Analisis de la compra de Fitbit por parte de Google
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¿Por qué Google quiere marcar el ritmo con Fitbit?

miércoles 06 de noviembre de 2019, 00:59h

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El anuncio de Google de la compra de Fitbit en una operación valorada en 2.100 millones de dólares abre la caja de las suposiciones (¿tiene sentido la compra?, ¿podrá competir con Apple? ...) y las inquietudes (¿qué va a hacer Google con los datos personales de los usuarios de la app?)

Sin embargo, basta con echar un vistazo a las más de 230 adquisiciones realizadas por la multinacional, para entender que los motivos de la compra son similares a los que han impulsado muchas otras adquisiciones: comprar tecnología punta, reforzar áreas de negocio o acelerar el acceso a nuevos mercados o líneas de negocio.

Reflexionaba Rick Osterloh, Senior Vice President de Google en el post de la compañía anunciando la operación, que Google quiere crear herramientas que ayuden a las personas a mejorar su conocimiento, éxito, salud y felicidad. Y que, en ese sentido, con una joven división de hardware cuentan con los productos y capacidades para hacer que la tecnología ayude a las personas allí y en aquello que necesiten.

La compra de Fitbit supone un paso importante al disponer de unos equipos que van a permitir sincronizar las actividades del día a día del trabajo con las de ocio

Bajo ese ideal, la compra de Fitbit supone un paso importante al disponer de unos equipos que van a permitir sincronizar las actividades del día a día del trabajo con las de ocio. Pero detrás de la compra hay tres grandes objetivos:

1) Seguir en la carrera de los wearables

El mercado mundial de la salud conectada moverá más de 132.000 millones de dólares en 2023 según estimaciones de MarketsandMarkets. Mientras que las ventas de dispositivos inteligentes wearable pasarán de los 16.000 millones de dólares de 2016 a unos 73.000 millones en 2022 según cálculos de Statista.

Un suculento mercado en el que Google anda a la cola ante el buen hacer de su eterno competidor Apple y su smartwatch. Strategy Analytics apuntaba a que en el segundo trimestre de 2019 la compañía que dirige Tim Cook habría vendido unas 5,7 millones de unidades de sus relojes inteligentes. Esto supondría un incremento de más del 50% respectos a las 3,8 millones de unidades vendidas en el mismo trimestre de 2018, y un incremento de 2 puntos para lograr una cuota de mercado del 46%.

Al gigante de Cupertino le sigue Samsung que habría vendido unos 2 millones de unidades durante el segundo trimestre de 2019 y en tercer lugar aparece Fitbit, con 1,2 millones de dispositivos vendidos en el mismo periodo. En total para ese trimestre Strategy Analytics estima que se han vendido más de 12,3 millones de dispositivos.

Al gigante de Cupertino le sigue Samsung que habría vendido unos 2 millones de unidades durante el segundo trimestre de 2019 y en tercer lugar aparece Fitbit, con 1,2 millones de dispositivos vendidos en el mismo periodo

Hasta ahora, Google se ha centrado más en el desarrollo de un ecosistema de servicios para el mundo Android a través de GoogleFit o incluso el sistema operativo Wear OS, ya que sus anteriores compras de compañías de hardware para crear sus propios dispositivos no han terminado de ser rentables. Entre las adquisiciones más sonadas se encuentran: la compra a principios de año el fabricante de smartwatches Fossil por 40 millones de dólares; la de Nest en 2014 para atacar el segmento del hogar conectado; en 2017 adquirió parte de HTC y en 2011 se hizo con Motorla Mobility que acabaría revendiendo a trozos a Flextronics, Arris Group y Lenovo.

Con la integración del software (el ecosistema de Wear OS más la experiencia de las apps de Fitbit) junto el hardware (los dispositivos de Fitbit), los analistas consideran que Google daría un salto cualitativo en el mercado de los relojes inteligentes. Quizás no tanto para alcanzar a Apple, pero sí para pujar fuerte contra otros fabricantes, especialmente los gigantes asiáticos (Huawei, Samsung, Xiaomi…).

2) Liderar el negocio de los datos

Los datos pueden salvarte la vida

El tema de la privacidad y el uso de datos personales vinculados a la salud es uno de los primeros temores que han mostrado los usuarios al enterarse de la compra de Fitbit. De hecho, las redes sociales arden de mensajes de usuarios que dicen que se cambiarán a los smartwatches de Apple recelosos por lo que el gigante de Mountain View puede hacer con ellos.

