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Grupos en línea: las comunidades del siglo XXI

Grupos en línea: las comunidades del siglo XXI

Según un informe de TheGovLab, 1800 millones de personas usan grupos de Facebook cada mes y más de la mitad de ellas son miembros de cinco o más grupos activos

domingo 28 de febrero de 2021, 09:00h

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Los grupos en línea son organizaciones contemporáneas importantes que pueden causar impacto y brindar a sus miembros un fuerte sentido de comunidad y pertenencia, pese a no operar en un espacio físico. Cada vez más personas de todo el mundo encuentran su sitio en este tipo de ‘comunidades’ que ofrecen asistencia de emergencia o permiten que las personas intercambien artículos, bromas, fotos, insultos, ideas, consejos e información.

Desde el comienzo de la pandemia, las estrictas limitaciones para las reuniones en persona y para viajar con libertad aumentaron considerablemente el valor de poder conectarse en línea, lo que hizo que el número de este tipo de grupos aumentase.

En Facebook, los grupos han pasado de ser una parte secundaria de la actividad de la red social a convertirse en el centro de su misión corporativa.

En el caso de Facebook, en pocos años, los grupos han pasado de ser una parte secundaria de la actividad de la red social a convertirse en el centro de su misión corporativa. Más de la mitad de los usuarios de Facebook son miembros de cinco grupos activos o más, según datos del informe.

El porqué de su triunfo

La tecnología digital permite que los grupos en línea crezcan a gran velocidad y con un tamaño y alcance mundial, algo que sería inconcebible en el mundo fuera de Internet. Gracias al amplio número de usuarios de Facebook, las personas que lideran los grupos pueden ofrecer el grupo a un público internacional; el coste para llegar a nuevos miembros es solo una fracción de lo que implicaría en el mundo fuera de Internet.

Las herramientas y funciones estandarizadas, como el diseño, las fuentes, los emojis y las reglas en común, donde todos los miembros entienden lo que significa publicar, etiquetar y moderar, además del inglés como lengua franca, que se usa en el 60 % de todos los sitios web, crean un lenguaje universal que ayuda a los miembros de diferentes culturas y países a regirse por su cuenta. Su carácter universal hace que, según una de las conclusiones del informe, las personas marginadas puedan construir una comunidad.

Fusión del offline y el online

Incluso los grupos en línea más grandes disfrutan de una gran conexión entre espacio y lugar. Un ejemplo, muchas de las participantes de Female IN (uno de los grupos analizados por TheGovLab) tuvieron experiencias intensas de conexión en línea, pero el grupo también organizó encuentros en más de 80 ciudades en cuatro continentes, algunos con más de 3000 mujeres. En resumen, los espacios en línea y fuera de Internet se complementan.

Los espacios en línea y fuera de Internet se complementan.

Líderes

El informe de TheGovLab también pone el foco en las personas que lideran este tipo de grupos. En su investigación señalan que los líderes suelen ser ‘accidentales’, es decir, cuando asumen función, no tienen muy claro cómo se desarrollará el liderazgo del grupo. El trabajo es complejo, lleva tiempo y puede imponer presiones intensas para las que muchos líderes no tienen preparación ni capacitación. El liderazgo en línea es un fenómeno que está en desarrollo y que aún no se ha estudiado ni se comprende demasiado.

El liderazgo en línea es un fenómeno que está en desarrollo y que aún no se ha estudiado ni se comprende demasiado.

Las personas que lideran los grupos deben supervisar las conversaciones online, algo que no siempre es fácil. Cuando las interacciones del grupo pasan de reuniones cara a cara a encuentros en línea que se realizan principalmente por escrito, los indicadores inconscientes y no verbales de ironía o del estado de ánimo se pierden. El cambio puede dar lugar a conflictos y malentendidos con más frecuencia, lo que genera más trabajo para quienes administran y moderan a la hora de crear un espacio seguro para el discurso cívico.

Los grupos generalmente empiezan con reglas genéricas: no se permite publicidad, acoso, comportamiento desagradable ni lenguaje que incite al odio. La mayoría prohíbe la participación de spammers y personas que quieren obtener beneficios del grupo. Las reglas también ayudan a quienes lideran a administrar relaciones en su grupo, al mostrar que las decisiones que se toman no son arbitrarias, sino que se basan en un marco preexistente.

La cara B

Los grupos pueden tener un impacto potencialmente dañino en la sociedad. En lo que se conoce como el efecto de 'filtro burbuja' o 'cámara de eco', las plataformas en línea pueden aprovechar nuestra preferencia inconsciente de información que confirma las opiniones que ya tenemos. Cuando a eso le agregamos el deseo humano de superar a otros miembros en nuestra adhesión a las creencias del grupo, ese filtro puede producir grupos intolerantes al desacuerdo y con mayor polarización, que pueden estar menos dispuestos a lograr un consenso y tener una mayor inclinación al uso de la violencia. Por ejemplo, el crecimiento en línea de los grupos de ultraderecha sería inconcebible sin internet, afirma Lawrence Rosenthal, presidente de Berkeley Center for Right-Wing Studies en los Estados Unidos.

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