La gama se articula en torno a tres grandes pilares: la llegada del primer monitor 3D 6K sin gafas del mundo, el debut de una frecuencia de actualización de hasta 1.040 Hz y la ampliación de la serie Odyssey G8 con opciones 6K, 5K y OLED.
“Con la gama Odyssey de este año presentamos experiencias de visualización que no eran posibles hace tan solo un año”, destaca Hun Lee, vicepresidente ejecutivo de Visual Display en Samsung, quien sitúa la innovación tecnológica en el centro de la estrategia de la compañía.
Odyssey 3D 6K: una nueva dimensión sin gafas
El modelo más llamativo de la nueva gama es el Odyssey 3D de 32 pulgadas, identificado como G90XH. Se trata del primer monitor para juegos con resolución 6K y visualización 3D sin necesidad de gafas, una combinación inédita hasta ahora en el mercado. Este sistema se apoya en tecnología de seguimiento ocular en tiempo real, que ajusta la profundidad y la perspectiva según la posición del usuario para generar una sensación de volumen y capas sin interrupciones.

Desde el punto de vista técnico, el panel IPS ofrece una resolución de 6.144 x 3.456 píxeles, una frecuencia de actualización nativa de 165 Hz y un modo dual que eleva el refresco hasta 330 Hz en resolución 3K. El tiempo de respuesta de 1 ms gris a gris refuerza su orientación al juego de acción rápida.
Además, Samsung ha colaborado con estudios de desarrollo para optimizar efectos 3D en títulos concretos como The First Berserker: Khazan, Lies of P: Overture o Stellar Blade, que incorporan una percepción de profundidad superior frente a la experiencia 2D convencional.
Odyssey G6: velocidad extrema para la competición
La segunda gran novedad llega con el Odyssey G6 de 27 pulgadas, modelo G60H, que introduce la primera frecuencia de actualización de 1.040 Hz en un monitor para juegos. Esta cifra se alcanza mediante un modo dual que permite operar en resolución HD, mientras que la resolución nativa QHD admite hasta 600 Hz. El objetivo se centra de forma clara en el entorno de los deportes electrónicos, donde la claridad de movimiento y la mínima latencia resultan determinantes.
Este modelo integra compatibilidad con AMD FreeSync Premium Pro y Nvidia G-Sync Compatible, lo que asegura una sincronización adaptativa estable incluso a frecuencias extremas.
De este modo, el Odyssey G6 se posiciona como una herramienta diseñada para jugadores competitivos que priorizan la precisión visual y la respuesta inmediata frente a la resolución máxima.

Odyssey G8: resolución, contraste y versatilidad
La serie Odyssey G8 se amplía en 2026 con tres variantes que cubren distintos perfiles de usuario. El modelo G80HS de 32 pulgadas se presenta como el primer monitor para juegos 6K del sector, con una frecuencia nativa de 165 Hz y modo dual que alcanza los 330 Hz en 3K. Por su parte, el G80HF de 27 pulgadas apuesta por una resolución 5K con 180 Hz nativos y hasta 360 Hz en QHD mediante modo dual.

La tercera opción es el Odyssey OLED G8, modelo G80SH, que combina un panel QD-OLED 4K de 32 pulgadas con 240 Hz, alto contraste y certificación VESA DisplayHDR True Black 500. Este monitor incorpora DisplayPort 2.1 con ancho de banda UHBR20 de hasta 80 Gbps, lo que facilita una reproducción fluida de contenidos HDR y VRR. Al igual que el resto de la serie, es compatible con tecnologías de sincronización adaptativa de AMD y Nvidia.