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Juan Olivera, nuevo country manager de Ericsson Iberia
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Juan Olivera, nuevo country manager de Ericsson Iberia (Foto: Alfonso de Castañeda)

El ‘uplink’ como nuevo negocio: Ericsson defiende tarifas dinámicas para la subida de datos

Por Alfonso de Castañeda
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alfondcctelycom4com/8/8/17
lunes 22 de diciembre de 2025, 12:00h
Última actualización: martes 23 de diciembre de 2025, 12:26h

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El sector de las telecomunicaciones se encuentra en pleno punto de inflexión sobre su modelo de negocio ante el acelerado crecimiento del tráfico de datos y la presión por rentabilizar inversiones multimillonarias en redes 5G.

En este contexto, Ericsson Iberia ha puesto sobre la mesa una propuesta que aspira a reordenar la lógica tarifaria tradicional: monetizar el uso intensivo del tráfico ascendente de datos, conocido como uplink, como nuevo eje de valor para los operadores móviles.

La idea, planteada por Juan Olivera, nuevo country manager de la compañía en Iberia, durante el encuentro navideño con los medios, defiende la necesidad de explorar fórmulas de ingresos diferenciadas para responder a un escenario tecnológico radicalmente distinto al que dio origen a las tarifas planas. Según la visión de Ericsson, el auge de la inteligencia artificial, el vídeo en tiempo real y los contenidos generados por los propios usuarios está tensionando una parte de la red históricamente secundaria, pero cada vez más crítica.

Un cambio de paradigma en el tráfico móvil

Durante años, las redes móviles se han diseñado para priorizar el tráfico de descarga. La lógica era sencilla: el usuario consumía contenidos, mientras que la subida de datos tenía un peso marginal. Esa realidad empieza a invertirse. El crecimiento de plataformas sociales, la retransmisión en directo desde el móvil y la llegada de dispositivos de inteligencia artificial que dependen del procesamiento en la nube están disparando el volumen y la exigencia del uplink.

El uplink es un recurso escaso, difícil de ampliar y fundamental para la nueva generación de servicios

Desde Ericsson subrayan que este tipo de tráfico crece en volumen, pero también exige condiciones técnicas muy concretas, como baja latencia y estabilidad constante. En palabras de Olivera, el reto va más allá de disponer de capacidad, apuesta por garantizar tiempo real.

Ese matiz resulta clave para entender por qué la compañía califica el uplink como “oro” tecnológico: se trata de un recurso escaso, difícil de ampliar y fundamental para la nueva generación de servicios.

Pagar por subir datos: un modelo selectivo

La propuesta de Ericsson no pasa por eliminar las tarifas planas ni por generalizar un pago adicional para todos los usuarios. El planteamiento apunta a escenarios muy concretos en los que miles de personas concentran un uso intensivo del tráfico ascendente durante un periodo limitado. Conciertos, festivales, grandes eventos deportivos, congresos masivos como el MWC o espectáculos multitudinarios se convierten así en el laboratorio natural de este modelo.

Desde la óptica del operador, la ventaja reside en convertir una saturación puntual de la red en una oportunidad de ingresos

El ejemplo más citado es el de los conciertos de artistas internacionales, donde el volumen de vídeos y retransmisiones en directo enviados a redes sociales alcanza niveles extraordinarios. En algunos mercados asiáticos, los promotores ya ofrecen al público la posibilidad de pagar una pequeña cantidad adicional, en torno a cinco euros, para garantizar una experiencia de subida de datos fluida y sin cortes. El incentivo resulta evidente para un usuario que desea compartir contenido en tiempo real sin frustraciones técnicas.

Desde la óptica del operador, la ventaja reside en convertir una saturación puntual de la red en una oportunidad de ingresos. El paralelismo que traza Ericsson se asemeja al de las infraestructuras de transporte: no es lo mismo circular por una carretera secundaria que por una autopista de peaje en hora punta. La capacidad existe, pero su uso intensivo tiene un coste asociado.

Neutralidad de red y precios dinámicos

Uno de los debates inevitables que suscita esta propuesta es su encaje con la neutralidad de red. Ericsson sostiene que estos modelos no vulneran ese principio, siempre que no discriminen aplicaciones ni contenidos concretos. La diferenciación se produciría en la calidad del servicio ofrecido al usuario, no en el acceso a determinados servicios.

El propio Olivera ha señalado que el concepto de neutralidad de red nació en un contexto tecnológico muy distinto, marcado por redes 2G y 3G, y que la realidad actual exige interpretaciones más adaptadas a la complejidad del ecosistema digital.

En este sentido, el fabricante sueco defiende esquemas de precios dinámicos similares a los que ya funcionan en otros sectores, como el transporte bajo demanda o la aviación comercial, donde la tarifa varía en función de la demanda y la disponibilidad.

El espejo de Asia y el laboratorio 5G avanzado de España

Ericsson no oculta que esta estrategia ya se encuentra en fase de despliegue en mercados como Singapur o Hong Kong. Allí, algunos operadores han empezado a comercializar planes con uplink garantizado a cambio de un sobreprecio moderado. La experiencia, según la compañía, demuestra que existe una base de usuarios dispuesta a pagar por una conectividad superior en situaciones concretas.

Ericsson cifra en 20.000 millones de euros la inversión adicional que Europa necesita para sostener la evolución de sus redes

El trasfondo económico resulta determinante. Iván Rejón, director de Gobierno, Asuntos Públicos y Estrategia de Ericsson para Europa, ha cifrado en 20.000 millones de euros la inversión adicional que Europa necesita para sostener la evolución de sus redes, más allá de los compromisos ya asumidos por los operadores. Esa inyección, según sus estimaciones, podría generar un impacto de hasta 80.000 millones en la economía europea. Sin nuevos modelos de ingresos, advierte la compañía, esa ecuación resulta difícil de sostener.

En este escenario, España aparece como un caso singular. Ericsson destaca el liderazgo del país en despliegues de 5G en modo stand alone, impulsado en parte por los proyectos de conectividad rural. Este avance técnico permite habilitar servicios de red diferenciados, un requisito imprescindible para monetizar el uplink de forma selectiva.

Asimismo, la compañía considera positiva la tendencia a la consolidación del mercado, como la reciente integración de operadores con la compra de MasOrange por Orange, al entender que el negocio de las telecomunicaciones exige escala para afrontar inversiones de largo plazo. Desde esta perspectiva, la monetización del tráfico ascendente se presenta como una pieza más dentro de una estrategia de sostenibilidad financiera.

Más allá del satélite y hacia servicios críticos

Frente a la irrupción de soluciones satelitales, Ericsson insiste en que existen ámbitos donde la conectividad terrestre mantiene ventajas decisivas. Vehículos conectados, aplicaciones críticas y servicios que requieren latencias ultrabajas continúan fuera del alcance de los satélites actuales. Para estos casos, el control del uplink y su calidad se convierten en factores estratégicos.

Las previsiones de la compañía apuntan a un crecimiento del tráfico ascendente de hasta doce veces de aquí a 2035

A medio y largo plazo, las previsiones de la compañía apuntan a un crecimiento del tráfico ascendente de hasta doce veces de aquí a 2035. Ese salto transformará el equilibrio histórico entre subida y bajada de datos, y obligará a redefinir la arquitectura y el modelo económico de las redes móviles.

La propuesta de Ericsson, todavía en fase de debate, introduce una pregunta incómoda pero inevitable: si el tráfico ascendente se ha convertido en el recurso más valioso de la conectividad móvil, ¿pueden los operadores permitirse seguir regalándolo? La respuesta, según el fabricante sueco, marcará el futuro del negocio en la era del 5G avanzado y la inteligencia artificial.

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