Google ha anunciado una reorganización estratégica de su negocio de fibra óptica en Estados Unidos mediante la integración de GFiber, la unidad anteriormente conocida como Google Fiber, con Astound Broadband.
La operación dará lugar a un nuevo proveedor independiente de conectividad de fibra, controlado mayoritariamente por la firma de inversión Stonepeak, mientras que Alphabet mantendrá una participación minoritaria en la nueva compañía.
El acuerdo contempla la creación de un operador independiente que combinará las redes metropolitanas de alta velocidad de GFiber con la infraestructura ya desplegada por Astound Broadband. La empresa resultante estará dirigida por el actual equipo ejecutivo de GFiber, que se encargará de gestionar la red combinada.
En este contexto, Stonepeak, un fondo especializado en inversiones en infraestructuras y activos reales, será el accionista mayoritario del nuevo grupo. Mientras que Alphabet conservará una participación significativa, lo que refleja su confianza en el potencial de crecimiento del negocio.
“GFiber tendrá ahora la oportunidad de proporcionar un mejor acceso a internet a más comunidades de todo el país"
“GFiber tendrá ahora la oportunidad de proporcionar un mejor acceso a internet a más comunidades de todo el país al combinarse con el negocio Astound de Stonepeak”, destaca Ruth Porat, presidenta y directora de inversiones de Alphabet y Google.
La operación está sujeta a las condiciones habituales de cierre y a la aprobación de las autoridades regulatorias, con la previsión de completarse durante el cuarto trimestre de este año.
De experimento tecnológico a operador de banda ancha
GFiber nació en 2010 como uno de los proyectos más ambiciosos de Google para transformar el mercado estadounidense de banda ancha. La iniciativa pretendía desplegar redes de fibra capaces de ofrecer conexiones de hasta un gigabit por segundo, muy por encima de las velocidades habituales en Estados Unidos en aquel momento.
El primer despliegue se realizó en Kansas City en 2012 y se presentó como un experimento para demostrar que era posible ofrecer acceso a internet ultrarrápido a precios competitivos. Sin embargo, el proyecto también afrontó desafíos importantes: algunos planes de expansión nacional se cancelaron con el tiempo debido al elevado coste y complejidad del despliegue de redes de fibra a gran escala. Como resultado, la compañía centró su actividad en determinados mercados urbanos donde la inversión resultaba más viable.
Actualmente, GFiber forma parte de la división “Other Bets” de Alphabet, que agrupa proyectos tecnológicos fuera del negocio principal de publicidad y servicios digitales de Google.
Un negocio aún minoritario dentro de Alphabet
El área Other Bets incluye iniciativas como Waymo, dedicada al desarrollo de robotaxis autónomos, o Isomorphic Labs, centrada en investigación farmacéutica basada en inteligencia artificial. En conjunto, esta división generó en 2025 unos ingresos de 1.540 millones de dólares, una cifra que representa menos del 0,5% de las ventas totales de Alphabet. Además, el área registró pérdidas operativas de 16.800 millones de dólares durante ese ejercicio.
“Esta asociación con Astound y Stonepeak es el siguiente paso en nuestra misión de más de una década para redefinir lo que los clientes pueden esperar de su proveedor de internet”
En este contexto, la reorganización de GFiber también responde a la necesidad de dotar al negocio de mayor independencia operativa y financiera. En este sentido, Dinni Jain, consejero delegado de GFiber, explica que la alianza permitirá reforzar la estrategia de crecimiento del operador. “Esta asociación con Astound y Stonepeak es el siguiente paso en nuestra misión de más de una década para redefinir lo que los clientes pueden esperar de su proveedor de internet”, señala.
El directivo también ha destacado que la nueva estructura facilitará la expansión del modelo de servicio centrado en el cliente que ha caracterizado a la compañía desde su lanzamiento, así como una importante base de infraestructura y clientes en el mercado estadounidense que aporta Astound Broadband, adquirida en 2021 por el mismo fondo, Stonepeak, en una operación valorada en aproximadamente 8.100 millones de dólares.
Con ello, el fondo busca crear una plataforma nacional de fibra con capacidad para competir en un mercado cada vez más exigente en términos de velocidad, latencia y capacidad de transmisión.