Las sports tech seducen a los deportistas
Ampliar

Las sports tech seducen a los deportistas

sábado 13 de junio de 2020, 10:00h

google+

linkedin

Comentar

WhatsApp

En mayo de 2019, un problema cardiaco durante un entrenamiento con el Oporto llevó al portero Iker Casillas a ser operado de urgencia por haber sufrido un infarto agudo. Un año después, ya recuperado, el laureado portero de la selección española de fútbol anunciaba su incorporación como inversor a Idoven, un proyecto de cardiología deportiva digital en remoto basado en inteligencia artificial, con el objetivo común de ayudar a prevenir infartos y otros problemas cardíacos en personas y deportistas de cualquier nivel

Hace un año cambió mi vida. Ya estoy recuperado, pero soy más consciente que nunca de la importancia de cuidar nuestro corazón. En este sentido, hace poco conocí el proyecto Idoven, me puse en contacto con ellos y después de varias conversaciones, tuve claro que quería apoyar y formar parte este proyecto”, comentaba Casillas en el blog de la compañía.

El gigantesco y legendario pívot de la NBA, Shaquille O’Neal compró acciones de una desconocida empresa llamada Google a principios de los 90, antes de que saliera a bolsa. Fue algo casual, ya que (como reconoce en el libro “A-List Angels: How a Band of Actors, Artists, and Athletes Hacked Silicon Valley”) estaba de babysitter y el padre de uno de los niños, que trabajaba en el mundo de las finanzas le comentó que tenía un proyecto interesante para invertir. Reconoce el cuatro veces campeón de la NBA, que de lo único que se lamenta es de no haber comprado más acciones en aquel momento.

Google salió a bolsa en 2004 y hoy los títulos de Alphabet sobrepasan los 1.400 dólares la acción. Pero esa no ha sido la única inversión en sports tech de Shaq. Siguiendo una estrategia inversora que dice haber copiado de Jeff Bezos, el mítico jugador de Los Angeles Lakers y los Miami Heat, ha cuadruplicado su fortuna invirtiendo en compañías tecnológicas como Apple, Ring (comprado por Amazon por mil millones de dólares) o 24 Hour Fitness. También es conocida su participación en la cadena de hamburguesas Five Guys o en el equipo de eSports NRG eSports.

El carismático quarterback Joe Montana no sólo tenía olfato para lanzar el balón (tiene el récord de más pases no interceptados en la Super Bowl, con 122 en cuatro partidos). El tres veces MVP de la Super Bowl (único jugador en lograrlo) y ganador de 4 anillos de campeón, es otro conocido inversor tecnológico desde que se retirara en abril de 1995.

Participaba en un evento con el conocido inversor de startups Ron Conway cuando le pidió que firmara un cheque con una suma importante. Le hizo caso, no sin cierto recelo, y entró a formar parte de los inversores de Pinterest. Más tarde lo haría en GitLab y junto a antiguos compañeros de equipo hizo sus primeras incursiones en el mundo del capital riesgo. Hoy, junto a sus socios Michael Ma (que vendió TalkBin a Google en 2011) y Mike Miller (que vendió Cloudant a IBM en 2014), trabaja en Liquid 2 Ventures, una firma de capital semilla que ha invertido en 25 startups vinculadas al mundo de las nuevas empresas de tecnología post nube, post mobile y post acelerador.

La ganadora de veintitrés Grand Slams, Serena Williams conoció a su actual marido, Alexis Ohanian, fundador de Reddit, en el circuito de Roma. Con él participa en el fondo Initialized Capital, con inversiones en compañías de criptomonedas, pero también cuenta con su propio vehículo inversor, Serena Ventures en el que participa en una treintena de startups. Entre ellas, algunas tecnológicas, como Zipline (proveedora de soluciones de comercio electrónico), Propel (Fintech), CoinBase (el mercado de compraventa de divisas digitales y criptomonedas), Wave (Fintech) o Cointracker (Fintech).

