11/05/2026@14:00:00
En 2020, Apple cerró una de las transiciones más importantes de la industria tecnológica moderna. La compañía abandonó oficialmente los procesadores Intel en los Mac para apostar por Apple Silicon, una arquitectura propia basada en Arm que transformó por completo el rendimiento y la eficiencia de sus ordenadores. Aquella ruptura parecía definitiva. Sin embargo, apenas seis años después, Apple e Intel vuelven a sentarse en la misma mesa.