Conscientes de este temor tanto Fitbit como Google han lanzado ya diversos mensajes para disociar la idea de que el objetivo son los datos de los usuarios. Fitbit cuenta con más de 100 millones de dispositivos y una comunidad de otros tantos millones de usuarios, que según dicen en el comunicado seguirán disfrutando del control de sus datos. La privacidad, afirma el comunicado, ha sido parte del ADN de Fitbit y eso no va a cambiar, por lo que la compañía seguirá dejando a los usuarios que controlen los datos que recopilan la app y el dispositivo y esa información no se usará para los anuncios de Google.

Analizar datos y conocer mejor lo que hace y demanda el usuario es una forma de ofrecer nuevos servicios personalizados y experiencias de uso

Claro que analizar datos y conocer mejor lo que hace y demanda el usuario es una forma de ofrecer nuevos servicios personalizados y experiencias de uso. Quizá en un primer momento, para no ahuyentar a los más recelosos, no se comparta información, pero es innegable que a medio y largo plazo habrá cruce de datos. Sobre todo, si tenemos en cuenta que según eMarketer el 38% de los usuarios de wearables en 2019 serán consumidores en un rango de edad de 25 a 34 años, que ya llevarán hasta cinco años usando estos dispositivos y, quizás, estén más habituados a ceder sus datos a cambio de experiencias de servicio más personalizada, a mejoras de las condiciones del servicio (upgrades “gratuitos”) o a recibir contraprestaciones en forma de descuentos y promociones.

Hace ya dos años la fallida startup y app OnTrack.io intentó crear una plataforma en la que unir a usuarios y marcas a cambio de recompensas y reembolsos de servicios de salud. Así, los usuarios se conectaban a la app y a cambio de dejar que se monitorizaran sus datos de actividad, nutrición, salud… la app recompensaba a los usuarios con puntos que luego podían redimir por descuentos o promociones de compañías de seguros de salud. La compañía tenía en su business plan conectar con grandes cadenas de gimnasios, clubes deportivos y tiendas de nutrición para incorporar dispositivos IoT en sus locales para conectar con los usuarios, generar más puntos y beneficiarse de nuevos descuentos.

Y no hay que olvidar que Amazon acaba de anunciar la compra de Healt Navigator (la segunda adquisición en el mundo de la salud) que proporciona servicios y tecnología a las empresas y que a la vuelta del verano dio a conocer el lanzamiento de Amazon Care un programa que proporciona a sus empleados con servicios de telemedicina y salud. Según señala en la web la compañía de Jeff Bezos, se trata de un servicio piloto, y ya sabemos que gran parte de lo que en el campus de Seattle empieza como prueba piloto acaba por convertirse en producto o servicio para el resto de los mortales.

3) Evitar el “acoso digital” de las empresas tradicionales

Al igual que ha ido ocurriendo en otros segmentos de mercado, las empresas tradicionales del sector deportivo (Nike, Adidas, Under Armour…) han encontrado en las aplicaciones de monitorización y salud una vía para crear comunidad y conectar con sus usuarios. Y lo han hecho tanto a partir de desarrollos propios como mediante la compra de conocidas aplicaciones de entrenamiento, como acaba de hacer ahora Google. Así, en Febrero de 2015 la compañía americana Under Armour anunció dos grandes adquisiciones: Endomondo (por 85 millones de dólares y más de 20 millones de suscriptores en 2013) y MyFitnessPal (por 475 millones de dólares y 80 millones de usuarios en el momento de la compra).

las empresas tradicionales del sector deportivo (Nike, Adidas, Under Armour…) han encontrado en las aplicaciones de monitorización y salud una vía para crear comunidad y conectar con sus usuarios

Unos meses más tarde, en agosto fue el gigante alemán Adidas quien pagó 240 millones de dólares por hacerse con la austriaca Runtastic. Por aquel momento la compañía tecnológica había desarrollado una veintena de apps de fitness, salud y resistencia que acumulaban más de 140 millones de descargas y 70 millones de usuarios. En 2017 Adidas anunció el lanzamiento en EE.UU de una nueva app, adidas All Day app, que ya no está operativa, con la que quería ir más allá del seguimiento de métricas deportivas, añadiendo nuevas funcionalidades y contenidos para divertirte con ejercicios, recetas de cocina o mindfulness.

Nike por su parte ha relanzado su app de entrenamiento para reconvertirla en Nike Training Club un nuevo servicio de pago en su versión premium, que por 14,99 dólares al mes ofrece a los usuarios servicios de entrenamiento personalizados diseñados y conducidos por los llamados Nike Master Trainers.

También hay otros gigantes no tecnológicos fuera del mercado deportivo que también están apostando por el mundo de las apps de salud. Por ejemplo, la multinacional de consumo Jonhson&Johnson cuenta con la app Official 7 Minute Workout que acumula más de 3 millones de descargas.

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