto, el IIASA, definirá medidas y protocolos para guiar los gobiernos e informarlos de su impacto medio ambiental desde la perspectiva integral de su país.

"El control y manejo de grandes cantidades de datos aporta información precisa y valiosa de todo lo que sucede en el clima de nuestro planeta"

Este es apenas uno de muchos proyectos en los que la analítica de datos marca la diferencia. Pero para que tengas una idea, desde SAS estamos colaborando en proyectos de cuidado del ecosistema de las abejas, de protección de especies animales en vías de extinción, de prevención de inundaciones e incendios, etc.

El control y manejo de grandes cantidades de datos aporta información precisa y valiosa de todo lo que sucede en el clima de nuestro planeta, y nos puede ayudar a frenar los efectos del cambio climático y mejorar las condiciones de, y para, la vida en nuestro planeta.

Los jóvenes

ZM: En el mundo de Tech4Good los jóvenes juegan un papel especial, lo que se traduce en una amplia oportunidad laboral y de futuro para la población joven, la más castigada por la crisis económica con unos altos niveles de paro. ¿Por qué no se apuesta por los jóvenes?

J.Z.: En SAS creemos que la apuesta por la formación y desarrollo profesional de perfiles con competencias analíticas y/o digitales forma parte de nuestra responsabilidad. Los jóvenes son los pilares sobre los que asienta nuestro futuro, el de la compañía y el de la humanidad, y como tal debemos dotarles de las competencias que necesitan para ser nuestros líderes de mañana.

La analítica de datos estará presente en todo lo que hagamos en un futuro muy cercano y es fundamental que los programas educativos incluyan asignaturas, contemplen dobles titulaciones o adopten estrategias que permitan formar a perfiles de negocio con fondo analítico.

"Los jóvenes son los pilares sobre los que asienta nuestro futuro y debemos dotarles de las competencias que necesitan para ser nuestros líderes de mañana"

Esto es algo que en SAS tenemos el foco puesto desde nuestra fundación a través del área de Academics. Este equipo se dedica a establecer acuerdos con Universidades para ofrecerles certificaciones SAS y ayudarles a crear programas que incluyan el desarrollo de competencias de ciencia de datos, aplicada a cualquier área empresarial o sector industrial. En España, las Universidades Carlos III, CEU San Pablo y Francisco de Victoria, por ejemplo, colaboran con nosotros en proyectos de esta naturaleza.

Es cierto que aún hay un camino que recorrer en la educación para la digitalización, pero creo que las compañías tecnológicas estamos abiertas a la cooperación y se están haciendo esfuerzos en favorecer la accesibilidad a la tecnología, reducir el gap educativo. Ejemplo de ello es el convenio que la Fundación Estatal para la formación y el empleo ha firmado con nosotros, y otras tecnológicas, para la difusión y realización de cursos de formación en competencias digitales dirigidos, a las personas en búsqueda de empleo. Lamentablemente la tasa de desempleo entre los jóvenes es alta y con iniciativas como esta se pretende ayudarles a adquirir nuevas competencias y a reposicionarse en el mercado laboral.

Tecnología en tiempos de COVID-19

ZM: ¿Qué papel real cree que ha jugado la tecnología en la lucha contra la pandemia?

J.Z.: La analítica siempre ha sido clave en los momentos de crisis, y en esta pandemia del COVID19 no iba a ser excepción.

En países como China o Corea del Sur, han estado valiéndose de tecnologías punteras e innovadoras como la inteligencia artificial, 'analytics', 'big data' o 'machine learning' para llevar a cabo medidas que han permitido contener la situación lo antes posible. La situación actual de la pandemia es un ejemplo claro donde la aplicación de la analítica de datos nos ayuda en la resolución del problema de forma eficaz y argumentada.

"Gracias a la analítica avanzada, la sociedad ha podido tener en su mano información condensada y simplificada que, de otra forma, hubiera sido más difícil de divulgar y comprender"

Por un lado, permite una mejora en la toma de decisiones al dar la posibilidad de tener una visión simplificada de un gran volumen de datos para crear patrones, extraer conclusiones o ver tendencias de una manera clara. Y, por otro lado, gracias a la analítica avanzada, la sociedad ha podido tener en su mano información condensada y simplificada que, de otra forma, hubiera sido más difícil de divulgar y comprender. Así, se ha podido conocer la evolución de la pandemia, saber si las medidas que se han tomado están funcionando, qué ocurre con otros países, etc., para tener una visión completa y fundamentada.