La creencia popular es que el capital riesgo es el nuevo restaurante de carnes para los atletas. La clave está en analizar en qué están invirtiendo (Michael Proman)

Una tendencia al alza

Ya sea por casualidades puntuales, por la recomendación de un amigo o por sus parejas, no son los únicos deportistas invirtiendo en empresas de capital riesgo y fondos de inversión: Kevin Durant (a través de Thirty Five Ventures ha invertido en casi medio centenar de startups), Carmelo Anthony (metió dinero en la compañía de baterías Mophie), LeBron James (con su propio fondo LRMR Ventures y una activa participación en medios digitales), Stephen Curry (su empresa SC30), André Iguodala (que invirtió en una de las primeras rondas de financiación del popular sistema de videoconferencia Zoom), Ronaldo Nazario (adquirió el 50% del equipo brasileño de eGames CNB e-Sports), Zlatan Ibrahimovic (es promotor de la plataforma de torneos de juegos electrónicos Challenge Mode)…

La creencia popular es que el capital riesgo es el nuevo restaurante de carnes para los atletas y, si miramos alrededor, es casi más difícil encontrar deportistas que no estén involucrados en inversiones iniciales que los que sí lo están. La clave está en analizar en qué están invirtiendo. Si bien el deporte es obviamente un punto de pasión para los atletas, muchos están teniendo éxito fuera de ese vertical, como puede ser el caso de Joe Montana a través de Liquid2 VC. Y esa puede ser una tendencia que aumentará en los próximos meses y años, ya que los deportistas buscarán reinventarse no tanto como inversores en tecnología deportiva, sino como inversores en tecnología en general”, considera Michael Proman de Scrum Ventures.

Proman pone de ejemplo el caso del ex jugador del Manchester United y Everton, Louis Saha que ha lanzado AxisStars, una plataforma de marketing e influencers que funciona al estilo de Uber, donde las marcas pueden valorar la profesionalidad e integridad de los influencers con los que trabajan, y los influencers puntuar si están siendo tratados de forma honesta por las marcas. “Cada atleta encuentra su propio camino después de concluir su carrera profesional. El de Saha es un gran ejemplo de un atleta que ha invertido y creado compañías después de una exitosa carrera profesional de fútbol. Lo que es aún mejor es que está inspirando a la próxima generación de atletas a pensar de manera más amplia que solo ser un atleta profesional”, ensalza Proman.

Y es que, según Forbes, los 50 deportistas mejor pagados en 2018 ganaron 2.600 millones de dólares. Y cada vez es más habitual ver cómo deportistas profesionales aprovechan sus salarios y los ingresos adicionales que reciben de publicidad para buscar unicornios y rentabilizar mejor la fortuna y el patrimonio que acumulan durante su trayectoria deportiva. Según una guía realizada por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y la firma PKF Attest, los futbolistas llegan a perder un tercio de la fortuna ganada durante su vida deportiva por errores evitables.

Por ejemplo, Lance Armstrong, invirtió 100.000 euros en Uber en 2009, cuando estaba valorada en 3,7 millones de dólares. Hoy vale más de 64.000 millones. En noviembre de 2017 durante el GP de Abu Dabi, el piloto Fernando Alonso anunció la creación de su propio equipo de racing virtual: FA Racing G2 Logitech G.

Sin duda alguna, Serena Williams, el malogrado Kobe Bryant, Lance Armstrong, Kevin Durant, Aaron Rodgers… son ejemplos de atletas que han creado su propio fondo de inversión sports tech. Pero también otros como LeBron James y Derek Jeter se han involucrado como fundadores. E incluso existen iniciativas como The Players Impact o Beyond The Game Network que están ayudando a los atletas a convertirse en inversores. Es algo bastante habitual en Estados Unidos y poco a poco lo empezamos a ver en Europa también con ejemplos como los de Iker Casillas, Rio Ferdinand o Andy Murray”, destaca Rohn Malhotra, cofundador de SportsTechX y SportsTechDB.

Y es que en los últimos años la tecnología aplicada al deporte ha pasado de ser un simple jugador de banquillo a convertirse en la estrella all star del equipo y su impacto e interés por parte de infinidad de actores está creciendo de forma exponencial. Amazon acaba de firmar un acuerdo con la Bundesliga, Telefónica ha puesto en marcha junto a Osasuna un proyecto de espinilleras inteligentes, las marcas deportivas lanzan ropa inteligente y apps, la Federación de Baloncesto se embarca en la creación de un equipo nacional de eSports

En opinión de Deloitte, en 2015 las inversiones en startups deportivas tecnológicas alcanzaron los 2.430 millones de dólares. Y la estimación de los expertos es que el mercado mundial de tecnología y deporte generará más de 31.000 millones de dólares en 2024. Es un mercado en alza, con deportistas profesionales cada vez más interesados en cambiar su cartera de inversiones en sectores más tradicionales (como ha sido el inmobiliario o la restauración en el caso de los deportistas españoles) para apostar por mercados más atractivos.

En general 2019 ha sido un buen año en el que además de la cuantía de las inversiones hemos visto la creación de varios nuevos fondos específicos para el sector (Malhotra)

Así, según el Global SportsTech VC Report de SportsTechX 2019 vivió un pico máximo de inversiones en sports tech, doblando las inversiones durante los cuatro años anteriores hasta los 500 millones de euros. Sobre todo, en empresas de Reino Unido, de donde eran el 28,1% de las startups sports tech. Por el contrario, Estados Unidos marcó un récord negativo de inversiones tras un 2018 de máximos, mientras que, en la zona asiática, Beijing acaparó en 34,5% de las inversiones pese a que el 40% de las startups de tecnología y deporte son de la India.

En general 2019 ha sido un buen año en el que además de la cuantía de las inversiones hemos visto la creación de varios nuevos fondos específicos para el sector así como interesantes movimientos corporativos como los programas de incubación y aceleración de Comcast y Adidas. Ahora la pandemia afectará el crecimiento del sector, pero por otro lado las organizaciones deportivas tendrán que adaptarse a la nueva situación, y está claro que la tecnología desempeñará un papel crucial para ayudar a las entidades deportivas a seguir conectados con sus fans”, reflexiona Malhotra.

Mirando el desglose por países, EE.UU acapara al 40,7% de las startups de sports tech, seguido por Reino Unido (11%) y la India (5,5%). Nueva York se consolida como la ciudad mundial de la tecnología y el deporte, habiendo recaudado casi 3.600 millones de dólares para startups sports tech entre 2014 y 2019. El resto del Top 5 está formado por Pekín, Wuhan (que curiosamente se la ha conocido más por el coronavirus), San Francisco y Guangzhou. Por su parte, España ocupa un prometedor séptimo puesto con un 3% de las startups pero no aparece entre los 11 países que más inversiones han levantado entre 2014 y 2019. Poniendo el foco en Europa, Barcelona y Madrid ocupan las sexta y séptima plaza, respectivamente, por número de startups de deporte y tecnología, pero, una vez más, están fuera de las 15 ciudades que reciben mayor inversión.

España es un mercado importante el el segmento de sports tech con Madrid y Barcelona en el Top 7 de ciudades europeas con mayor startups de tecnología y deporte. Sin embargo, hay una clara falta de inversores especializados, lo que supone, a su vez, una gran oportunidad para quien quiera sacar partido a esas inversiones”, destaca Malhotra.

Los próximos unicornios sports tech

Del análisis de dónde han invertido en el pasado los inversores se pueden sacar algunas pistas de dónde les gustaría seguir poniendo su dinero. Desde Deloitte apuntan que todo lo que tiene que ver con las experiencias en torno a los fans (el fangagement), los eSports y el streaming de eventos (el confinamiento ha impulsado las competiciones virtuales y Twitch ha batido marcas de audiencia y seguimiento) seguirán atrayendo el interés de los inversores.

Sports tech es un segmento interesante para un VC siempre que tenga un potencial de negocio importante. A veces he visto innovaciones muy interesantes pero con un tamaño de mercado muy pequeño, lo cual no es lo que busca un inversor. El problema cuando un sector es más nuevo como los eSports o el SportsTech es que es díficil identificar los proyectos con potencialidad real”, advierte Carlos Blanco, conocido emprendedor e inversor español, fundador de Nuclio Venture Builder, Encomenda Smart Capital y Conector Startup Accelerator. Un fondo que invierte de 100.000 a 300.000 euros en las primeras rondas de inversión en startups.

El 51% de las inversiones han ido hacia empresas del sector “fans y contenido” aunque el sector del tech fitness está generando más ruido en los medios y los mercados por el boom de las apps. En parte gracias a la millonaria compra de Fitbit por parte de Google o la OPV de Peloton, la compañía neoyorquina de ejercicios inmersivos e interactivos, con la que puedes comparte una bicicleta de más de 2.000 dólares o una cinta de correr y suscribirte por 39 dólares mensuales a más de 4.000 clases online. Una mezcla de Apple (por la tecnología y el cuidado del diseño) y Netflix (por la suscripción mensual a un catálogo enorme) que despertó el interés de los inversores el año pasado con su salida a bolsa en septiembre a un precio de 29 dólares la acción y cerrando su estreno bursátil con una capitalización de 8.000 millones de dólares. Ahora las acciones rondan los 44 dólares y los 12.000 millones tras acumular más de 2,6 millones de miembros, unas ganancias de más de 524 millones de dólares en el tercer trimestre de 2020 y más de 44,2 sesiones de entrenamiento realizadas en este último trimestre.

Los deportes siempre han sido el mejor unificador: trascendiendo las fronteras geográficas, superando la política partidista y permitiendo que múltiples audiencias (y generaciones) entren en contacto (Proman)

Los deportes siempre han sido el mejor unificador: trascendiendo las fronteras geográficas, superando la política partidista y permitiendo que múltiples audiencias (y generaciones) entren en contacto. Y el secreto poco conocido detrás de este unificador global es la tecnología. Ésta influye en cómo los atletas entrenan y compiten, cómo los fans participan y consumen contenido y cómo se construyen los recintos deportivos tecnológicos de vanguardia. Por lo tanto, podría argumentar que las nuevas empresas de tecnología deportiva son algunos de los innovadores más importantes (y menos apreciados) del mundo, ya que nos conectan de la manera que necesitamos desesperadamente”, señala Proman.

Y unas de esas conexiones llega vía el mundo de los videojuegos y los eSports donde muchos deportistas profesionales están invirtiendo. Al fin y al cabo, muchos no dejand e ser millenials y son habituales jugadores de videojuegos, por lo que les resulta atractivo invertir ahí.

En este sentido, Proman recuerda que en el primer trimestre del año, antes del impacto del COVID-19, se habían invertido 700 millones de dólares en el sector gaming, con startups levantando rondas de financiación, una importante actividad de fusiones y adquisiciones e incluso la llegada de propuestas como Facebook Gaming. “Las compañías tecnológicas continuarán moviéndose rápidamente, lo que podría desencadenar una oleada de ofertas, ya que buscan adquirir a los mejores editores de juegos”, apunta Proman. “Estamos ante un momento crítico para el sports tech y las inversiones, ya que el COVID-19 ha expuesto algunas de las grandes vulnerabilidades y oportunidades del mercado. El hecho de que parezca que vayamos a entrar en una economía de estar en casa durante un tiempo largo hace pensar que hay una urgencia por corregir las ineficiencias y abrazar tecnologías innovadoras”, añade.

Según la encuesta The Current State of Sports Technology de Scrum Ventures, el baloncesto es el deporte tradicional que más está innovando al incorporar tecnologías a sus rutinas, seguido de los eGames y el fúbtol. En el caso del baloncesto la NBA firmo el año pasado un acuerdo estratégico con Nex Team, creadora de la app HomeCourt que ha despertado gran interés. La aplicación utiliza inteligencia artificial y machine learning para ayudar a los deportistas a mejorar su técnica y rendimiento.

Desde SportsTechX también ven mucho recorrido en las startups ligadas a generar y mejorar contenido para interactuar con los fans. En los últimos años las inversiones en compañías de fitness digital (como ya se pudo comprobar en la pasada edición del CES de Las Vegas), contenido y de eSports han dominado por encimar de otros sectores. Y apunta en su informe, que las sports tech americanas han encabezado las inversiones, pero que esto puede cambiar en los próximos años ante el empuje de startups chinas. De momento, del primer trimestre del año destacan los 285 millones de dólares levantados por ClassPass, una plataforma para seguir entrenamientos de fitness; los 50 millones de dólares conseguidos por la revista The Athletic; o los 28 millones invertidos en Oura, un wearable que registra y analiza los datos mientras duermes.

Existen tres grandes áreas de inversión. La de fitness digital con todo lo relacionado con dispostivos conectados en el hogar o apps que proprocionan datos valiosos del rendimiento de un usuario al tiempo que le conecta con una comunidad; el contenido, dado que los fans anhelan más contenido por lo que triunfarán las soluciones que ayuden a la producción automática de contenidos o que permitan disponer de contenido de los deportistas fuera del campo de juego, como los entrenamientos; y por último los eSports, donde los inversores están primando soluciones que sean agnósticas respecto a los juegos, de forma que su éxito no dependa de un único propietario, como pueden ser las plataformas de streaming, herramientas para jugadores…”, señala Malhotra que apunta también el auge de las plataformas de apuestas deportivas tras el cambio de regulación en Estados Unidos.

También habrá que tener en cuenta el efecto coronavirus en los próximos meses y las compañías que proporcionan tecnologías para mejorar y controlar el acceso a recintos deportivos y el control térmico o para facilitar el pago contactless. Como por ejemplo Clear, cuya tecnología de reconocimiento biométrico facilita el acceso a los estadios sin necesidad de tocar y mostrar tickets o abrir puertas y empujar tornos de entrada. En diciembre anunciaron la incorporación de 25 partners deportivos a su red biométrica que permite a los fan una perfecta experiencia de acceso al AT&T Center para ver los partidos de los San Antonio Spurs, acudir a conciertos o ver los partidos de los San Antonio Rampage. Por su parte, la española Gestoos utiliza big data e inteligencia artificial para detectar la actividad de las personas y entender su comportamiento, lo que permitiría detectar en estadios conductas violentas de fans, gente fumando o lanzando bengalas. Y pensando en la consumición de bebidas y alimentos en los estadios, en la nueva era post COVID, soluciones como las de VenueNext, FanFood o SeatServe, para llevar la comida a los fans a sus asientos serán muy bien acogidas. Un ejemplo del que deberían tomar nota los reyes españoles del home delivery (Uber Eats, Deliveroo, Just Eat o Glovo), pues a los 25.000 millones de dólares que facturará el sector en Europa en 2023, se podrían añadir otros tantos del “stadium delivery”.

Vemos tres grandes áreas de inversión ante el impacto del COVID-19 y la economía de estar en casa con los consumidores y fans metidos en sus hogares: el fitness virtual y conectado; los eSports y el gaming; y las apuestas online”, apunta Proman.

Deloitte señalaba en su informe siete tendencias: los estadios inteligentes, el mundo de los wearables, el fangagement, el análisis de datos, la reinvención del contenido y los medios, las herramientas para cambiar la gestión de los activos de patrocinio y los eSports.

El mercado español de sports tech

Precisamente los eSports es uno de los subsectores sports tech que más tirón está teniendo en España. El mercado mundial de los eSports superó los 1.1000 millones de dólares en 2019 según Newzoo Global Esports Market Report. Los ingresos vinieron principalmente a través de patrocinios (456,7 millones), derechos (251,3 millones) y publicidad (189,2 millones). Unas cifras a las que Facebook también quiere sumarse tras la compra (en una operación que habría rondado los 70 millones de euros) de la startup española PlayGiga, bautizada como el Netflix de los videojuegos, por su visión estratégica y apuesta por los juegos en red.

En el caso de Encomenda, invirtió 300.000 euros en 2019 en PlayMister, desarrolladora de la popular versión del juego social de fútbol Mr. Fantasy. “En PlayMister nos gustó mucho la calidad del equipo en la parte producto y tecnología, aunque tenían un nivel de ingresos bajos, sabíamos que podríamos aportarles experiencia ya que en el ecosistema de Encomenda Smart Capital hay varios expertos en Gaming como Marc Vicente, Manel Sort o yo mismo”, recuerda Carlos Blanco.

YouFirst Sports, la compañía de marketing digital y representación deportiva cuyo CEO es el ex jugador de baloncesto Juan Aísa (y que también cuenta con otro ex baloncestista como David Brabender entre el equipo directivo), también vio la oportunidad de mercado en los eSports. En 2018 tomaron una participación en Cream eSports (desde este mes de mayo incorporado a la estructura del Real Betis) y en 2019 compraron Ryft, una empresa de talentos y servicios para la industria de los deportes electrónicos en China. También han apostado por los contenidos digitales con el lanzamiento de Knot, un proyecto en conjunto con 2btube, grupo de medios español especializado en conectar con el público joven, para ofrecer servicios relacionados con el ámbito audiovisual a todos los agentes involucrados en la industria del deporte. También de la mano de Syntonize anunciaron una colaboración para poder ofrecer productos innovadores basados en tecnologías disruptivas que permitan a los clientes aprovechar las ventajas que ofrece el mundo digital en entornos tradicionalmente analógicos.

No son las únicas. Una búsqueda entre los ecosistemas emprendedores permite descubrir más de un centenar de startups, algunas de ellas ya consolidadas, vinculadas al mundo del deporte y la tecnología. La firma Tracxn recoge varias de ellas. Entre otras, Racetick (para encontrar un reto entre más de 5.000 eventos deportivos), Timpik (una red social para conectar con otros deportistas), Vitruve (que aplica la tecnología para mejorar el rendimiento deportivo), World Mastery (plataforma de clases con entrenadores), Nautal (que permite alquilar barcos y patrones), B-Wom (una app que hace de coach de salud íntima y femenina), Driblab (que aplica Big Data al fútbol), Fly Fut (producción audiovisual de fútbol con drones), WeFish (app para la pesca social), NBN23 (que aplica big data al baloncesto), Mooxye (plataforma digital que conecta a organizaciones académicas y universidades con estudiantes deportistas de todo el mundo) o los ecommerce como Tuvalum o Deporvillage.

Hay buenas soluciones emergiendo del mercado español como Playtomic, NBN23, Fly-Fut… por nombrar algunas; pero, en general, el ecosistema necesita más apoyo (Malhotra)

Una de las sports tech que despertó el interés de Scrum Ventures fue la española 3D Digital Venue (3DDV) una de las doce finalistas de la pasada edición de SPORTS TECH TOKYO. La compañía utiliza tecnología de gestión de asientos para ayudar a los equipos, ligas y propietarios de recintos a incrementar sus ingresos por una mejor venta y gestión de sus espacios. Gracias a ellos, el Manchester City pudo vender 6.500 butacas adicionales y recolocar a 31.000 abonados en 6 meses antes de reabrir su nueva tribuna. La tecnología resulta especialmente atractiva de cara a asegurar en los próximos meses los protocolos de distanciamiento social en los estadios. “Para mí, son la encarnación de un inicio ágil: poder aprovechar la funcionalidad principal del producto para abordar desafíos dinámicos”, destaca Proman.

Pero Malhotra insiste en que hay numerosas startups en España pero no suficientes inversores. “Hay buenas soluciones emergiendo del mercado español como Playtomic, NBN23, Fly-Fut… por nombrar algunas. A ellas se suman también interesantes iniciativas como GSIC, Real Madrid Next o Barça Innovation Hub pero, en general, el ecosistema necesita más apoyo”.

Deportistas e inversores

Un apoyo que podría venir de la mano de los deportistas. El caso de Casillas invirtiendo en Idoven, el de los baloncestistas Aísa y Brabender con YouFirst Sports, o el de Fernando Alonso con su equipo de carreras virtual, no son los únicos ejemplos de deportistas invirtiendo o vinculados con las sports tech. “El deportista de élite tiene la combinación perfecta para invertir: juventud, tiempo y dinero”, decía el ex jugador de fútbol del Atlético de Madrid y del Valencia, Javier Arizmendia, ahora gestor de patrimonios en Tressis durante el VIII Encuentro Anual Banca Privada de la revista Inversión.

Hasta ahora hay pocos casos de deportistas profesionales españoles invirtiendo en VC, todo lo contrario que en USA. Creo que es cuestión de tiempo que algunos de ellos empiecen a involucrarse en el sector de capital riesgo, donde las inversiones son muy rentables si escoges fondos con equipo con buen track record en inversiones tecnológicas. El sector es muy nuevo y aún hay pocos casos de éxito. En su día hicieron mucho ruido startups como First Vision o Viuing (que quebró), y el no haber consolidado a las iniciales y más mediáticas no ha ayudado a arrancar el ecosistema”, valora Carlos Blanco.

Se refiera a uno de los proyectos de Andrés Iniesta, que además de promocionar sus vinos manchegos, se adentró en el mundo tecnológico participando en First Vision (donde también entró como accionista el jugador de baloncesto Serge Ibaka), que buscaba la implantación de cámaras en camisetas deportivas para retransmitir en tiempo real el partido desde la perspectiva de los jugadores y los árbitros, como consiguieron con la Final Four de la Euroliga de baloncesto celebrada en Estambul en 2017. También las pusieron en práctica en otros torneos como la final de la liga VTB de baloncesto que agrupa a equipos rusos y bálticos o en algunos encuentros de la liga de rugby del Reino Unido, y con pruebas en balonmano, hockey sobre hielo y fútbol. Sin embargo, la imposibilidad de colocar las cámaras en el mundo del fútbol llevó a First Vision a presentar concurso de acreedores en febrero de este año.

Otro conocido inversor y empresario es el ex compañero de Iniesta en el FC Barcelona, Gerard Piqué. Antes de lanzarse de pleno a su proyecto de la Copa Davis con Kosmos Holding, el defensa había fundado en 2011 la empresa de desarrollo de videojuegos Kerad Games (cerrada en 2018) y en 2017 creó la empresa eFootball.Pro, que junto a Konami ha puesto en marcha un campeonato mundial de fútbol inspirado en el juego 'Pro Evolution Soccer' (PES). Al igual que los deportistas americanos, cuenta con su propio vehículo inversor, la sicav Kerad 3 Invest (con la que ha comprado el FC Andorra).

