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lunes 11 de octubre de 2021, 09:00h

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Según las últimas previsiones trimestrales de Counterpoint Research sobre el envío de teléfonos inteligentes, se espera que el total de unidades enviadas para 2021 crezca solo un 6% anual, hasta 1.410 millones de unidades. Counterpoint había previsto anteriormente un crecimiento anual del 9%, hasta 1.450 millones de unidades.

Algunos fabricantes de teléfonos inteligentes y vendedores están informando de que solo habían recibido el 80% de sus volumenes solicitados en componentes clave durante el segundo trimestre de 2021, y la situación parece estar empeorando a medida que avanzamos hacia el tercer trimestre de 2021. Algunos fabricantes de smartphones afirman que solo han recibido el 70% de sus solicitudes, creando múltiples problemas.

La escasez de semiconductores continúa

La escasez de semiconductores había asolado el mercado desde el cuarto trimestre de 2020, pero la industria de los smartphones había logrado crecer a pesar de la escasez de componentes como los DDI y los PMIC. Esto fue gracias a la planificación avanzada y a la realización de pedidos junto con la provisión de componentes como los procesadores de aplicaciones (AP) y los sensores de las cámaras.

Los nuevos componentes no están llegando como se pedía.

La escasez de semiconductores continúa y, a pesar de que las fundiciones han funcionado a plena capacidad durante varios trimestres, el sector de los smartphones se está viendo afectado. Los componentes que antes estaban totalmente almacenados en el depósito están tocando fondo y los nuevos componentes no están llegando como se pedía.

En el caso de los procesadores de aplicaciones, uno de los elementos más cruciales de los smartphones, la escasez se debe a las bajas tasas de rendimiento de las líneas de fabricación recién creadas. Los proveedores de AP, como Qualcomm y Mediatek, dependen de estas fundiciones y los problemas de fabricación se traducen en un menor suministro de procesadores, lo que a su vez afecta a los OEM de smartphones.

Revisión de la cadena de suministro y cambio de las intervenciones políticas

La escasez no solo ha afectado al sector de los teléfonos inteligentes y otros sectores afines, sino también a industrias como la del automóvil. Todo esto ha puesto de relieve la concentración de la fabricación mundial de chips en unos pocos países de Asia oriental.

La taiwanesa TSMC y la surcoreana Samsung dominan este espacio a nivel mundial.

La taiwanesa TSMC y la surcoreana Samsung, junto con los fabricantes de Japón y China, dominan este espacio a nivel mundial. Esto se ha traducido en un replanteamiento de la estructura de la cadena de suministro y en un renovado interés por la "autosuficiencia" en regiones como la Unión Europea y Estados Unidos, que ahora están dispuestas a impulsar su capacidad de producción nacional.

Intervención política de EE.UU.

La administración Biden ha introducido la Ley de Innovación y Competencia y pretende destinar 52.000 millones de dólares al sector de los semiconductores. Además, se ha llevado a cabo una revisión de 100 días de la crisis de la cadena de suministro. En ella se han analizado las principales líneas de productos de semiconductores, las baterías avanzadas utilizadas en los vehículos eléctricos y los cambios normativos.

Biden ha presentado un plan de infraestructuras por valor de 50.000 millones de dólares para la industria estadounidense de semiconductores como medida para subvencionar la fabricación nacional y la investigación de chips. Se espera que la cantidad de 50.000 millones de dólares se destine a incentivos de producción e investigación y diseño, incluida la creación de un Centro Nacional de Tecnología de Semiconductores.

Intervención política de la UE

Una de las medidas más recientes y exhaustivas adoptadas para hacer frente a la escasez de chips ha sido la de la Comisión Europea. Recientemente ha anunciado un nuevo plan para que el "ecosistema" de fabricación de chips siga siendo competitivo y autosuficiente. La Comisión está planeando una "Ley de chips europeos" que aceleraría el desarrollo de semiconductores avanzados en toda la región de la UE.

La UE aspira a producir al menos el 20% de los semiconductores del mundo (en valor) para 2030.

La ley también propone una estrategia de investigación sobre semiconductores y la unión de los esfuerzos europeos de producción de chips, junto con un marco de cooperación y asociación internacional. Cabe destacar que, como parte del plan, la UE aspira a producir al menos el 20% de los semiconductores del mundo (en valor) para 2030, frente al 10% del año pasado.

Las tendencias actuales de producción y demanda sugieren que la escasez continuará hasta la primera mitad de 2022. Las fundiciones ya están aumentando los precios de las obleas y, a su vez, las empresas de chips están aumentando los precios. La crisis es real y se ha convertido en uno de los principales temas de conversación entre diferentes gobiernos y líderes empresariales.

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