Febrero 2013    23 de mayo de 2019

Pruebas moviles smartphones tabletas > Pruebas Samsung

Un nuevo Note ha llegado a nuestras vidas y con un concepto similar a los anteriores: ¡No sin mi Note! pero, lógicamente, actualizado: ¿Por qué? Porque son terminales que aportan a profesionales y estudiantes unas facilidades nunca imaginadas. En esta ocasión, además, se presenta en el mercado con la posibilidad de vincular un reloj inteligente con el cual, no sólo podemos hablar por teléfono e interactuar por medio de la voz, sino recurrir a un número determinado de herramientas y servicios que, sencillamente, nos facilitan la vida.

Probamos el último dispositivo de Samsung de tamaño superior a las cinco pulgadas que incorpora grandes cualidades para los que desean un equipo a medio camino entre un Smartphone y una tablet.

¿Cómo explicar que lejos de ser un móvil o un dispositivo multimedia, el propietario de un Note es dueño de una herramienta? Una herramienta de trabajo, que, a la vez, nos sirve para comunicarnos, nos permite disfrutar plenamente de nuestras relaciones sociales o de nuestros momentos de ocio. De imagen cuidada y aparente, destaca sobre el conjunto la pantalla de 5,5 pulgadas súper AMOLED, multitáctil capacitiva con una resolución de 720 x 1280 píxeles (320 dpi), que reconoce 16 millones de colores y está cubierta con un cristal Corning Gorilla de segunda generación, lo que significa que es más fino y más sensible sin perder sus virtudes en cuanto a resistencia y antirralladuras.

Si tenemos que definirlo con una palabra, la que le corresponde es útil; ya que el Samsung Galaxy Note 8 forma parte de una familia de producto en la que se puede elegir tamaño, procesador, capacidad de memoria, tipo de conectividad... el común denominador, el SPen o lo que es lo mismo, la posibilidad de utilizarlo como cuaderno o block de notas de múltiples tipos.

La primera impresión cuando ves el teléfono más esperado de la temporada primavera-verano 2012, el Samsung  Galaxy S III, es bastante positiva. Pantalla grande, impactante en cuanto a calidad, capacidad de memoria casi infinita, buena cámara, sonido excelente en transmisión de voz, velocidad de ejecución de vértigo, conexión implacable... pero, a veces, los fabricantes olvidan pequeños detalles que, tal vez, cuesta poco cuidar si quieres alcanzar el cenit y que no se entiende cómo pretenden que pasen desapercibidos en terminales de esta categoría: ‘hola Galaxy’, ‘hola Galaxy’, ‘hola Galaxy’...

 

Por donde empezar... pues con un dato casi frívolo si tenemos en cuenta todo lo que debemos contar: el Samsung Galaxy S III se fabrica en blanco mármol y en azul lapislázuli. Sin embargo, una vez superado este momento ‘live style’ y después de decir que el diseño es cuidado, de bordes redondeados, con sólo tres botones físicos y dos mandos virtuales retroiluminados, que no pesa nada (133 gr), que su pantalla es

Prueba Samsung Galaxy S II. Dicen que nunca segundas partes fueron buenas, pero está claro que en tecnología el refranero no siempre es aplicable. Y si bien el Galaxy S fue sin duda el mejor teléfono móvil que salió al mercado en 2010, el  Samsung I9100 Galaxy S II es un firme candidato a ‘Mister movilidad 2011’; lo que ocurre es que este año la competencia es mayor y más dura, por tanto hay que aportar más... y lo hace. Pantalla, procesador, batería, sistema operativo, prestaciones: completo, aunque le falta un punto de esfuerzo en el diseño.

Y como hay tanto bueno que escribir, vamos a romper el esquema y empezaremos por lo que nos parece peor: sobrio en el diseño y de cuerpo plástico, el Galaxy S II es un terminal cargado de avances tecnológicos que merece algo más que una simple apuesta por un boceto que inventó Apple ya hace años y que desmerece el trabajo del grandísimo equipo de diseñadores que Samsung tiene en su fábrica de Kumi. Bien es verdad que una pantalla de 4,3” de diagonal, enmarcada en otro tipo de materiales restaría al móvil brillo en cuanto a una de sus principales virtudes: la ligereza (pesa 116g).

Prueba Galaxy Nexus. Parafraseando un anuncio de cerveza, el terminal lanzado por Samsung y Google podría ser el mejor teléfono del momento, pero al ritmo que evoluciona el mercado es posible que pronto le quiten el cetro. Viene con el último sistema operativo de Android (Ice Cream Sandwich) y una potente batería de 1.750 mAh. ¿Puntos flojos? La cámara, quizá. Sólo quizá.

