Prueba Samsung Galaxy S20, gama alta y 5G pero aún falta algo
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Prueba Samsung Galaxy S20, gama alta y 5G pero aún falta algo

sábado 27 de junio de 2020, 15:00h

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La gama Galaxy S de Samsung, siempre ha sido la que ha albergado los mejores smartphones de la compañía surcoreana, y en esta edición S20, han presentado tres dispositivos similares pero con diferencias en cuanto al rendimiento final: S20, S20+ y S20 Ultra. Hoy hemos probado y analizado el rendimiento del más básico de los tres, el Samsung Galaxy S20, aunque de básico no tiene nada. Un smartphone con características de alta gama, capaz de ofrecer las mejores prestaciones de la marca que sin embargo, parece una versión reducida en comparación a los dispositivos S20+ y Ultra dado su tamaño.

Primeras impresiones

Nada más recibir el dispositivo se puede apreciar la elegancia de este por su caja, negra y minimalista. Al abrirla, encontramos directamente el smartphone, del cual analizaremos su diseño más adelante, y si lo sacamos, podremos acceder al cargador del dispositivo y a los auriculares AKG que incluye samsung, además del manual de instrucciones junto con la garantía y una pequeña herramienta metálica para abrir el compartimento de la SIM; esa que siempre se acaba perdiendo obligándonos a hacer uso de alfileres o imperdibles para cambiar de tarjeta.

Tras analizar lo que incluye la caja, la primera impresión al sostener en las manos el Samsung Galaxy S20, es que no se trata de un dispositivo muy grande, y es cierto, ya que cuenta con una pantalla de 6,2 pulgadas de ancho mientras que tiene unas medidas de 151,7 mm x 69,1 mm, características de un smartphone de tamaño medio. Es un dispositivo que se adapta muy bien a la mano, sin embargo, el material empleado para realizar la parte trasera del teléfono no facilita su agarre, está hecho de cristal, y brillante, no es una capa mate que ayude a sostener el smartphone y puede ser un factor importante para aumentar el número de caídas.

En el caso del S20 de color azul claro, cuando le da la luz crea un efecto de reflejo arcoiris muy logrado, pero el hecho de estar fabricado de cristal limpio hace que las marcas de los dedos se marquen en su parte trasera con mayor facilidad, estropeando el acabado.

Hablando de diseño

Tras las primeras impresiones y entrando en detalle, se trata de un smartphone con un diseño muy bien pensado, ya que tanto su tamaño como su peso de sólo 163 gramos, se adaptan perfectamente a la forma de la mano, haciendo que el uso del dispositivo resulte cómodo y satisfactorio. En esto juega un papel crucial, el diseño del desbloqueo del S20 mediante la huella dactilar; este panel se sitúa en la propia pantalla, en la parte baja, haciendo que desbloquear el dispositivo se convierta en una acción rutinaria que no requiere de ningún esfuerzo ni movimiento especial de la mano, ya que con el simple hecho de sostener el teléfono, cualquiera llega a colocar su dedo pulgar.

El segundo punto destacable del Samsung Galaxy S20 respecto a su diseño, es el cuadro de la cámara. Este panel, incluye una triple cámara y un flash, y ocupa gran parte de la zona superior izquierda de la parte trasera del dispositivo, aunque no resulta extravagante ni excesivo cómo quizas pueda ocurrir en los modelos S20+ y Ultra que cuentan con cuatro cámaras en lugar de tres y su panel aumenta de tamaño. Al ser una parte que sobresale de la parte trasera del teléfono, es la que primero toca cualquier superficie, y si llevamos nuestro smartphone sin funda (algo que no se incluye en la caja) es fácil darse cuenta de que los rayones en la cámara pueden convertirse en algo habitual.

Hardware, software y rendimiento

La fluidez es sin duda uno de los puntos más remarcables del Samsung Galaxy S20; su tasa de 120Hz de refresco, hacen de este dispositivo un auténtico superdeportivo en cuanto a la velocidad y la fluidez con la que trabaja. Cuenta con el sistema operativo Android 10 de fábrica, por lo que está totalmente actualizado y su capa de personalización One UI 2.0 de Samsung, añade un punto extra a su software.

Sus procesadores son el Qualcomm Snapdragon 865 en EEUU y el Exynos 990 en Europa

El procesador Exynos 990 es el que hace que el Samsung Galaxy S20 sea un dispositivo de alta gama y cuenta con ocho núcleos de potencia divididos en 3 CPUs con una frecuencia máxima de hasta 2,73 GHz. Para soportar esa potencia, su modelo básico cuenta con una capacidad de almacenamiento interno de 128 GB y una memoria RAM de 8GB, los primeros son ampliables hasta el terabyte de almacenamiento mediante una tarjeta MicroSD.

Si bien es cierto que cuenta con un cargador de carga rápida de 45 W de potencia capaz de cargar el dispositivo de 0 a 100 en algo más de una hora, su batería de 4.000 mAh no es suficiente para soportar un día completo de uso si forzamos ligeramente el dispositivo. Hemos podido comprobar cómo dándole un uso medianamente exigente pero que puede ser habitual en muchos usuarios, el dispositivo no llega a aguantar un día completo desde la mañana hasta por la noche y requiere de un rato de carga entre medias para poder seguir funcionando sin correr el riesgo de que se apague.

Destaca en fotografía

Sin duda, otro de sus puntos fuertes, es la fotografía. Cuenta con un módulo trasero en el que recoge tres cámaras, su lente principal y una cámara dual formada por un teleobjetivo y gran angular. Su objetivo estándar cuenta con 12 megapíxeles con apertura de 1.8 y estabilizador de imagen, tecnología que sin duda aporta un gran rendimiento a la hora de tomar instantáneas de forma rápida, ayudando a obtener los mejores resultados. Su lente telefoto, cuenta con 64 megapíxeles con zoom óptico f2.0 y hasta tres aumentos, mientras que su objetivo gran angular tiene 12 megapíxeles con apertura f2.2.

Es remarcable la calidad de imagen que se logra tanto con la cámara principal como con la frontal que cuenta con un objetivo de 10 megapíxeles f2.2. Los colores reales se respetan de forma bastante estricta, mientras que Samsung aporta algo que al mismo tiempo hace que se note que dichas fotos están tomadas con un dispositivo de la marca. Su rendimiento por la noche también es bueno.

Conclusiones

El Samsung Galaxy S20 ha resultado ser un dispositivo muy completo y adaptable pero que no termina de tenerlo todo. Su diseño es fantástico y se adapta a su uso, sin embargo, los materiales elegidos no son los más adecuados si lo que buscamos es que no se nos caiga y por lo tanto requiere de una funda, algo que no incluye de fábrica. Tiene una cámara impresionante y que obtiene fotografías de gran calidad, a pesar de ello, los modelos S20+ y Ultra cuentan con mejoras en dicha cámara sin variar el precio en exceso. Son detalles que desde luego hacen del Galaxy S20 un gran teléfono pero dan una percepción de que Samsung no ha logrado, o no ha querido lograr, sacar el máximo partido al dispositivo teniendo en cuenta sus características.

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