Gafas de realidad virtual sin cables

Prueba Oculus Go, VR sin cables
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Prueba Oculus Go, VR sin cables

sábado 02 de febrero de 2019, 14:41h

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Lo cierto es que recibimos un sobre de mensajería muy abultado del que desconocíamos por completo su contenido; así es que tiramos con fuerza y nos dispusimos a lo que se suele denominar ‘unboxing’, que en este caso merecía la pena, ya que el paquete escondía una invitación

¿Y cómo podía abultar tanto una invitación? Pues porque no se trataba de un tarjetón impreso sino de un video en 360º, un vídeo del que había que disfrutar en unas Oculus Go, dentro de las cuales, la empresa organizadora del congreso en cuestión, Qualcomm, nos contaba y nos enseñaba el lugar al que iríamos y qué íbamos a hacer.

Dentro de la caja que recibimos, como no podía ser de otra forma, venía el modelo ‘standalone’ de Oculus Go VR, de 32 GB, cuya cubierta explica que las gafas ya pueden gestionar más de mil aplicaciones entre las que se encuentran: Netflix, Facebook, YouTube, TheBody, The New York Times, Hulu, Jurassic World, Ultrawings, Anshor2, Discovery, Rush, u Ocean Rift, entre otros

Además, en un lateral de la caja se explica que el terminal integra una pantalla QHD de alta resolución, sonido inmersivo 3D, navegador web VR, capacidad de ver películas en un mismo espacio virtual con los amigos, posibilidad de ver vídeos y fotos en 360º o de asistir a eventos y conciertos en directo (hay que reconocer que esto es lo que más nos impresionó).

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Con gafas propias

Una vez abierta la caja (10x10x10), además de las gafas encontramos el mando y su pila, el adaptador de carga y, dentro de una caja secundaria, un elemento espaciador de goma para aportar mayor comodidad a quienes llevan gafas graduadas. Basta con acoplar la goma al interior de las Oculus y se genera un espacio y un sistema de apoyo que facilita disfrutar de los contenidos VR a aquellos que sufren problemas de vista; algo que hasta ahora parecía vetado.

Dentro de la caja original encontramos un par de detalles más: un paño limpiador (hasta que nos ajustamos el terminal muchas veces se empañan los cristales) y una cuerda para poner en el mando (se ata en el gancho que tiene en la base y se pasa la cuerda por el fondo de la tapa para poder sujetar el controlador a la muñeca).

Hay que tener en cuenta que, una vez puestas las Oculus perdemos el sentido del entorno, por tanto, tener el mando 'a mano' resulta muy útil. Además, debemos retirar obstáculos u objetos que se puedan romper por accidente.

En la base de la caja aparecen otras explicaciones básicas como que para utilizar estas gafas no es necesario vincularlas a un ordenador o un teléfono y que no llevan cable alguno. De la misma forma, el fabricante comenta que están hechas de un material transpirable que aporta mayor comodidad y permite llevarlas más tiempo.

Detalles técnicos

Entre los detalles técnicos, señalar que estas 'Go Standalone' disponen de sistema óptico 'Cristal clear' e integran imagen y sonido 3D para maximizar el efecto inmersivo. Además, incluye salida de audio para Jack de 3.5 mm y el cargador es el mismo que se ha utilizado hasta ahora para los teléfonos móviles: microUSB. Una vez en carga, un LED -situado junto al pulsador de activación- nos señala el estado de la misma. En el mismo lugar, encontramos la doble tecla del volumen.

Para que las gafas queden perfectamente ajustadas a nuestra cabeza, el fabricante ha dispuesto un sistema de triple correa, a modo de casquete, de forma que una tira queda por encima y las otras, ajustables con velcro a los lados y por detrás. Es importante la postura de las gafas porque no hay botón para modificar el enfoque.

En silla giratoria

Si bien muchos de los contenidos que nos aportan las Oculus se pueden disfrutar sentados o tumbados, una experiencia completa sugiere sentarnos en una silla giratoria, de forma que, en el caso de disfrutar de contenidos inmersivos, podamos girarnos para disfrutar de la acción, sin perder el equilibrio.

Ya encendidas (se activan una vez y luego se apagan si nos las quitamos y se encienden al apoyarlas sobre la cara), lo que debemos conocer bien es el mando; para lo cual el sistema integra un tutorial. Ergonómico en su forma, el mando cuenta con cuatro botones: uno principal con doble efecto de trackpad y navegador multidireccional, donde, de forma natural apoyamos el pulgar; el pulsador de retorno, la tecla de activación y un gatillo para aprobar nuestras selecciones.

A partir de ahí, hay que aprender a disfrutar de un contenido que, poco a poco y con la ayuda de empresas como Samsung o la producción privada en YouTube cada vez se hace más completo. Por supuesto, hay muchas aplicaciones que nos podemos descargar para disfrutar de la experiencia y cabe encontrar canales culturales, de noticias, juegos, mundos imaginarios, viajes, contenido de adultos, cine, televisión, etc.

En lo bueno y en lo malo

A la hora de elegir el contenido, siempre se puede hacer desde el móvil o, ya con las gafas puestas, apuntando con el mando a la biblioteca. Como novedad, la inmersión llama poderosamente la atención, pero resulta mucho más fatigante que disfrutar de contenidos multimedia en pantallas planas. Y cuando decimos fatigante nos referimos tanto físicamente (en las experiencias 360 no paras de moverte) como para la vista.

Tal vez lo más interesante es la posibilidad de poder asistir a clases, conciertos sesiones de cine en remoto o con nuestros amigos. De hecho, en Oculus Events podemos crear nuestro avatar para que los otros nos vean sentados a su lado.

Realmente, se trata de un mundo por descubrir que, ahora, con cables, resulta fascinante y adictivo. ¿Quedamos en VR?

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