Oracle ha iniciado un recorte masivo de plantilla que afectará a miles de empleados en todo el mundo, en un movimiento que refleja el giro estratégico de la compañía hacia la inteligencia artificial y la infraestructura cloud.
La empresa ha comunicado los despidos mediante un correo electrónico enviado a primera hora de la mañana, en el que informaba a los trabajadores de que ese mismo día sería su último día en la organización. La decisión se produce en un contexto de fuerte presión financiera. Oracle acelera su inversión en centros de datos para IA mientras su cotización acumula una caída del 25% en lo que va de año y los inversores cuestionan el impacto de su endeudamiento.
Despidos globales en una plantilla de más de 160.000 empleados
El ajuste afecta a empleados en Estados Unidos, India, Canadá y otros mercados clave. Aunque Oracle no ha confirmado cifras oficiales, varias fuentes sitúan el recorte en miles de puestos de trabajo dentro de una plantilla que alcanzaba los 162.000 empleados a mayo de 2025.
En foros de empleados se menciona una caída del headcount desde los 165.000 hasta los 155.000 trabajadores
En este sentido, el correo remitido por la compañía señala que la eliminación de puestos responde a “las necesidades actuales del negocio” y forma parte de un cambio organizativo más amplio. Asimismo, los trabajadores afectados podrán acceder a indemnizaciones sujetas a las condiciones del plan de la empresa. Además, algunos mensajes internos filtrados apuntan a una posible reducción de plantilla significativa. En foros de empleados se menciona una caída del headcount desde los 165.000 hasta los 155.000 trabajadores, lo que implicaría un ajuste cercano a 10.000 empleos, aunque esta cifra no se ha confirmado oficialmente.
El proceso se ha caracterizado por su rapidez. Los empleados recibieron la notificación a las seis de la mañana y, en muchos casos, perdieron el acceso a los sistemas corporativos de forma inmediata tras la comunicación. En este contexto, la medida ha generado críticas entre la plantilla. Algunos trabajadores denuncian falta de transparencia y cuestionan la coherencia de la estrategia, especialmente al coincidir los despidos con nuevas contrataciones en determinadas áreas.
La presión de la inversión en inteligencia artificial
El ajuste de plantilla se enmarca en una estrategia de inversión intensiva en inteligencia artificial. Oracle ha anunciado planes para captar hasta 50.000 millones de dólares en deuda y capital con el objetivo de financiar su expansión en infraestructura cloud.
En paralelo, la compañía incrementa su gasto en centros de datos capaces de soportar cargas de trabajo de IA, en un mercado donde compite con grandes proveedores como Amazon. Esta apuesta responde a una demanda creciente de capacidad de computación, tanto en GPU como en CPU, que ya supera la oferta disponible. Además, Oracle ha registrado un fuerte crecimiento en sus compromisos de ingresos futuros. Según datos recientes, sus obligaciones de rendimiento pendientes alcanzan los 553.000 millones de dólares, una cifra que refleja contratos firmados aún no ejecutados y que anticipa un incremento significativo de la actividad en los próximos años.
No obstante, esta expansión requiere elevados niveles de inversión. La compañía ha recurrido al mercado de deuda para sostener su crecimiento, lo que ha generado inquietud entre los inversores por el impacto en su flujo de caja y su estructura financiera.