www.zonamovilidad.es
Por Antonio Rodríguez
x
infozonamovilidades/4/4/18
jueves 28 de agosto de 2025, 10:30h

Escucha la noticia

El Gobierno estadounidense ha aclarado que no tiene previsto adquirir una participación en Nvidia, uno de los principales fabricantes de semiconductores del mundo.

Así lo ha confirmado el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en una entrevista concedida a Fox Business, donde ha explicado que “no creo que Nvidia necesite apoyo financiero, por lo que eso no está sobre la mesa ahora mismo”.

La declaración llega en un contexto marcado por la política industrial del país, orientada a reforzar su capacidad tecnológica estratégica, especialmente en sectores sensibles como los semiconductores. Sin embargo, la Administración considera que Nvidia, líder en el desarrollo de chips para inteligencia artificial, cuenta con la solidez suficiente para continuar su crecimiento sin respaldo gubernamental.

Aunque el Tesoro descarta un movimiento sobre Nvidia, Bessent no ha cerrado la puerta a futuras intervenciones en otras áreas. “¿Podría haber otras industrias en las que estemos reestructurando, algo como la construcción naval? Seguro, podrían darse casos así”, ha matizado el responsable económico. Estas declaraciones refuerzan la idea de que Washington apuesta por un enfoque selectivo, priorizando industrias clave para la seguridad nacional y la competitividad económica.

El precedente: el acuerdo con Intel

Este anuncio se produce pocos días después de que la Administración confirmara la adquisición de casi un 10% del capital de Intel, otro gigante de los semiconductores. El movimiento forma parte de la estrategia para asegurar la producción local de chips avanzados y reducir la dependencia de proveedores extranjeros, especialmente en un escenario de tensiones geopolíticas y competencia con China en el ámbito tecnológico.

El Ejecutivo ya había intervenido anteriormente en la operación de compra de U.S. Steel por parte de la japonesa Nippon Steel, adquiriendo una “acción dorada”

El acuerdo con Intel no es un caso aislado. El Ejecutivo ya había intervenido anteriormente en la operación de compra de U.S. Steel por parte de la japonesa Nippon Steel, adquiriendo una “acción dorada” que otorga al Gobierno capacidad de influencia sobre decisiones estratégicas de la compañía. Este tipo de medidas evidencian un giro hacia una política industrial más activa, con el objetivo de blindar sectores considerados esenciales para la economía y la seguridad nacional.

En este sentido, Nvidia se ha consolidado como la empresa más valiosa del sector tecnológico estadounidense, impulsada por la creciente demanda de chips para inteligencia artificial, centros de datos y aplicaciones gráficas. La compañía ha experimentado un crecimiento exponencial en capitalización bursátil en los últimos años, lo que la sitúa en una posición robusta frente a competidores y reduce la necesidad de intervención estatal.

Con esta decisión, la Casa Blanca envía un mensaje claro: apoyará a las compañías que requieran respaldo para asegurar la competitividad del país, pero no intervendrá en empresas que ya dominan su mercado, como Nvidia. Mientras tanto, la apuesta por Intel refuerza la estrategia para garantizar la autonomía tecnológica en un sector crítico para la economía digital y la defensa.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios