La familiaridad con el entorno digital no evita la exposición al fraude, el 59% de los españoles de entre 18 y 24 años ha sido blanco de una estafa online, según la Encuesta de Vulnerabilidad Digital elaborada por OnePoll para SquareTrade Europe. El estudio describe amenazas que llegan por canales habituales de comunicación y entretenimiento, desde un SMS hasta una promoción en redes sociales o un intercambio dentro de un videojuego.
El dato del 59% se refiere a jóvenes que han sido objetivo de una estafa y no debe interpretarse como el porcentaje que necesariamente ha perdido dinero. La distinción permite separar la exposición a intentos de fraude de las consecuencias económicas que se producen cuando el engaño llega a consumarse.
Los SMS mantienen el primer puesto como canal individual
Entre los españoles de 18 a 24 años, el SMS representa el 19% de los canales de contacto con estafas recogidos en el estudio, sigue siendo la vía individual con mayor peso, pese al crecimiento de los espacios sociales y de mensajería en los que los jóvenes desarrollan buena parte de su actividad. Instagram aparece con un 13%, mientras que TikTok, WhatsApp y las llamadas telefónicas registran un 11% cada uno. La diversidad de canales muestra que el problema no se limita a una aplicación concreta, los intentos de engaño se distribuyen entre mensajes, contenidos sociales y contactos de voz.
SquareTrade destaca especialmente las suplantaciones que recurren a la confianza familiar y a la urgencia para solicitar transferencias, en otros casos, el contacto adopta el aspecto de contenidos promocionales o interacciones habituales dentro de las plataformas. Entre las jóvenes víctimas españolas, el 21% declara haber caído en falsos sorteos y el 13% en promociones fraudulentas de influencers, además, el 14% fue blanco de ataques a través de plataformas de videojuegos con monedas o intercambios falsos dentro del juego.
Estas modalidades aprovechan formatos reconocibles para los usuarios ya que el fraude puede aparecer junto a publicaciones y mensajes legítimos, sin presentarse como un contacto claramente ajeno a la actividad cotidiana. El informe relaciona esa integración con las dificultades para detectar el engaño a simple vista.
Las pérdidas medias aumentan en los grupos de más edad
El estudio sitúa las pérdidas medias en 417 euros para los jóvenes de 18 a 24 años afectados por estafas, la cantidad sube a 517 euros entre quienes tienen de 25 a 34 años y alcanza los 809 euros en el grupo de 45 a 54. La última cifra casi duplica la de los más jóvenes, aunque corresponde a un tramo de edad concreto y no a todas las personas mayores.
La nota vincula la posibilidad de pérdidas más elevadas con una mayor acumulación de ahorros y patrimonio a lo largo de la vida, se trata de una explicación planteada por la compañía, no de una relación causal demostrada por los datos difundidos. También aparece una distancia entre la percepción del riesgo propio y la preocupación por los familiares, el 48% de los encuestados españoles afirma que lo que más le preocupa es que su padre o su abuelo resulte afectado por fraudes y amenazas online, frente al 11% que sitúa la preocupación en sí mismo.

La vergüenza y la incertidumbre acompañan al daño económico
La encuesta también examina cómo creen que reaccionarían los jóvenes ante una estafa, el 31% afirma que se sentiría estúpido o ingenuo y la misma proporción anticipa que se sentiría abrumado sin saber qué hacer después. Un 18% dice que tendría demasiada vergüenza para contárselo a alguien.
Son respuestas sobre reacciones previstas, diferentes de las experiencias que los participantes relatan haber vivido, entre los jóvenes españoles de 18 a 24 años que sí fueron estafados, el 12% asegura habérselo contado a un chatbot de inteligencia artificial como ChatGPT. El dato introduce una dimensión adicional en la relación con estas herramientas, algunos afectados las utilizan como interlocutor para explicar lo ocurrido.
SquareTrade ha incorporado a su campaña de concienciación al asesor antifraude Alex Wood, que insiste en la necesidad de acompañar el acceso a herramientas digitales con preparación para reconocer amenazas. La iniciativa pone el acento tanto en las pérdidas económicas como en las consecuencias personales del fraude.
La IA y el robo del móvil amplían las preocupaciones
El 42% de los consumidores españoles consultados cree que la inteligencia artificial hace que las estafas resulten más convincentes y difíciles de detectar, un 37% teme que se utilicen su rostro o su voz para suplantar su identidad digital y, entre los jóvenes de 18 a 24 años, el 12% afirma que ya le ha ocurrido. El vínculo con la seguridad física del dispositivo también aparece en las respuestas. Cuatro de cada diez personas que sufrieron el acceso ilícito a sus cuentas señalan que el incidente comenzó con el robo de su smartphone, utilizado después para acceder a sus servicios digitales.
En cuanto a la protección, el 77% de los encuestados españoles expresa interés por un servicio de protección digital, porcentaje que llega al 80% entre los jóvenes de 18 a 24 años, al mismo tiempo, el 13% declara disponer de protección para el reembolso de fondos robados y el 24% contra el robo o fraude de identidad.