Creo que es más fácil que los deportistas profesionales inviertan en sports tech a que lo hagan en startups generalistas (Carlos Blanco)

Quien también ha querido sumarse al boom de los eSports es el futbolista galés del Real Madrid, Gareth Bale que en febrero anunció la creación de Ellevens eSports un club de deportes electrónicos que inicialmente se centrará en el FIFA y que competirá en la próxima FIFA eClub World Cup. Su ex compañero del Real Madrid, Sergió Reguilón anunció hace un año su entrada como inversor en Team Heretics, un club de eSports y entretenimiento que actualmente compite en Counter Strike: Global Offensive, Rainbow 6 y Fortnite. El también ex madridista Álvaro Arbeloa anunciaba con una foto en Twitter su entrada en los eGames a través de Origen, un equipo de League Of Legends. Mientras que “el guaje”, David Villa creó DV7 E-Soccer, un equipo de deportes electrónicos, como complemento a su negocio tradicional de academias de fútbol. Por su parte el ex piloto catalán de F1 Dani Clos, se unió al club KIYF para crear KIYF DC eRacing, una escudería que compite en las principales competiciones como F1, DiRT, MotoGP o Gran Turismo. El jugador del Chelsea César Azpilicueta, también se ha embarcado al mundo de los deportes electrónicos con la creación de Falcons, un nuevo club que por el momento pondrá su foco en FIFA 20.

“Creo que es más fácil que los deportistas profesionales inviertan en sports tech a que lo hagan en startups generalistas. Pero creo que todos los potenciales inversores deberían invertir más en startups tecnológicas que tengan un tamaño de mercado interesante y posibilidades de crear un negocio escalable”, valora Carlos Blanco.

Precisamente el auge del Big Data y la escalabilidad del análisis de datos aplicado a diferentes deportes, llevó al ex futbolista Esteban Granero a fundar Olocip en 2015. La compañía utiliza los datos para analizar, predecir y generar conocimiento para optimizar el proceso de toma de decisiones de clubes y entrenadores. En este caso, la experiencia de Granero como jugador (Real Madrid, Real Sociedad, Espanyol, Queens Park Rangers, Marbella FC) le permitió observar la cantidad de datos que se usaban en entrenamientos y partidos y entendió que un mejor uso permitiría sacarles mayor rendimiento. Y así empezó su interés por el Big Data y la Inteligencia Artificial para comprender y analizar mejor el pasado y el presente para ayudar a la toma de decisiones para el futuro.

Otro futbolista que se ha interesado por la tecnología y los deportes es Jordi Cruyff. Tras finalizar su paso por el equipo chino Chongqing Lifan, el ex jugador blaugrana anunciaba en enero su incorporación a HYPE Sports Innovation como inversor y miembro del consejo.

HYPE Sports Innovation se define como la plataforma de innovación deportiva más grande del mundo y la plataforma global líder para explorar y ampliar nuevas empresas de tecnología deportiva con sus 12 aceleradores en todo el mundo y 250 compañías de ex alumnos que han recaudado más de 180 millones de dólares durante los últimos 3 años. HYPE está analizando varios sectores en el mundo del deporte que buscan nuevas soluciones tecnológicas basadas en su experiencia y conexiones con marcas y clubes líderes como PUMA, Adidas, Asics y FC Koln. La creación de HYPE Capital fue parte del alcance para extender las actividades de inversión hacia nuevos sectores punteros como IA, big data, estadios inteligentes y conexión con los fans.

"Es una oportunidad inspiradora para mí experimentar de cerca la transformación tecnológica que está ocurriendo estos días en el mundo del deporte tanto en el campo como desde la perspectiva de la experiencia de los fans. Me complace unirme a la actividad global de HYPE y creo que existen verdaderas oportunidades para impactar en el futuro de los deportes mediante la tecnología y crear oportunidades comerciales únicas", comentaba Cruyff en su presentación.

La app de propuestas de planes de ocio Fever, llamó la atención de deportistas como Sergio Ramos (que también ha puesto en marcha la yeguada SR4), Guti o Feliciano López que entraron como inversores de la compañía fundada por el madrileño Pep Gómez.

El ex futbolista Fernando Torrés está detrás de la cadena de gimnasios 9 Fitness que abrió en 2014 en Madrid el primer gimnasio con una superficie de 3.000 metros cuadrados y en la actualidad cuenta tres clubes en Madrid y trabajan en varios proyectos enfocados a seguir creciendo en 2020.