Con esa visión, desde SAS desarrollamos un cuadro de mando global, con nuestra plataforma analítica SAS Viya, donde se puede hacer un seguimiento en tiempo real de la evolución de la enfermedad. Lo ofrecemos como fuente de información a ciudadanos, gobiernos y organizaciones, para ofrecerles una panorámica de lo que estaba pasando en nuestro país y en el mundo.

En el sector sanitario, por ejemplo, hemos estado ayudando a analizar la forma como se propaga el virus o hacia dónde, para prevenir posibles rebotes, dimensionar camas o distribuir respiradores. También trabajamos con las instituciones financieras para ayudar en la distribución de las ayudas, identificando donde acudir antes, en qué provincias o sectores.

La tecnología puede profundizar y descubrir información muy valiosa entre los enormes volúmenes de datos a los que tienen acceso las empresas y las instituciones públicas, para apoyarles en la toma de decisiones que mejoran, y salvan vidas.

ZM: ¿Qué papel cree que tendrá la tecnología en el mundo de la Salud a partir de ahora?

J.Z.: La aplicación de analítica avanzada al sector sanitario puede ayudar a mejorar la respuesta ante una emergencia de salud, ya que permite predecir su impacto atendiendo a distintas variables, siguiendo su evolución en tiempo real y, de acuerdo a todo ello, planificar la asignación de recursos.

En SAS creamos una biblioteca de modelos analíticos en colaboración con la Cleveland Clinic, una institución sanitaria de referencia los Estados Unidos, que, en lugar de basarse en un solo conjunto de asunciones, trabajan con distintos escenarios: el peor escenario, el mejor escenario y el más probable. Se actualizan continuamente, permiten prever qué puede ocurrir en cada situación e, incluso, incorporar información en tiempo real de otros parámetros extrahospitalarios como puede ser el distanciamiento social. Estos modelos son escalables a un hospital, un grupo hospitalario o un sistema sanitario de un país, y pueden ayudar a predecir el impacto de una emergencia de salud, controlar posibles rebrotes del COVID-19 o a prepararnos ante la aparición de otra enfermedad desconocida.

Otra de las áreas donde la analítica de datos puede aportar mucho valor es la salud pública, en su conjunto, siendo una de las herramientas claves para medir el impacto de las políticas de salud. A medida que vayamos teniendo más información sobre el virus y podamos nutrir los modelos con más datos seremos más eficientes en la gestión posibles rebrotes del coronavirus.

Pero también en todo lo que se refiere a la orientación del sistema sanitario hacia la prevención. El Internet of Medical Things, la irrupción de las aplicaciones de salud y la posibilidad de poner obtener datos de la evolución de la condición patológica de los pacientes permitirá a los sistemas sanitarios centrarse más en la prevención, definir protocolos de screening más eficientes, y hacer una mejor gestión de la salud de la población.

ZM: Tanto el gobierno como las diferentes industrias han asegurado que la recuperación económica necesaria tras la Covid-19 tendrá que asentarse en la tecnología. ¿Qué tecnologías cree que serán claves en España para afrontarla?

J.Z.: El aprovechamiento de los datos ha demostrado ser muy importante en estos tiempos en los que cuidar la salud y tomar decisiones inteligentes ha sido la prioridad, pero lo será mucho más, ahora que los países buscan recuperar las dinámicas económicas, comerciales y sociales en el menor tiempo y de la forma más segura posible.

"La tecnología Cloud será clave para que las empresas puedan seguir operando remotamente"

La analítica avanzada de datos ofrece a los gobiernos y organizaciones una base sólida en la que fundamentar la toma de decisiones complejas que permitan avanzar en la recuperación de la actividad económica teniendo en cuenta multitud de variables y sectores, desde la salud, el retail, la industria o el turismo.

Como he comentado antes, la tecnología Cloud será clave para que las empresas puedan seguir operando remotamente, y también para que pequeñas y medianas empresas puedan acceder a tecnología de analítica avanzada de datos e inteligencia artificial en base a sus necesidades y con costes asequibles.

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