 

Era uno de los teléfonos más esperados y ya está entre nosotros. Una expectación ganada a pulso, sobre todo por ser el primer teléfono con Android Ice Cream Sandwich, la última versión del sistema operativo para móviles de Android, y desarrollado por Samsung y Google, dos líderes en sus respectivos mercados.
Ice Cream ha resultado ser una plataforma estable, con una estructura visual muy similar a la de la versión 2.3 (Gingerbread) que tantas alegrías ha dado al buscador.

Esperado, alabado, criticado, Samsung es actualmente el fabricante número uno de teléfonos móviles del mundo tanto por valor como por unidades vendidas; por eso, sus lanzamientos se miran con lupa, con exigencia, con expectación y sin benevolencia. Su Galaxy S5 (SM-G900F), en la mano, resulta una máquina diabólica de pantalla espectacular, que procesa a la velocidad de la luz, muy ligero, y con detalles internos difíciles de igualar; pero su diseño lo podría catalogar la vieja censura como 'no apto' para todos los públicos.

Con la versión S de su tableta de 10.5”, Samsung ha hecho una apuesta definitiva por la calidad de la pantalla, la ligereza y la funcionalidad. La implementación del software resulta muy llamativa y práctica.

La marca coreana no cesa en su empeño de unir la telefonía con las cámaras pseudo profesionales. En este caso, el Galaxy S4 Zoom se presenta como un terminal de gama media que nada (o casi nada) tiene que ver con el Galaxy S4 y que juega la baza de ser un dos por uno de la mejor forma posible. Ésto hace que podamos olvidar el peso del dispositivo, e incluso, su volumen.

A pesar del poco tiempo que lleva en el mercado, ya podemos decir que sobre el Samsung Galaxy S4 se ha escrito tanto que poco cabe añadir; pero podemos asegurar que las horas pasan una detrás de otra y siempre queda algo por descubrir, un servicio novedoso, una aplicación integrada sorprendente, una configuración útil, tantas cosas que, tal vez, lo que menos llama la atención a la hora de probarlo es aquello que ya nos asombró el día de su presentación en Nueva York o posteriormente en Londres e incluso en Madrid.

Marketing o calidad, esa es la cuestión… aunque, no son términos necesariamente incompatibles. Pero lo cierto es que todo el público que se acerque a un distribuidor de telefonía móvil podría pensar e incluso comprar un SIII mini pensando que adquieren una versión de tamaño reducido del que ha sido el smartphone más vendido de la historia de Samsung.

Difícilmente podría renunciar Samsung a la continuidad en el mercado de un terminal que aportó sentido al término Note y que cuenta con usuarios fieles que no sabrían ya trabajar, estudiar, diseñar o desenvolverse en su rutina diaria sin uno cerca. 

Prueba Samsung Galaxy Note. El argumento de Samsung para sacar una nueva gama de dispositivos al mercado pasa por un estudio realizado entre sus clientes y un análisis de cómo y para qué se utilizan los smartphones y, sobre todo los tablets.

 

Y el tema está claro: si necesitamos hablar, llevamos un móvil; si queremos navegar, ver correo cómodamente, leer, jugar… llevamos un tablet; pero, ¿y si necesitamos tomar notas rápidas? Efectivamente, también necesitamos llevar un cuaderno. ¡Que nos lo pregunten a periodistas, peritos, médicos, arquitectos, artistas…! Así es que esta vida tan moderna nos obliga a llevar unos bolsos tamaño maleta y a los hombres maletines o mochilas modelo baúl; ya que ni siquiera en las ‘maricarteras vintage’ cabía tanto.
Y entonces los coreanos, analizan, reflexionan y piensan en una nueva gama de producto: un 5,3” de diagonal de pantalla que sea un todo en uno y lanzan el Galaxy Note. Galaxy porque lleva sistema operativo Android Gingerbread (lo último para móviles) y Note porque se pude escribir, pintar o editar documentos directamente sobre la pantalla. El secreto, un lápiz óptico capacitivo (conductor) que se guarda en la propia carcasa del terminal al que llaman S Pen.

Prueba Samsung Galaxy S, test Samsung Galaxy S, ficha tecnica samsung galaxy sTest Samsung Galaxy S. No sé cuántas veces a lo largo de nuestra vida tecnológica hemos dicho o pensado “este es el mejor teléfono que hemos probado nunca”; y de nuevo, después de usar el Samsung Galaxy S unos días, nuestro pensamiento se acerca bastante al “es este, por fin es este”. Sin embargo, antes de hablar de todas sus excelencias y carencias, queremos destacar un punto: la comunicación y la transmisión de voz son intachables.

Y ¿por qué empezamos por ahí? Porque en muchos de los teléfonos que hemos probado últimamente y que nos han gustado, nos hemos encontrado con que tenían deficiencias de volumen o se cortaban y hablar con tranquilidad y claridad es la misión principal de un móvil. Por lo demás el Samsung Galaxy S, no pesa, tiene una pantalla de 4”, sistema operativo Android Eclair Google Experience,

0,25