En este contexto, el crecimiento registrado responde en gran parte a un aumento puntual del inventario por parte de fabricantes y distribuidores. Este movimiento ha servido para sostener los envíos a corto plazo, mientras el sector se prepara para un escenario más complejo. De hecho, los precios de componentes clave como la memoria y el almacenamiento han experimentado subidas significativas, con incrementos cercanos al 90% en el caso de DRAM y NAND durante el primer trimestre, y previsiones de nuevos aumentos del 30% en el siguiente periodo.
Además, empiezan a percibirse señales de fricción en los flujos logísticos y comerciales, lo que añade presión a una cadena de suministro ya tensionada. En paralelo, los fabricantes aún no han trasladado completamente estos costes al precio final en todos los mercados, lo que anticipa posibles subidas en los próximos meses.
En cuanto a la competencia, Samsung ha recuperado el liderazgo del mercado impulsado por la demanda de su gama alta y el buen rendimiento de los pedidos anticipados de la serie Galaxy S26, que han crecido más de un 10% frente a la generación anterior. Por su parte, Apple también ha mantenido un trimestre sólido gracias a la estabilidad de precios y a la demanda constante de la serie iPhone 17, a pesar de algunas interrupciones puntuales en el suministro.
Más allá de los dos grandes fabricantes, el panorama es más exigente. La mayoría de marcas Android está afrontando dificultades tanto en volumen como en márgenes, lo que ha llevado a estrategias más prudentes, con lanzamientos selectivos, ajustes en el catálogo y una política de precios más controlada. En contraste, firmas como Huawei han logrado mejorar su posición apoyándose en el mercado doméstico, mientras que HONOR continúa ganando presencia internacional.
En este escenario, Sanyam Chaurasia, analista principal de Omdia, ha señalado que “los fabricantes tienen pocas alternativas y deberán subir precios a medida que aumentan los costes”. Según explica, el impacto no será homogéneo, ya que las marcas con mayor presencia en la gama de entrada y media están más expuestas por sus menores márgenes.
Por su parte, Runar Bjorhovde, también analista principal de la firma, ha advertido que “lo peor está aún por llegar”, al anticipar que el aumento de precios podría frenar la demanda a corto plazo. En este sentido, muchos consumidores estarían retrasando sus compras, a la espera de una mayor estabilidad en el mercado.
Con todo, Omdia prevé un año complicado para el sector. A medida que los costes sigan aumentando y el entorno macroeconómico se mantenga volátil, los fabricantes tendrán que centrarse en proteger márgenes, optimizar sus carteras y reforzar su posicionamiento. De hecho, la consultora estima que el mercado global de smartphones podría cerrar 2026 con una caída cercana al 15% en los envíos.