Amazon ha confirmado un nuevo ajuste de plantilla que afectará a cerca de 16.000 empleados de áreas administrativas.
La decisión responde a una estrategia dirigida a simplificar la organización y liberar recursos económicos que se destinarán a áreas consideradas clave para su futuro, especialmente el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial y los servicios asociados a la nube.
En un comunicado firmado por la responsable a nivel global de Recursos Humanos, la compañía ha precisado que los recortes se concentrarán en áreas administrativas y corporativas, sin afectar a la amplia red logística y de almacenes que sostiene su actividad principal. En términos relativos, el impacto resulta significativo si se atiende a la composición de la plantilla.
Los nuevos despidos afectarán al 4,6% de los empleados corporativos
Aunque Amazon cuenta con cerca de 1,57 millones de empleados a escala global, solo alrededor de 350.000 pertenecen a la estructura corporativa. De este modo, la actual ronda de despidos representa aproximadamente un 4,6% de ese colectivo.
Este ajuste se suma a una primera fase anunciada a finales de octubre, cuando la empresa comunicó la eliminación de otros 14.000 puestos. En conjunto, ambas rondas elevan el recorte total hasta cerca de 30.000 empleos, lo que supone alrededor de un 10% de la plantilla corporativa y marca una de las reestructuraciones más profundas en la historia reciente del grupo.
Reorganización para ganar agilidad
Amazon lleva meses trabajando para “reducir capas, aumentar la propiedad y eliminar la burocracia”
Beth Galetti, vicepresidenta sénior de experiencia de personal y tecnología, explica en el blog corporativo que Amazon lleva meses trabajando para “reducir capas, aumentar la propiedad y eliminar la burocracia”. Según la directiva, algunos equipos completaron estos cambios en octubre, mientras que otros lo han hecho ahora, lo que ha derivado en este segundo ajuste.
La compañía ha detallado que ofrecerá a la mayoría de los empleados con sede en Estados Unidos un plazo de 90 días para buscar un nuevo puesto dentro de la organización. Además, quienes no encuentren una reubicación o decidan no optar a ella recibirán apoyo para la transición, que incluye indemnización por despido, servicios de recolocación y cobertura de seguros médicos, en función de la normativa local de cada país.
IA como eje estratégico
El trasfondo de esta reestructuración se encuentra en la creciente apuesta de Amazon por la inteligencia artificial. La empresa pretende aligerar su carga salarial en áreas administrativas para reforzar la inversión en tecnologías consideradas críticas para su competitividad futura, tanto en sus negocios de comercio electrónico como, especialmente, en Amazon Web Services (AWS).
“Seguimos en una fase temprana de construcción de cada uno de nuestros negocios y existe una oportunidad significativa por delante”
En este sentido, Galetti subraya que, pese a los recortes, la compañía continuará contratando en funciones estratégicas. “Seguimos en una fase temprana de construcción de cada uno de nuestros negocios y existe una oportunidad significativa por delante”, aseguran en su comunicación interna, al tiempo que descartan que este movimiento marque el inicio de un patrón de despidos recurrentes.
Los despidos se suman así a los realizados entre 2022 y 2023, cuando Amazon ya recortó unos 27.000 puestos, aunque entonces el proceso se produjo de forma más escalonada.