Claro que no siempre todas las inversiones salen bien. Se calcula que alrededor del 60% de los deportistas de élite realiza alguna inversión empresarial a lo largo de su carrera profesional en la que pierden el 100% de lo invertido en ella, según la guía PKF Attest. Y Sports Illustrated advertía que el 80% de los jugadores de la liga nacional de fútbol norteamericano (la NFL) se arruinaban los primeros tres años fuera de ella. Aunque muchas de las inversiones tienen que ver con negocios tradicionales (especialmente el inmobiliario), algunas han estado ligadas a la tecnología y el deporte, como el caso de First Vision o Mobitto. Cristiano Ronaldo apostó en 2012 por la startup portuguesa Mobitto, una app social orientada a la fidelidad de los usuarios mediante la interacción con las marcas, que acabaría cerrando varios años más tarde.

Conscientes de que no todos los deportistas triunfan y no todos saben gestionar bien su patrimonio, LaLiga, junto al Banco Santander y AGM, pusieron en marcha el año pasado el proyecto LaLiga ProPlayer, un programa integral para ayudar a futbolistas españoles a conseguir becas deportivas en universidades americanas y apoyarles durante su estancia en Estados Unidos y en su futuro profesional. El objetivo de este programa es apoyar a futbolistas de categorías inferiores de los clubes de LaLiga Santander y LaLiga 1|2|3, para que aprovechen su potencial futbolístico de cara a conseguir becas en universidades estadounidenses donde poder desarrollar su formación académica y su posterior incorporación al mercado laboral.

¿Cuándo convertirse en inversor?


Analizada las oportunidades y los ejemplos ¿en qué fase de maduración debería invertir un deportista en una startup? ¿Debería apostar sólo por tecnología y deporte? ¿Deberían tomar parte activa en la compañía y no sólo aportar inversión? ¿Cuánto deberían invertir? ¿Es bueno empezar a invertir antes de acabar su carrera deportiva?

implemente pueden inventir porque es una compañía sólida o que está sonando, pero sin la presión de tener que aportar valor en cada trato (Prodam)

Considero que las inversiones en startups en general son muy interesantes para cualquier inversor, sea deportista profesional u otro. El problema cuando un sector es más nuevo como eSports o sports tech es que es díficil identificar los proyectos con potencialidad real”, explica Carlos Blanco. “Un business angel invierte de 5 a 25.000 euros por proyecto, mientras que un fondo de capital riesgo como Encomenda Smart Capital invierte de 100.000 a 300.000 euros en su primera inversión en una startup. Yo recomiendo a nuevos inversores invertir conjuntamente con inversores profesionales y con experiencia en tecnología”, concluye.

En realidad no existe una respuesta correcta. Lo importante es que no siempre tienes que tener la sensación de que proporcionas valor estratégico. Simplemente pueden inventir porque es una compañía sólida o que está sonando, pero sin la presión de tener que aportar valor en cada trato. Lógicamente también hay muchas inversiones donde un deportista puede aportar un valor intangible, pero eso no tiene por qué ocurrir siempre”, razona Prodam.

Existen interesantes oportunidades para los deportistas, no sólo cuando se retiran, sino también a lo largo de su carrera, como puede ser el ejemplo de Piqué”, argumenta Malhotra. “Habitualmente los atletas actúan como buenos embajadores de la marca, ayudando a las nuevas empresas a llegar a un mercado más amplio. Pero si bien pueden aportar una inversión, generalmente también se les paga con acciones por su alcance de marketing ya que su red también juega un papel muy importante. Como resultado, este tipo de asociaciones son adecuadas una vez que la compañía y su producto han pasado al menos la etapa de MVP y busca acelerar el crecimiento. También pueden aportar su conocimiento al desarrollo del producto, pero generalmente es para networking y marketing”, añade.

Las oportunidades están ahí afuera. Y hay casos de sports tech startups que trascienden su vertical y proporcionan valor a otras industrias. Son opciones que parecen más seguras para los tiempos turbulentos que vivimos. La ventaja es que en la industria de los sports tech hay espacio para que todos los actores aporten valor y crear un auténtico dream team: startups innovadoras para responder a nuevos retos; grandes compañías tecnológicas que invierten y ayudan a la consolidación de esos proyectos; fondos VC especializados para facilitar el crecimiento; marcas deportivas tradicionales (Adidas, Nike, Under Armour…) aplicando tecnología a sus negocios y lanzando incubadoras; y deportistas que, ya sea por experiencia personal, soplos de amigos o inquietudes personales, pueden aportar su dinero y experiencia para acompañar a las startups en su consolidación y reconocimiento de marca.

Al fin y al cabo, como dice Michael Jordan, ahora en boca de todos por el documental The Last Dance de Netflix, “puedo aceptar el fracaso, todo el mundo fracasa en algo. Pero no puedo aceptar el no intentarlo”.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios